Oxfam
Inicio / Historias / Nosotras somos nuestro propio cambio

Nosotras somos nuestro propio cambio

Kim Piaget

Asesora de Justicia de Género

Jue, 03/08/2018 - 00:00

El Día Internacional de la Mujer (Trabajadora) tiene poco más de un siglo reconociendo al movimiento de mujeres como un motor de transformaciones políticas, económicas y sociales para empoderar a un grupo de personas tratado históricamente como una de muchas subclases. El primer 8 de marzo fue en 1909, liderado por mujeres trabajadoras e inmigrantes, pero ya en 1792 Mary Wollestonecraft articulaba la clara y urgente necesidad por “una revolución en los modales de las mujeres”, una devolución de dignidad perdida y, sobretodo, la reivindicación de que “como parte de la especie humana, trabajen para reformar el mundo, mediante su propio cambio”.

Doscientos veintiséis años después, el movimiento de mujeres ha defendido importantes derechos para su lucha y otras relacionadas: derechos civiles, reproductivos y sexuales, de territorio y libertad, entre otros. Sin embargo, la reivindicación sigue pendiente. No hay mayor o mejor prueba de su vigencia que los últimos cinco años, en los que hemos visto a nuevas generaciones apropiarse de la consigna y promover un anclaje tecnológico del movimiento – dándole el potencial de reverberar y resignificar una lucha en entornos laborales, políticos, culturales, discursivos y simbólicos. Somos una nueva voz que, contando su propia historia, denuncia una pandemia de violencia y se rehúsa a guardar silencio.

En 2017, mujeres en más de cincuenta países se movilizaron para unirse a un paro internacional. Durante el último año y en lo que va de 2018, hemos dado nombre y exigido dignidad para las víctimas de feminicidios, presionando para que se introduzcan (insuficientes, pero iniciales) medidas y modelos de atención integral a la violencia en México y Argentina. Hemos reclamado el cierre de la brecha salarial y fin a la precariedad económica, e Islandia se volvió el primer país en declararla ilegal. Hemos ampliado las causales al aborto en Chile y Bolivia, y repelado leyes que perdonaban o permitían violencias de género en Líbano, Túnez y Jordania. Hemos impulsado un número histórico de mujeres candidatas a puestos de representación pública en EUA, y recibido el compromiso de Canadá y Suecia por una política exterior feminista. Hemos destapado una importante discusión sobre la dinámica de abuso y explotación, sexual y no sexual, que permea diferentes industrias. Hemos sacudido la vergüenza impuesta y nombrado agresores, exigiendo fin a la violencia.

Como mujer que trabaja en Oxfam, veo cómo podemos reconocernos en esta lucha y en este crítico momento. He trabajado suficiente tiempo en el sector para identificar el lastre histórico del proyecto ‘civilizador’ para el Desarrollo, y para ver cómo ha mantenido estructuras de privilegio con matices raciales, económicos y de género en las comunidades de las que formamos parte. Como integrante de este sector, lamento que las mujeres mismas no hayan sido debidamente reconocidas como actores del Desarrollo sino hasta hace pocas décadas, y que la desigualdad de género no sea considerada tan o suficientemente opresiva como la desigualdad económica.

Nuestro sector no es ajeno ni indiferente al abuso de poder, pero tampoco está condenado a seguir dándole lugar. Si en algo podemos ser categóricas, es que esto no puede continuar con, ni sin nosotras.

Nosotras movemos el mundo y hoy lo vamos a parar.

Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad del autor o autora y no necesariamente reflejan la postura oficial de Oxfam México


HISTORIAS RELACIONADAS

Unidas en el colectivo feminista Ovarian Psycos, mujeres que residen en el este de Los Ángeles se apropian de las calles montadas en sus bicicletas para confrontar y combatir la violencia de género

Una rodada y la proyección del documental “Ovarian Psycos” dieron pie a un debate sobre violencia de género y sobre las alternativas para atajarla

Tradicionalmente, las tareas de cuidado del hogar, niñxs, ancianxs y enfermxs se atribuyen a las mujeres y no son valoradas ni por su importancia para la sociedad ni por su aporte a la economía.

Es difícil quizás entender lo que significa el término “piso pegajoso” cuando no has vivido en uno. Las mujeres, en las ciudades y en el campo, universitarias y con educación primaria, todas vivimos en ese piso pegajoso provocado por dobles y triples jornadas de trabajo.

Pensemos en una ingeniera que coordina la construcción de un puente; pues bien, pese a que ella hace exactamente lo mismo que un hombre en las mismas horas de trabajo, es común que gane un 15% menos.

Sembrando la tierra para hacer florecer a la comunidad.

A pesar de que la desigualdad ha disminuido en la mayoría de los países, hasta el día de hoy, América Latina es la región más desigual del mundo. En ella, 29.4% de la población vive en condiciones de pobreza, mostrando así las brechas estructurales de desigualdad en la región.

¿Pueden las redes sociales contribuir con la eliminación de las violencias contra las mujeres y niñas?

¿Cuál es el papel de los hombres agresores en el combate a la violencia contra las mujeres y las niñas?, ¿vale la pena realizar intervenciones con ellos?, ¿cambiar las conductas violentas es posible?.

“Para cambiar las actitudes violentas contra las mujeres, tenemos que trabajar con los hombres. Punto. Si no trabajamos en transformar las masculinidades no vamos a lograr erradicar la violencia contra las mujeres”

La obra de Kahlo ha sido tremendamente prolífera e influida por episodios muy diversos de su vida, como un accidente que la dejaría postrada en una cama durante largo tiempo. Pero si pensamos en quién fue esta artista, sin duda nos viene a la cabeza su aspecto físico. ¿Nos equivocamos?

Los foros y congresos en los que se discuten políticas públicas y normatividad en torno al agua están dominados por hombres. Es hora de cambiar las reglas #AllMalePanel

El concepto de ‘ideología de género’, utilizado como eufemismo, advierte indiscriminadamente de toda suerte de nociones como diversidad, inclusividad y hasta feminismo por ser tabúes.

Por qué las herramientas del amo nunca derribarán la casa del amo

Tengo la impresión de que se piensa que el feminismo es algo concreto e inamovible y se nos olvida que eso es justo lo que no es, que cada una de nosotras es libre de pensar, sentir y actuar el feminismo en su propia configuración, en su propio contexto, en su propio entendimiento. Se nos olvida que es precisamente la diversidad en nosotras, más allá de nuestra trinchera, lo que le da fuerza al movimiento.

No hace mucho tiempo, en un espacio compartido por muchas y diferentes personas, se destapó una discusión importante, urgente, y sobre todo necesaria – una discusión sobre feminismo.

La historia real de una trabajadora del hogar

Aunque el trabajo de cuidados y del hogar requiere habilidades e implica esfuerzo como cualquier oficio, persiste la idea de que no se trata de un trabajo en el sentido estricto y que cualquier persona es capaz de hacerlo

Foro consulta indígena

La iniciativa aprobada por nuestros representantes excusa a los profesionales de la salud de la provisión de la Interrupción Legal del Embarazo cuando contravenga su libertad de conciencia. Una crucifixión de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

La cineasta mexicana Lucía Gajá habla sobre sus razones para filmar un documental sobre violencia doméstica

Con las violaciones a los derechos de Yndira Sandoval, quienes buscan mantener el sistema de violencia e impunidad, quisieron hacernos llegar a las defensoras de los derechos de las mujeres un terrible y amenazante mensaje

La figura de la dispensa vulnera a las y los menores al disminuir la edad fijada para contraer matrimonio y al ser otorgada de manera discrecional sin analizar las afectaciones a la vida de las y los jóvenes caso por caso.

¿Que los concursos de belleza están construidos desde el machismo? Sí, pero ¿se puede dialogar con el machismo? El machismo no tiene argumentos. El feminismo sí. Como feministas tenemos que hablarle a aquello que nos incomoda.

La solidaridad y la hermandad que inundaron la ciudad en los días posteriores al 19 de septiembre, no nos alcanzaron a las mujeres

Para terminar con la desigualdad de género se necesitan acciones globales que nos involucren a todxs

Llega de nuevo el 25 de noviembre, día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer, y seguimos de pie en la arena. De antemano reconocemos la labor de las miles de defensoras y pensadoras, de activistas y lideresas, de enseñantes y cuidadoras, de artistas y trabajadoras que nos han dado razón y espíritu de lucha. Tomamos inspiración de su entrega para reafirmar nuestra calidad de movimiento comprometido con la justicia de género.

A lo largo de toda su vida, en todos los ámbitos en los que se desenvuelven, las mujeres son víctimas de un tipo de violencia distinta a la que experimentan los hombres.

#MeToo presenta revelaciones y plantea importantes cuestionamientos, pero más reveladoras son las respuestas que les estamos dando

Tenemos por delante el gran desafío de reconstruir la confianza a nivel global. Desde México, vamos a demostrar, con nuestro trabajo, que Oxfam México somos parte de miles de personas en el mundo que trabajan por defender y proteger los derechos de las personas, que hemos aprendido de este doloroso episodio y que nos exigiremos más para ser una mejor organización.

De manera cotidiana violentamos de distintas maneras a mujeres cercanas a nosotros, particularmente nuestras parejas íntimas, sea en términos verbales, emocionales, económicos, físicos y/o sexuales. Desafortunadamente, muchos hombres siguen perpetrando estas violencias día tras día sin cuestionárselo

Quisiera aquí compartir la experiencia sobre una dimensión del Primer Encuentro Internacional de Mujeres que Luchan que ocurrió casi en silencio… pero fue evidente para quienes quisimos escuchar

En el actual contexto electoral, no hay propuesta mágica. Necesitamos una transformación verdadera, total y feminista de la economía nacional

Primero está mi familia, en segundo lugar mi trabajo y en tercer lugar yo (una siempre piensa en cuidar a los demás antes de cuidarse a sí misma)

La realidad es que ahora, cada que escucho que alguien utiliza el término “madre” en sentido peyorativo, lo noto, se queda en mi cabeza rebotando unos segundos y creo que poco a poco he logrado hacerme consciente de mis palabras y su poder.

¿Cuántas veces hemos escuchado decir que “lo personal es político”?, ¿cuántas veces hemos pensado en el reto que invita esta frase?

Del miedo de ser la siguiente Mara Castilla, surgió la idea de crear un grupo de mujeres en WhatsApp para reportar ubicación y avisar sobre los traslados inseguros, igual que los chats que tenemos con nuestras amigas o nuestras roomies, pero a gran escala.

No es necesario buscar mucho para encontrar programas de revista donde se ridiculiza al género femenino con chistes sexistas, apariciones frívolas, tontas y poco empoderadas

¿Qué nos detiene?, ¿por qué somos tan buenas para hablar por todas y cuando se trata de interiorizar el discurso, se vuelve tan difícil? He empezado por preguntarme cuáles son los momentos en los que he vivido violencia, porque antes de marchar y pronunciarme por las demás, debo reconocer y modificar el contexto que vivo y dejar de normalizar las actitudes que no son normales.

Yo que soy una mujer cisgénero heterosexual, no tuve que salir del clóset. Y sólo eso ya me vuelve privilegiada

El cuidado del hogar y la familia es un acto de amor, pero sobre todo es tiempo y esfuerzo, es trabajo.

Existen formas de cuidar diferentes a las que conocemos, en las que el componente emocional tiene una presencia más sana en la relación que se establece entre quien cuida y quien recibe los cuidados. Formas en las que se reconoce y se incentiva la labor que se presta.

La masculinidad tóxica que la mayoría de niños está condenado a replicar, comprende todas esas pequeñas actitudes que hemos construido socialmente y que dictan que los hombres son violentos, con deseos sexuales incontrolables, proveedores y no emocionales

Anteriores

Levanta la voz por esta causa

Filtered HTML

  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Etiquetas HTML permitidas: <a> <em> <strong> <cite> <blockquote> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd> <img>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Comentarios

PASA LA VOZ

Facebook
Twitter
Linkedin
Correo