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¡Si tocan a una, nos tocan a todas!

Verónica Rodríguez

Coordinadora del Proyecto de Ciudadanía Activa contra la desigualdad

Vie, 10/27/2017 - 10:02

El 16 de septiembre, Yndira Sandoval Sánchez, defensora de los derechos de las mujeres, se encontraba en uno de los municipios donde la violencia de género se palpa y respira.

Como otras defensoras que trabajan transformando las estructuras patriarcales violentas desde los espacios que más requieren la atención directa, Yndira brindó ese día una conferencia sobre violencia de género en la Universidad Autónoma de Guerrero con sede en la ciudad de Tlapa.

Tlapa, violencia y atropello

Quizás recuerden el municipio de Tlapa de Comonfort, en Guerrero por destacadas hazañas como contar con la sentencia condenatoria al Estado Mexicano de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH) – del año 2009, del caso de Inés Fernández y Valentina Rosendo, compañeras indígenas que en el año 2002 fueron violadas por el elementos del ejército mexicano.

Es importante resaltar que Tlapa, ha cobrado especial relevancia en el contexto de violencia en la región de la Montaña en Guerrero. Según cifras del Centro de Derechos Humanos de la Montaña, Tlachinollan, en la región, en los primeros ocho meses de 2017 registraron 72 homicidios dolosos y tres desapariciones forzadas, es decir, cuando quien ejerce la desaparición es el Estado. Sin embargo, se considera que la cifra puede ser mayor, ya que muchos de los casos no se denuncian, por temor a las represalias(1).

Un avance en la lucha contra la violencia de género fue la correcta tipificación del caso de feminicidio de Florencia Sánchez (2), indígena Me’pháá asesinada en 2014, aunque tuvieron que pasar 3 años para que la tipificación fuera aceptada y ésta ha sido la primera en la región, lo que hace notar el rezago en justicia de género.

El trabajo en defensa de derechos humanos, que de por sí es un camino lleno de dificultades a pesar de las declaraciones internacionales que lo protegen, se ve aún más complejizado en Guerrero por la violencia propia de la zona, dejando en una clara desprotección a las defensoras, que se convierten en el elemento extraño en el entorno, especialmente si además de ser defensoras, defienden los derechos de las mujeres.

Esta macabra fotografía es completada por el engranaje de impunidad y relaciones que vuelve muy difícil diferenciar dónde finaliza el crimen y dónde comienza el Estado. No en vano en Tlapa, las y los defensores necesitan medidas de protección gubernamentales o no gubernamentales para poder ejercer su labor.

En 2009 la resolución de la CoIDH de Inés y Valentina brindó medidas que siguen vigentes a las y los defensores acompañantes del caso, pero son muchos más, las y los defensores que requieren mantener medidas propias para poder realizar su labor sin temor a represalias.

Yndira como mensaje

Y es en este contexto en el que Yndira denuncia haber sido el conducto por el cual, quienes manejan este sistema de violencia e impunidad, quisieron hacernos llegar a las defensoras de los derechos de las mujeres, un terrible y amenazante mensaje.

Un mensaje que el Estado cobarde escribió en su cuerpo, como relata la defensora, a través de un elemento de la policía municipal de Tlapa, que comenzó la cadena de abusos con una violación y que continuó con atropellos a la hora de denunciar o realizar inexistentes peritajes médicos, publicar en redes información de la detención, fomentar escarnio y criminalización y, en definitiva, no seguir los protocolos establecidos en la materia.

¿Qué quiso decirnos el Estado con un acto de tortura sexual a una defensora?, ¿por qué usó el cuerpo de una mujer para transmitir su mensaje? Para mí la respuesta es clara, lo que busca es que dejemos de trabajar contra las estructuras violentas que dejan a las mujeres en condiciones de desigualdad y usar nuestros cuerpos es una forma de regresarnos a las mismas estructuras que luchamos por cambiar.

Juegan con el mensaje del terror para que no regresemos a la Montaña de Guerrero para trabajar en contra de la violencia de género, pero la estrategia del terror no funcionará, porque cuando tocan a una, nos tocan a todas. Nos tocan a todas en la indignación, provocan la lucha y exigencia de justicia y nos dan más fuerza para gritar contra este sistema corrupto, impune y violento.

Habrá justicia para Yndira. Y el deseo de quienes nos atacan para que dejemos solas a las niñas y mujeres de Tlapa no se hará realidad porque cada vez somos más las que trabajamos por un México sin violencia de género.

Las defensoras no negociamos con amenazas ni acatamos sus "mensajes. Es momento de que cambien su estrategia.

(1)  Centro de Derechos Humanos de la Montaña, Tlachinollan. XXIII Informe, Guerrero: Mar de Luchas, Montaña de Ilusiones

(2) COMUNICADO | Exigen justicia para mujer Me´phaa víctima de feminicidio. Disponible en: http://www.tlachinollan.org/comunicado-exigen-justicia-mujer-mephaa-vict...

Crédito de las fotografías: Tlachinollan. Centro de Derechos Humanos de la Montaña 

Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad del autor o autora y no necesariamente reflejan la postura oficial de Oxfam México


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Tradicionalmente, las tareas de cuidado del hogar, niñxs, ancianxs y enfermxs se atribuyen a las mujeres y no son valoradas ni por su importancia para la sociedad ni por su aporte a la economía.

Es difícil quizás entender lo que significa el término “piso pegajoso” cuando no has vivido en uno. Las mujeres, en las ciudades y en el campo, universitarias y con educación primaria, todas vivimos en ese piso pegajoso provocado por dobles y triples jornadas de trabajo.

Pensemos en una ingeniera que coordina la construcción de un puente; pues bien, pese a que ella hace exactamente lo mismo que un hombre en las mismas horas de trabajo, es común que gane un 15% menos.

Sembrando la tierra para hacer florecer a la comunidad.

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Después de 13 años de ser madre, no dejo de sentirme agredida, amenazada y vulnerada en muchos sentidos

Les sirven de comer a sus esposos, hijos e hijas y al último, si sobra, comen ellas, si no, atajan el hambre con tacos de sal, más o menos 10 por día

Esta medida es la puerta de entrada a una serie de acciones, políticas públicas y programas enfocados en redignificar, revalorar y redistribuir el trabajo de cuidados, y que implican un compromiso serio y, por supuesto, presupuestos bien etiquetados y definidos para este fin.

Una mujer sin redes de apoyo es un víctima fácil de la violencia de género, dimensionar que vivimos en riesgo constante de ser violentadas, exige que todas nosotras luchemos y estemos juntas, por eso uno de mis propósitos de año nuevo es practicar la sororidad

Que una legisladora, que además es secretaria de la comisión para la igualdad de género del congreso de Veracruz, haya propuesto un toque de queda como medida contra el feminicidio es inverosímil

Una decisión de política que apunta a los hogares como los responsables del cuidado no implica flexibilidad, al contrario, reproduce estereotipos de género y profundiza desigualdades

El 8 de marzo se ha vuelto un emblema de lucha de las mujeres. Desde 2017 se ha convocado a una huelga feminista internacional donde participan mujeres tanto de las ciudades como de las comunidades rurales en al menos 60 países.

Conocí el trabajo de cuidados en la infancia porque cuando mi madre y padre murieron, me tocó cuidar a mi abuelo

Las mujeres tienen que trabajar 105 días más, para ganar lo mismo que los hombres en todo 2018.

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Nos hemos comprometido a trabajar por una economía más humana, que funcione para las mujeres. No nos conformamos con incorporar a más de ellas a estructuras económicas que las discriminan y explotan, queremos apoyarlas para cambiar estas estructuras que perpetúan y exacerban la desigualdad

Ocho de cada 10 “ninis” en México son mujeres y no están ociosas, trabajan pero sin paga

Oxfam agradece el informe final de la Comisión Independiente de Alto Nivel sobre Conductas Sexuales Ilícitas, Rendición de Cuentas y Cambio Cultural.

Pienso en la costumbre de que las mujeres tengan que estar en la casa llenándose de hijos y atendiéndolos porque son hombres. Pero gracias a lo que nos enseñan las organizaciones que llegan a la colonia, sabemos que esta vida no tiene que ser así.

Saqué el montón de camisetas de algodón y las puse sobre la lavadora. Empecé a colgarlas en ganchos para tenderlas y vi que tenían manchitas pequeñas, le pasé el dedo a una y se extendió sobre la tela blanca dejando un rastro café. Era mugre, tal cual.

No queda claro cómo el programa cumplirá con las expectativas, dada la complejidad del tema

Parvada concentra sus esfuerzos en asentamientos informales de Jalisco, donde muchas de las mujeres se dedican a labores de limpieza y cuidados para terceras personas, lo que implica enfrentar injusticias y precarización

Del total de mujeres que vivieron violencia física y sexual, 88% no acudió a ninguna institución o autoridad a denunciar o pedir ayuda, principalmente porque desestimaron la importancia del evento, por miedo a las consecuencias o amenazas y por falta de confianza en las autoridades

Cualquier mujer con un trabajo precarizado, incluyendo a las trabajadoras del hogar, puede dar fe de lo cansado y desgastante que es no contar con tiempo para una misma. Siempre están disponibles para el otro, sea el patrón o la familia.

Hemos sido testigos desde hace décadas de una tendencia mundial en la redistribución, en la que una élite escandalosamente rica obtiene su fortuna de las personas más pobres, que a su vez son quienes se encargan del trabajo de cuidados en el mundo

Reconozco los privilegios de los que gozo y lassituaciones que me ponen en una posición de ventaja frente a otras personas, entre ellas, otras mujeres que probablemente no podrán participar en el paro de este lunes.

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Las batallas no tan íntimas de Lucía Gajá

Paloma Villanueva

Coordinadora de Contenidos

Jue, 10/26/2017 - 18:14

[Mata a cuchillazos a su esposa en arrebato de celos], [Hombre intenta quemar a su esposa cuando dormía], [Mata a novia porque tenía en WhatsApp fotos de su amante], [La amarran y golpean, al parecer, por infidelidad]. Basta una búsqueda rápida en Google Noticias para asomarse a un panorama desolador.

Según la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública del INEGI, en 2016, un millón 134 mil 809 mujeres fueron víctimas de amenazas verbales o lesiones por parte de alguien conocido. Es el equivalente a 129 mujeres siendo amenazadas, golpeadas, cortadas, pateadas, quemadas -y la lista sigue- por alguien conocido, cada hora.

La cineasta mexicana Lucía Gajá fue más allá de las cifras y retrató en Batallas Íntimas, las historias de cinco mujeres de España, Estados Unidos, Finlandia, India y México. Todas víctimas de violencia doméstica. Todas sobrevivientes, resilientes y reinventadas.

Ambulante y Oxfam México presentaron el documental en el Senado, donde platicamos con Lucía sobre su película.

¿Cómo elegiste las historias que incluirías en el documental?

Hice una investigación muy larga, elegí los países y empecé a contactar asociaciones que a su vez me acercaron a las mujeres y, en otros casos, yo las contacté directamente.

Pensé que iba a ser muy difícil encontrar a mujeres que quisieran hablar de esto, pero en realidad no, había una necesidad muy fuerte de compartir esta historia para prevenir, y para que otras mujeres pudieran enterarse cómo había sido su vida. Tuve que decidir cuáles eran las historias que me ayudarían a reflejar la parte final, que me parecía muy importante, que son mujeres que han logrado rehacer su vida.

¿Qué fue lo más difícil?

El proceso de edición fue especialmente complicado porque a mí lo que más me importaba era que no sólo las mujeres reflexionaran sobre este tema sino también los hombres, entonces debía ser una película que no atacara, que no revictimizara a las mujeres, que no condenara el matrimonio, que no condenara al género masculino; sino que al revés, causara una reflexión acerca de cómo nosotros estamos viviendo estas condiciones como sociedad, cómo vivimos nuestras relaciones amorosas, que la juventud pudiera replantearse su modo de vivir el amor y decir -yo no quiero hacer esto, no quiero replicar la violencia.

La película se estrenó en el Festival de Cine de Morelia y se ha presentado en el Festival de Guadalajara y en la gira de documentales Ambulante ¿cómo ha reaccionado la audiencia?

De las funciones en las que yo he estado, no ha habido una sola en la que no haya una mujer que hable sobre su propia situación de violencia y también hay reacciones muy impresionantes de hombres jóvenes que reconocen su violencia, que se cuestionan su machismo.

Para mí la parte más importante del círculo creativo ha sido ver cómo mi trabajo, el esfuerzo de todo el equipo, está reflejado ahí en lo que el público siente, en cómo se identifica, en cómo le urge hablar del tema.

¿Hacer esta película cambió de alguna manera tu percepción de la violencia doméstica?

No cambió mi percepción, la violencia doméstica siempre me ha parecido algo terrible, pero sí se convirtió en algo mucho más cercano porque entendí muchas cosas sobre por qué existe la violencia y qué es lo que hay que combatir.

Ésto tiene que dejar de suceder. Hemos llegado a un punto en que los feminicidios ya están a la orden del día y la mujer cada vez es más cosificada. Se nos trata como objetos sin valor. Parece que no importa si te desaparecen, si te matan, si te tiran, si te violan, si te dejan aventada en un río. Necesitamos trabajar muchísimo para erradicar las actitudes y las prácticas que siguen cosificando a la mujer.

¿De qué sirve hacer esta clase de películas que cuentan las historias desde el punto de vista de las mujeres que han vivido violencia?

Al quitar los números y la cifras, y al dar voz, rostro y nombre; estos temas que de pronto nos parecen ajenos, nos llegan mucho más y podemos pensar -esa fui yo, -esa fue mi mamá o -esa fue mi novia.

Creo que la contribución de Batallas Íntimas es que pone en la mesa la discusión y acerca el tema de la violencia doméstica. De pronto hay funciones en las que son más los hombres que hablan, que las mujeres y eso es muy importante porque no podemos cambiar esto solas, necesitamos de los hombres caminando con nosotras para poder rehacer nuestra sociedad.

Creo que cuando nos comprometemos con las historias y las hacemos lo más sensibles posible y lo más creativas y honestas, causan un efecto importante en la gente porque se sienten como proyectos sinceros que no pretenden más que llegar al corazón y al estómago, y causar una reflexión.

Batallas Íntimas se estrenará en salas comerciales a finales de noviembre, puedes consultar las fechas en:

www.batallasintimas.com

@batallasintimas

*Imagen principal tomada de http://www.batallasintimas.com/galeria/ el 26 de octubre de 2017 a las 18:29 horas.

 

Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad del autor o autora y no necesariamente reflejan la postura oficial de Oxfam México


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En objeción a su conciencia

Kim Piaget

Asesora de Justicia de Género

Mar, 10/10/2017 - 18:41

En la Ciudad de México se despenalizó el aborto el 27 de abril de 2007, después de una larga trayectoria de reclamo de derechos. No han faltado objeciones y obstrucciones al proceso, la más reciente es la introducción de un dictamen de la Comisión de Salud (fechado 28 septiembre de 2017), para modificar la Ley General de Salud. Y con ella, México se une a la alineación de países (en retrógrado) que ponen a discusión, negociación o referendo los derechos sexuales y reproductivos (DSDR) de las mujeres.

 

La iniciativa se refiere a la Interrupción Legal del Embarazo (ILE) y propone extender la objeción de conciencia a profesionales, técnicos, auxiliares y prestadores de servicio social que formen parte del Sistema Nacional de Salud (SNS). En papel, esta medida les excusa de participar en la provisión de servicios como el ILE cuando contravenga su libertad de conciencia, siempre y cuando esto no ponga en riesgo la vida de la paciente y no constituya un delito. En la práctica, esto es sumamente problemático si no se proveen medidas reales, efectivas y presupuestarias que aseguren el acceso a la salud y los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

 

Países como Australia permiten la objeción de conciencia, pero la ley establece que la paciente debe ser  referida a otro practicante que sí provea el servicio. Yo viví en Australia. El salario promedio semanal para mujeres jóvenes en 2017 es de $1,387.10 AUD (equivalente a $20,271.75 MXN). Anualmente, 87% de las mujeres acceden a beneficios del sistema de salud público (Medicare). Sin embargo, 79.1% de la población tiene seguro médico privado, lo que amplía sus opciones de atención. El aborto está criminalizado con excepciones en 1 de 7 estados y está parcialmente cubierto por Medicare.  El sistema australiano, como el mexicano, tiende a fallarle a las mujeres rurales e indígenas, quienes son dos veces más propensas a decesos por complicaciones a partir de embarazos.

 

A pesar de esta similaridad, México no es Australia.

 

En México, tenemos un sistema de salud público con enorme potencial y capacidades limitadas. Tenemos una política pública de salud con alcances importantes, pero también brechas de implementación con implicaciones fatales. Afortunadamente, tenemos también una sociedad civil que no quita el dedo del renglón: El Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE) ha documentado la extensión del costo humano que genera la violencia obstétrica y sexual, así como el asalto a los derechos laborales, reproductivos y sexuales de las mujeres mexicanas. Católicas por el Derecho a Decidir (CDD) abren el diálogo sobre el derecho a decidir. Nuestras colegas de Oxfam en LAC pelean por causales que permitan a miles de mujeres acceder al aborto sin riesgo legal ni de salud.

 

Cualquiera que se haya formado en ventanilla para acceder a un servicio médico público en México sabe que ser referida a un proveedor disponible y con disposición a la ILE no es una expectativa práctica ni realista. Menos cuando este procedimiento se hace a contra-reloj, en una sola entidad del país (sin causales ni condicionales), en clínicas saturadas, y con costos muy superiores al poder adquisitivo de una adolescente, una trabajadora del sector informal, una madre de familia o una mujer joven sin acceso a servicios de salud de ley.  

 

Al aprobar este dictamen, nuestros representantes han reducido las opciones y limitado las posibilidades de vida a las mujeres como clase, pero muy específicamente a aquellas que no tienen el  privilegio de libre acceso y disposición de información clara, tiempo disponible, transporte adecuado, recursos económicos, apoyo emocional y protecciones de ley  para buscar una segunda o tercera opción médica.

 

Dadas las condiciones y capacidades del sistema de salud del país, introducir la objeción de conciencia como figura legal implica una cesión de responsabilidad del estado a la ciudadanía; implica evaluar con pasión y valores no-verificables de lo que por ley es desapasionado y regulado por nuestras normas (NOM 046); implica cuestionar la autonomía corporal de las mujeres, pasando sentencia de pobreza, violencia e incluso muerte a muchas mexicanas.

 

Para ser más ‘coloquial’: pasar este dictamen al aplauso de un público conservador implica crucificar los derechos sexuales y reproductivos  inalienables de las mujeres a quienes les hemos profesado solidaridad y fuerza en Septiembre 2017.

Crédito de la imágen: Kim Piaget

Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad del autor o autora y no necesariamente reflejan la postura oficial de Oxfam México


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Tradicionalmente, las tareas de cuidado del hogar, niñxs, ancianxs y enfermxs se atribuyen a las mujeres y no son valoradas ni por su importancia para la sociedad ni por su aporte a la economía.

Es difícil quizás entender lo que significa el término “piso pegajoso” cuando no has vivido en uno. Las mujeres, en las ciudades y en el campo, universitarias y con educación primaria, todas vivimos en ese piso pegajoso provocado por dobles y triples jornadas de trabajo.

Pensemos en una ingeniera que coordina la construcción de un puente; pues bien, pese a que ella hace exactamente lo mismo que un hombre en las mismas horas de trabajo, es común que gane un 15% menos.

Sembrando la tierra para hacer florecer a la comunidad.

A pesar de que la desigualdad ha disminuido en la mayoría de los países, hasta el día de hoy, América Latina es la región más desigual del mundo. En ella, 29.4% de la población vive en condiciones de pobreza, mostrando así las brechas estructurales de desigualdad en la región.

¿Pueden las redes sociales contribuir con la eliminación de las violencias contra las mujeres y niñas?

¿Cuál es el papel de los hombres agresores en el combate a la violencia contra las mujeres y las niñas?, ¿vale la pena realizar intervenciones con ellos?, ¿cambiar las conductas violentas es posible?.

“Para cambiar las actitudes violentas contra las mujeres, tenemos que trabajar con los hombres. Punto. Si no trabajamos en transformar las masculinidades no vamos a lograr erradicar la violencia contra las mujeres”

La obra de Kahlo ha sido tremendamente prolífera e influida por episodios muy diversos de su vida, como un accidente que la dejaría postrada en una cama durante largo tiempo. Pero si pensamos en quién fue esta artista, sin duda nos viene a la cabeza su aspecto físico. ¿Nos equivocamos?

Los foros y congresos en los que se discuten políticas públicas y normatividad en torno al agua están dominados por hombres. Es hora de cambiar las reglas #AllMalePanel

El concepto de ‘ideología de género’, utilizado como eufemismo, advierte indiscriminadamente de toda suerte de nociones como diversidad, inclusividad y hasta feminismo por ser tabúes.

Por qué las herramientas del amo nunca derribarán la casa del amo

Tengo la impresión de que se piensa que el feminismo es algo concreto e inamovible y se nos olvida que eso es justo lo que no es, que cada una de nosotras es libre de pensar, sentir y actuar el feminismo en su propia configuración, en su propio contexto, en su propio entendimiento. Se nos olvida que es precisamente la diversidad en nosotras, más allá de nuestra trinchera, lo que le da fuerza al movimiento.

No hace mucho tiempo, en un espacio compartido por muchas y diferentes personas, se destapó una discusión importante, urgente, y sobre todo necesaria – una discusión sobre feminismo.

La historia real de una trabajadora del hogar

Aunque el trabajo de cuidados y del hogar requiere habilidades e implica esfuerzo como cualquier oficio, persiste la idea de que no se trata de un trabajo en el sentido estricto y que cualquier persona es capaz de hacerlo

Foro consulta indígena

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Con las violaciones a los derechos de Yndira Sandoval, quienes buscan mantener el sistema de violencia e impunidad, quisieron hacernos llegar a las defensoras de los derechos de las mujeres un terrible y amenazante mensaje

La figura de la dispensa vulnera a las y los menores al disminuir la edad fijada para contraer matrimonio y al ser otorgada de manera discrecional sin analizar las afectaciones a la vida de las y los jóvenes caso por caso.

¿Que los concursos de belleza están construidos desde el machismo? Sí, pero ¿se puede dialogar con el machismo? El machismo no tiene argumentos. El feminismo sí. Como feministas tenemos que hablarle a aquello que nos incomoda.

La solidaridad y la hermandad que inundaron la ciudad en los días posteriores al 19 de septiembre, no nos alcanzaron a las mujeres

Para terminar con la desigualdad de género se necesitan acciones globales que nos involucren a todxs

Llega de nuevo el 25 de noviembre, día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer, y seguimos de pie en la arena. De antemano reconocemos la labor de las miles de defensoras y pensadoras, de activistas y lideresas, de enseñantes y cuidadoras, de artistas y trabajadoras que nos han dado razón y espíritu de lucha. Tomamos inspiración de su entrega para reafirmar nuestra calidad de movimiento comprometido con la justicia de género.

A lo largo de toda su vida, en todos los ámbitos en los que se desenvuelven, las mujeres son víctimas de un tipo de violencia distinta a la que experimentan los hombres.

#MeToo presenta revelaciones y plantea importantes cuestionamientos, pero más reveladoras son las respuestas que les estamos dando

Nuestro sector no es ajeno ni indiferente al abuso de poder, pero tampoco está condenado a seguir dándole lugar. Si en algo podemos ser categóricas, es que esto no puede continuar con, ni sin nosotras.

De manera cotidiana violentamos de distintas maneras a mujeres cercanas a nosotros, particularmente nuestras parejas íntimas, sea en términos verbales, emocionales, económicos, físicos y/o sexuales. Desafortunadamente, muchos hombres siguen perpetrando estas violencias día tras día sin cuestionárselo

Quisiera aquí compartir la experiencia sobre una dimensión del Primer Encuentro Internacional de Mujeres que Luchan que ocurrió casi en silencio… pero fue evidente para quienes quisimos escuchar

En el actual contexto electoral, no hay propuesta mágica. Necesitamos una transformación verdadera, total y feminista de la economía nacional

Primero está mi familia, en segundo lugar mi trabajo y en tercer lugar yo (una siempre piensa en cuidar a los demás antes de cuidarse a sí misma)

La realidad es que ahora, cada que escucho que alguien utiliza el término “madre” en sentido peyorativo, lo noto, se queda en mi cabeza rebotando unos segundos y creo que poco a poco he logrado hacerme consciente de mis palabras y su poder.

¿Cuántas veces hemos escuchado decir que “lo personal es político”?, ¿cuántas veces hemos pensado en el reto que invita esta frase?

Del miedo de ser la siguiente Mara Castilla, surgió la idea de crear un grupo de mujeres en WhatsApp para reportar ubicación y avisar sobre los traslados inseguros, igual que los chats que tenemos con nuestras amigas o nuestras roomies, pero a gran escala.

No es necesario buscar mucho para encontrar programas de revista donde se ridiculiza al género femenino con chistes sexistas, apariciones frívolas, tontas y poco empoderadas

¿Qué nos detiene?, ¿por qué somos tan buenas para hablar por todas y cuando se trata de interiorizar el discurso, se vuelve tan difícil? He empezado por preguntarme cuáles son los momentos en los que he vivido violencia, porque antes de marchar y pronunciarme por las demás, debo reconocer y modificar el contexto que vivo y dejar de normalizar las actitudes que no son normales.

Yo que soy una mujer cisgénero heterosexual, no tuve que salir del clóset. Y sólo eso ya me vuelve privilegiada

El cuidado del hogar y la familia es un acto de amor, pero sobre todo es tiempo y esfuerzo, es trabajo.

Existen formas de cuidar diferentes a las que conocemos, en las que el componente emocional tiene una presencia más sana en la relación que se establece entre quien cuida y quien recibe los cuidados. Formas en las que se reconoce y se incentiva la labor que se presta.

La masculinidad tóxica que la mayoría de niños está condenado a replicar, comprende todas esas pequeñas actitudes que hemos construido socialmente y que dictan que los hombres son violentos, con deseos sexuales incontrolables, proveedores y no emocionales

Oxfam pone en marcha en todo el mundo sistemas de protección más sólidos

De pronto las cosas cambiaron, le llegó de golpe la madurez que trae consigo la responsabilidad. Su madre enfermó y como hijo único, debió encargarse de llevarla dos veces por semana al hospital, a las revisiones de rutina para la cirugía de corazón

Después de 13 años de ser madre, no dejo de sentirme agredida, amenazada y vulnerada en muchos sentidos

Les sirven de comer a sus esposos, hijos e hijas y al último, si sobra, comen ellas, si no, atajan el hambre con tacos de sal, más o menos 10 por día

Esta medida es la puerta de entrada a una serie de acciones, políticas públicas y programas enfocados en redignificar, revalorar y redistribuir el trabajo de cuidados, y que implican un compromiso serio y, por supuesto, presupuestos bien etiquetados y definidos para este fin.

Una mujer sin redes de apoyo es un víctima fácil de la violencia de género, dimensionar que vivimos en riesgo constante de ser violentadas, exige que todas nosotras luchemos y estemos juntas, por eso uno de mis propósitos de año nuevo es practicar la sororidad

Que una legisladora, que además es secretaria de la comisión para la igualdad de género del congreso de Veracruz, haya propuesto un toque de queda como medida contra el feminicidio es inverosímil

Una decisión de política que apunta a los hogares como los responsables del cuidado no implica flexibilidad, al contrario, reproduce estereotipos de género y profundiza desigualdades

El 8 de marzo se ha vuelto un emblema de lucha de las mujeres. Desde 2017 se ha convocado a una huelga feminista internacional donde participan mujeres tanto de las ciudades como de las comunidades rurales en al menos 60 países.

Conocí el trabajo de cuidados en la infancia porque cuando mi madre y padre murieron, me tocó cuidar a mi abuelo

Las mujeres tienen que trabajar 105 días más, para ganar lo mismo que los hombres en todo 2018.

Las mujeres tienen que trabajar 105 días más, para ganar lo mismo que los hombres en todo 2018.

Nos hemos comprometido a trabajar por una economía más humana, que funcione para las mujeres. No nos conformamos con incorporar a más de ellas a estructuras económicas que las discriminan y explotan, queremos apoyarlas para cambiar estas estructuras que perpetúan y exacerban la desigualdad

Ocho de cada 10 “ninis” en México son mujeres y no están ociosas, trabajan pero sin paga

Oxfam agradece el informe final de la Comisión Independiente de Alto Nivel sobre Conductas Sexuales Ilícitas, Rendición de Cuentas y Cambio Cultural.

Pienso en la costumbre de que las mujeres tengan que estar en la casa llenándose de hijos y atendiéndolos porque son hombres. Pero gracias a lo que nos enseñan las organizaciones que llegan a la colonia, sabemos que esta vida no tiene que ser así.

Saqué el montón de camisetas de algodón y las puse sobre la lavadora. Empecé a colgarlas en ganchos para tenderlas y vi que tenían manchitas pequeñas, le pasé el dedo a una y se extendió sobre la tela blanca dejando un rastro café. Era mugre, tal cual.

No queda claro cómo el programa cumplirá con las expectativas, dada la complejidad del tema

Parvada concentra sus esfuerzos en asentamientos informales de Jalisco, donde muchas de las mujeres se dedican a labores de limpieza y cuidados para terceras personas, lo que implica enfrentar injusticias y precarización

Del total de mujeres que vivieron violencia física y sexual, 88% no acudió a ninguna institución o autoridad a denunciar o pedir ayuda, principalmente porque desestimaron la importancia del evento, por miedo a las consecuencias o amenazas y por falta de confianza en las autoridades

Cualquier mujer con un trabajo precarizado, incluyendo a las trabajadoras del hogar, puede dar fe de lo cansado y desgastante que es no contar con tiempo para una misma. Siempre están disponibles para el otro, sea el patrón o la familia.

Hemos sido testigos desde hace décadas de una tendencia mundial en la redistribución, en la que una élite escandalosamente rica obtiene su fortuna de las personas más pobres, que a su vez son quienes se encargan del trabajo de cuidados en el mundo

Reconozco los privilegios de los que gozo y lassituaciones que me ponen en una posición de ventaja frente a otras personas, entre ellas, otras mujeres que probablemente no podrán participar en el paro de este lunes.

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37 años trabajando en casa ajena

Paloma Villanueva

Coordinadora de Contenidos

Mar, 10/03/2017 - 00:00

Me llamo Rosa, tengo 51 años y durante 37 he sido trabajadora del hogar.

A trabajar aprendí desde muy niña. Nací en Puebla en una familia de 13 hermanos y hermanas en la que siempre hacían falta manos para trabajar en el campo y atender a los más chiquitos.

Desde los 6 años me levantaba a las tres o cuatro de la mañana para cortar la pastura para los animales, luego me iba corriendo a la escuela y en la tarde ayudaba a desgranar el maíz para el nixtamal, iba al molino, limpiaba la casa, lavaba la ropa, hacía las tortillas y le daba de comer a mis hermanos. El trabajo no se acababa nunca.

A veces prendíamos la tele un ratito pero si nos pasábamos de tiempo mi mamá nos cortaba la luz o simplemente nos golpeaba porque primero era la responsabilidad. Para ver la tele o para jugar no había tiempo.

Sólo completé la primaria porque en mi pueblo el estudio era para los hombres. Las mujeres se casaban pronto y se dedicaban a tener hijos e hijas y a atender a sus esposos; por eso cuando una familia de la Ciudad de México fue por mí para llevarme a trabajar a su casa, lo vi como una oportunidad de escape. Me ilusioné pensando que iba a tener mi propio espacio, que iba a ganar mi propio dinero y que iba a poder hacer lo que yo quisiera con mi vida. Estaba equivocada.

Nada más llegué a su casa y me esclavizaron. Era una esclava de 14 años con una jornada de trabajo de 6 de la mañana a 10 de la noche. Cuidaba a dos niños y una niña, hacía el aseo de la casa, preparaba la comida, lavaba y planchaba la ropa. Estaba disponible para ellos las 24 horas porque vivía en su casa y ni siquiera los domingos salía porque ¿a dónde iría?, ¿con quién? Mejor me quedaba, según yo, a descansar, pero siempre terminaba trabajando porque sentía que tenía que ganarme el derecho de entrar a la cocina y agarrar alimento.

Por las otras mujeres que trabajaban en las casas vecinas, me enteré que mi salario era el más bajo de todos. Todos en la cuadra sabían que mi patrona era una explotadora y por eso las empleadas no le duraban. Pero yo aguanté. No quería regresar a mi pueblo para terminar casada y con un montón de hijos, y además tenía que mandarle dinero a mis papás para ayudar a mantener a mis hermanos y hermanas menores.

En esa casa pasé mi primer embarazo. Trabajé los nueve meses y no fui al doctor ni una vez. Aunque mis patrones eran médicos, a mí no me daban consulta, sólo me decían que no cargara cosas pesadas, pero eso sí, de lavar las alfombras y mover los sillones no me salvaba.

Tenía 18 años cuando renuncié y me fui a mi pueblo sola y sin dinero, a tener a mi hijo. Ya estaba casada, pero mi esposo se quedó en la ciudad y a mí me agarró una depresión horrible porque sentía que no tenía futuro. No me quedó más que regresar.

Entré a trabajar a una casa distinta donde vivía una familia de cinco, pero después llegaron a vivir con ellos los abuelos que eran diabéticos y todos los fines de semana los visitaban los hermanos con sus hijos. Yo me la vivía cocinando para tres familias, les gustaban las comidas gourmet y pedían que les planchara hasta las sábanas y las toallas. Ahí sí me daban vacaciones y aguinaldo pero la jornada era muy pesada y yo no tenía tiempo de cuidar a mis hijos.

Sí, para ese momento yo ya tenía 20 años y ya había nacido mi segunda hija. Mi hijo y mi hija se la pasaban encerrados en el cuarto de servicio que estaba en el segundo piso porque a la familia con la que trabajaba no le gustaba que anduvieran por la casa, sobre todo cuando había reuniones. Yo subía y bajaba escaleras todo el día para echarles un ojo. No me dejaban descansar ni para darle el biberón a mi hija, así que se lo dejaba puesto con algo que lo sostuviera para que ella se lo tomara solita.

Viví momentos de mucha angustia porque mi niño y mi pequeña se enfermaban mucho y el dinero se me iba todo en pañales y leche. Lo que ganaba mi esposo nos lo gastábamos el fin de semana porque yo lo que quería era salirme y no saber nada de esa casa. Cada dos meses, nos íbamos al pueblo a distraernos y ahí se nos iba todo el dinero.

Fueron décadas de jornadas extenuantes, de bajos salarios, de soportar groserías de los patrones y hasta de acosos sexuales. Cómo me hubiera gustado que al llegar a la ciudad alguien me dijera que el trabajo en el hogar es un trabajo digno y que las mujeres que nos dedicamos a esto tenemos derecho a un contrato escrito, a un salario decente, a tomar días de descanso y vacaciones, pero sobre todo, a que nuestro trabajo sea respetado y valorado de manera justa.

Yo aprendí todo esto en el Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar (CACEH) y además aprendí que puedo negociar, no sólo en el trabajo, sino en todo. Que si mis hijos me piden apoyo para cuidar a mis nietos, yo puedo decidir si tengo tiempo para hacerlo. Que puedo repartirme los quehaceres de la casa con mi marido y que si mi hija necesita un espacio para vivir en mi casa, yo puedo pedirle que colabore con los gastos.

Ha sido difícil y en muchas ocasiones sigo sintiendo temor e inseguridades. Pero me llegó el momento de elegir. Ahora me toca a mí.

*Este relato está basado en la historia real de una trabajadora del hogar, cuyo nombre fue cambiado para proteger su identidad.

Crédito de las imágenes: OMX-CIIDIS

Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad del autor o autora y no necesariamente reflejan la postura oficial de Oxfam México


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Tengo la impresión de que se piensa que el feminismo es algo concreto e inamovible y se nos olvida que eso es justo lo que no es, que cada una de nosotras es libre de pensar, sentir y actuar el feminismo en su propia configuración, en su propio contexto, en su propio entendimiento. Se nos olvida que es precisamente la diversidad en nosotras, más allá de nuestra trinchera, lo que le da fuerza al movimiento.

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Yo que soy una mujer cisgénero heterosexual, no tuve que salir del clóset. Y sólo eso ya me vuelve privilegiada

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Cualquier mujer con un trabajo precarizado, incluyendo a las trabajadoras del hogar, puede dar fe de lo cansado y desgastante que es no contar con tiempo para una misma. Siempre están disponibles para el otro, sea el patrón o la familia.

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Reconozco los privilegios de los que gozo y lassituaciones que me ponen en una posición de ventaja frente a otras personas, entre ellas, otras mujeres que probablemente no podrán participar en el paro de este lunes.

Siguientes

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La desigualdad inicia en casa

Jana Vasil'eva

Coordinadora de proyectos de Justicia de Género

Mar, 10/03/2017 - 00:00

El país que queremos inicia en casa”, Marcela Azuela, Hogar Justo Hogar.

Rosa es una de muchas trabajadoras del hogar que contribuyen con su trabajo al bienestar de una o varias familias pero que no está protegida por la normatividad legal ni tiene garantizados sus derechos humanos laborales.

De acuerdo con datos de INEGI y CONAPRED, en México, casi 2.4 millones de personas se dedican al trabajo de cuidados remunerado en casas ajenas. De estas personas, 95% son mujeres, 51% migró de un lugar distinto a donde trabaja y 36% empezó a trabajar siendo menor de edad y sin terminar la educación básica.

Además, casi la mitad de las trabajadoras del hogar labora más de las 8 horas y no tiene derecho al descanso semanal establecido en la ley y apenas el 3% cuenta con acceso al sistema público de salud (IMSS), de ahorro para el retiro (Afore) o siquiera con un contrato escrito que especifique sus actividades y horarios laborales.

A lo largo de sus trayectorias laborales, se enfrentan con discriminación y violencias por su género, origen étnico, color de piel, edad, condición económica, nivel de educación formal y estatus migratorio, entre otros.

¿Cuál es la razón de estas injusticias al interior de los hogares de nuestro país? Que, aunque el trabajo de cuidados y del hogar requiere habilidades e implica esfuerzo como cualquier oficio, en el imaginario colectivo persiste la idea de que no se trata de un trabajo en el sentido estricto y que cualquier persona es capaz de hacerlo. Además, se asume que las mujeres lo hacen simplemente porque les corresponde, por ser una cuestión de afecto.

Cambiemos las reglas

Modificar estas percepciones y asumir la responsabilidad que corresponde a cada integrante de nuestra sociedad requiere un gran empuje colectivo y va a tomar su tiempo. Sin embargo, hoy en día ya existen esfuerzos primordiales de distintas personas y organizaciones.

Así, tanto nosotrxs como el Estado, podemos encaminar los cambios necesarios para acabar con estas injusticias que profundizan las relaciones de poder desiguales en México:

1.-En un país donde 1.8 millones de hogares contratan servicios de trabajo del hogar, las y los empleadores pueden hacer una diferencia significativa asegurando condiciones laborales dignas para las personas que laboran en sus casas. La organización Hogar Justo Hogar elaboró un Manual de Buenas Prácticas Para Empleadoras y Empleadores Justos para reconocer y garantizar estos derechos humanos laborales.

2.-La principal herramienta para asegurar un estándar formal mínimo de condiciones laborales dignas para el trabajo del hogar remunerado es el contrato colectivo, respaldado por el Sindicato Nacional de Trabajadoras y Trabajadores del Hogar (SINCACTRAHO) promovido por el Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar (CACEH) y otras organizaciones aliadas.

3.-Ante todo, es responsabilidad del Estado modificar el marco legal:

  • Reformando el capítulo XIII de la Ley Federal de Trabajo: Actualmente este capítulo reconoce que hasta la mitad de la retribución de la persona trabajadora del hogar puede ser en especie (alimentación o habitación) y no establece una duración máxima de la jornada laboral, ni un salario mínimo.
  • Incorporando a las personas trabajadoras del hogar al régimen obligatorio de la Ley de la Seguridad Social, la cual actualmente define como voluntaria la inscripción de la persona trabajadora del hogar, excluyéndolas de derechos como el acceso a las guarderías del Seguro Social y el Fondo para los Trabajadores (Infonavit).
  • Ratificando el Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo, que abriría paso para la creación de una normatividad legal sobre el trabajo en condiciones decentes para las personas trabajadoras del hogar a nivel nacional.

De acuerdo con SINCACTRAHO, CACEH y las organizaciones e instancias aliadas como el Instituto de Liderazgo de Simone de Beauvoir (ILSB), Women in Informal Employment: Globalizing and Organizing (WIEGO), Hogar Justo Hogar y Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED); estas modificaciones son necesarias para combatir las condiciones de desigualdad, injusticia y discriminación hacia las personas trabajadoras del hogar.

Oxfam México se suma al llamado de las personas trabajadoras del hogar y sus aliadxs. ¡Alzamos la voz por el derecho a condiciones de trabajo justas, a la seguridad social así como a la organización colectiva de las y los trabajadores de este sector! ¡Acabemos con la desigualdad iniciando en nuestra casa!

Crédito de las imágenes: OMX-CIIDIS


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Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad del autor o autora y no necesariamente reflejan la postura oficial de Oxfam México


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Tradicionalmente, las tareas de cuidado del hogar, niñxs, ancianxs y enfermxs se atribuyen a las mujeres y no son valoradas ni por su importancia para la sociedad ni por su aporte a la economía.

Es difícil quizás entender lo que significa el término “piso pegajoso” cuando no has vivido en uno. Las mujeres, en las ciudades y en el campo, universitarias y con educación primaria, todas vivimos en ese piso pegajoso provocado por dobles y triples jornadas de trabajo.

Pensemos en una ingeniera que coordina la construcción de un puente; pues bien, pese a que ella hace exactamente lo mismo que un hombre en las mismas horas de trabajo, es común que gane un 15% menos.

Sembrando la tierra para hacer florecer a la comunidad.

A pesar de que la desigualdad ha disminuido en la mayoría de los países, hasta el día de hoy, América Latina es la región más desigual del mundo. En ella, 29.4% de la población vive en condiciones de pobreza, mostrando así las brechas estructurales de desigualdad en la región.

¿Pueden las redes sociales contribuir con la eliminación de las violencias contra las mujeres y niñas?

¿Cuál es el papel de los hombres agresores en el combate a la violencia contra las mujeres y las niñas?, ¿vale la pena realizar intervenciones con ellos?, ¿cambiar las conductas violentas es posible?.

“Para cambiar las actitudes violentas contra las mujeres, tenemos que trabajar con los hombres. Punto. Si no trabajamos en transformar las masculinidades no vamos a lograr erradicar la violencia contra las mujeres”

La obra de Kahlo ha sido tremendamente prolífera e influida por episodios muy diversos de su vida, como un accidente que la dejaría postrada en una cama durante largo tiempo. Pero si pensamos en quién fue esta artista, sin duda nos viene a la cabeza su aspecto físico. ¿Nos equivocamos?

Los foros y congresos en los que se discuten políticas públicas y normatividad en torno al agua están dominados por hombres. Es hora de cambiar las reglas #AllMalePanel

El concepto de ‘ideología de género’, utilizado como eufemismo, advierte indiscriminadamente de toda suerte de nociones como diversidad, inclusividad y hasta feminismo por ser tabúes.

Por qué las herramientas del amo nunca derribarán la casa del amo

Tengo la impresión de que se piensa que el feminismo es algo concreto e inamovible y se nos olvida que eso es justo lo que no es, que cada una de nosotras es libre de pensar, sentir y actuar el feminismo en su propia configuración, en su propio contexto, en su propio entendimiento. Se nos olvida que es precisamente la diversidad en nosotras, más allá de nuestra trinchera, lo que le da fuerza al movimiento.

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La historia real de una trabajadora del hogar

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La cineasta mexicana Lucía Gajá habla sobre sus razones para filmar un documental sobre violencia doméstica

Con las violaciones a los derechos de Yndira Sandoval, quienes buscan mantener el sistema de violencia e impunidad, quisieron hacernos llegar a las defensoras de los derechos de las mujeres un terrible y amenazante mensaje

La figura de la dispensa vulnera a las y los menores al disminuir la edad fijada para contraer matrimonio y al ser otorgada de manera discrecional sin analizar las afectaciones a la vida de las y los jóvenes caso por caso.

¿Que los concursos de belleza están construidos desde el machismo? Sí, pero ¿se puede dialogar con el machismo? El machismo no tiene argumentos. El feminismo sí. Como feministas tenemos que hablarle a aquello que nos incomoda.

La solidaridad y la hermandad que inundaron la ciudad en los días posteriores al 19 de septiembre, no nos alcanzaron a las mujeres

Para terminar con la desigualdad de género se necesitan acciones globales que nos involucren a todxs

Llega de nuevo el 25 de noviembre, día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer, y seguimos de pie en la arena. De antemano reconocemos la labor de las miles de defensoras y pensadoras, de activistas y lideresas, de enseñantes y cuidadoras, de artistas y trabajadoras que nos han dado razón y espíritu de lucha. Tomamos inspiración de su entrega para reafirmar nuestra calidad de movimiento comprometido con la justicia de género.

A lo largo de toda su vida, en todos los ámbitos en los que se desenvuelven, las mujeres son víctimas de un tipo de violencia distinta a la que experimentan los hombres.

#MeToo presenta revelaciones y plantea importantes cuestionamientos, pero más reveladoras son las respuestas que les estamos dando

Nuestro sector no es ajeno ni indiferente al abuso de poder, pero tampoco está condenado a seguir dándole lugar. Si en algo podemos ser categóricas, es que esto no puede continuar con, ni sin nosotras.

De manera cotidiana violentamos de distintas maneras a mujeres cercanas a nosotros, particularmente nuestras parejas íntimas, sea en términos verbales, emocionales, económicos, físicos y/o sexuales. Desafortunadamente, muchos hombres siguen perpetrando estas violencias día tras día sin cuestionárselo

Quisiera aquí compartir la experiencia sobre una dimensión del Primer Encuentro Internacional de Mujeres que Luchan que ocurrió casi en silencio… pero fue evidente para quienes quisimos escuchar

En el actual contexto electoral, no hay propuesta mágica. Necesitamos una transformación verdadera, total y feminista de la economía nacional

Primero está mi familia, en segundo lugar mi trabajo y en tercer lugar yo (una siempre piensa en cuidar a los demás antes de cuidarse a sí misma)

La realidad es que ahora, cada que escucho que alguien utiliza el término “madre” en sentido peyorativo, lo noto, se queda en mi cabeza rebotando unos segundos y creo que poco a poco he logrado hacerme consciente de mis palabras y su poder.

¿Cuántas veces hemos escuchado decir que “lo personal es político”?, ¿cuántas veces hemos pensado en el reto que invita esta frase?

Del miedo de ser la siguiente Mara Castilla, surgió la idea de crear un grupo de mujeres en WhatsApp para reportar ubicación y avisar sobre los traslados inseguros, igual que los chats que tenemos con nuestras amigas o nuestras roomies, pero a gran escala.

No es necesario buscar mucho para encontrar programas de revista donde se ridiculiza al género femenino con chistes sexistas, apariciones frívolas, tontas y poco empoderadas

¿Qué nos detiene?, ¿por qué somos tan buenas para hablar por todas y cuando se trata de interiorizar el discurso, se vuelve tan difícil? He empezado por preguntarme cuáles son los momentos en los que he vivido violencia, porque antes de marchar y pronunciarme por las demás, debo reconocer y modificar el contexto que vivo y dejar de normalizar las actitudes que no son normales.

Yo que soy una mujer cisgénero heterosexual, no tuve que salir del clóset. Y sólo eso ya me vuelve privilegiada

El cuidado del hogar y la familia es un acto de amor, pero sobre todo es tiempo y esfuerzo, es trabajo.

Existen formas de cuidar diferentes a las que conocemos, en las que el componente emocional tiene una presencia más sana en la relación que se establece entre quien cuida y quien recibe los cuidados. Formas en las que se reconoce y se incentiva la labor que se presta.

La masculinidad tóxica que la mayoría de niños está condenado a replicar, comprende todas esas pequeñas actitudes que hemos construido socialmente y que dictan que los hombres son violentos, con deseos sexuales incontrolables, proveedores y no emocionales

Oxfam pone en marcha en todo el mundo sistemas de protección más sólidos

De pronto las cosas cambiaron, le llegó de golpe la madurez que trae consigo la responsabilidad. Su madre enfermó y como hijo único, debió encargarse de llevarla dos veces por semana al hospital, a las revisiones de rutina para la cirugía de corazón

Después de 13 años de ser madre, no dejo de sentirme agredida, amenazada y vulnerada en muchos sentidos

Les sirven de comer a sus esposos, hijos e hijas y al último, si sobra, comen ellas, si no, atajan el hambre con tacos de sal, más o menos 10 por día

Esta medida es la puerta de entrada a una serie de acciones, políticas públicas y programas enfocados en redignificar, revalorar y redistribuir el trabajo de cuidados, y que implican un compromiso serio y, por supuesto, presupuestos bien etiquetados y definidos para este fin.

Una mujer sin redes de apoyo es un víctima fácil de la violencia de género, dimensionar que vivimos en riesgo constante de ser violentadas, exige que todas nosotras luchemos y estemos juntas, por eso uno de mis propósitos de año nuevo es practicar la sororidad

Que una legisladora, que además es secretaria de la comisión para la igualdad de género del congreso de Veracruz, haya propuesto un toque de queda como medida contra el feminicidio es inverosímil

Una decisión de política que apunta a los hogares como los responsables del cuidado no implica flexibilidad, al contrario, reproduce estereotipos de género y profundiza desigualdades

El 8 de marzo se ha vuelto un emblema de lucha de las mujeres. Desde 2017 se ha convocado a una huelga feminista internacional donde participan mujeres tanto de las ciudades como de las comunidades rurales en al menos 60 países.

Conocí el trabajo de cuidados en la infancia porque cuando mi madre y padre murieron, me tocó cuidar a mi abuelo

Las mujeres tienen que trabajar 105 días más, para ganar lo mismo que los hombres en todo 2018.

Las mujeres tienen que trabajar 105 días más, para ganar lo mismo que los hombres en todo 2018.

Nos hemos comprometido a trabajar por una economía más humana, que funcione para las mujeres. No nos conformamos con incorporar a más de ellas a estructuras económicas que las discriminan y explotan, queremos apoyarlas para cambiar estas estructuras que perpetúan y exacerban la desigualdad

Ocho de cada 10 “ninis” en México son mujeres y no están ociosas, trabajan pero sin paga

Oxfam agradece el informe final de la Comisión Independiente de Alto Nivel sobre Conductas Sexuales Ilícitas, Rendición de Cuentas y Cambio Cultural.

Pienso en la costumbre de que las mujeres tengan que estar en la casa llenándose de hijos y atendiéndolos porque son hombres. Pero gracias a lo que nos enseñan las organizaciones que llegan a la colonia, sabemos que esta vida no tiene que ser así.

Saqué el montón de camisetas de algodón y las puse sobre la lavadora. Empecé a colgarlas en ganchos para tenderlas y vi que tenían manchitas pequeñas, le pasé el dedo a una y se extendió sobre la tela blanca dejando un rastro café. Era mugre, tal cual.

No queda claro cómo el programa cumplirá con las expectativas, dada la complejidad del tema

Parvada concentra sus esfuerzos en asentamientos informales de Jalisco, donde muchas de las mujeres se dedican a labores de limpieza y cuidados para terceras personas, lo que implica enfrentar injusticias y precarización

Del total de mujeres que vivieron violencia física y sexual, 88% no acudió a ninguna institución o autoridad a denunciar o pedir ayuda, principalmente porque desestimaron la importancia del evento, por miedo a las consecuencias o amenazas y por falta de confianza en las autoridades

Cualquier mujer con un trabajo precarizado, incluyendo a las trabajadoras del hogar, puede dar fe de lo cansado y desgastante que es no contar con tiempo para una misma. Siempre están disponibles para el otro, sea el patrón o la familia.

Hemos sido testigos desde hace décadas de una tendencia mundial en la redistribución, en la que una élite escandalosamente rica obtiene su fortuna de las personas más pobres, que a su vez son quienes se encargan del trabajo de cuidados en el mundo

Reconozco los privilegios de los que gozo y lassituaciones que me ponen en una posición de ventaja frente a otras personas, entre ellas, otras mujeres que probablemente no podrán participar en el paro de este lunes.

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Órbita feminista. La primera misión

Paloma Villanueva

Coordinadora de Contenidos

Mar, 09/05/2017 - 18:06

Llegamos sin saber muy bien qué esperar con una invitación que sólo decía “Órbita Feminista. Únete a la tripulación”. Y sí, al salir ya habíamos formado una tripulación con renovadas energías para hacer oír nuestra voz y reclamar el espacio, que como mujeres, nos corresponde.

Nos reunimos en Homework una tarde tormentosa de finales de agosto. Había de todo, llegó el staff de Ambulante, invitadas del British Council, colaboradoras de agencias de relaciones públicas y marketing digital, abogadas, colegas de ONGs, administradoras de blogs especializados, estudiantes, consultoras independientes y activistas de Oxfam México.

La conversación no versó sobre quiénes de las presentes se merecían, asumían o defendían la etiqueta de “feminista”.En lugar de eso, nos dimos tiempo y espacio para escucharnos. Nos ocupamos de hablar sobre lo que nos pasa en el día a día por ser mujeres y escuchamos las experiencias de las demás mientras asentíamos con la cabeza porque a todas nos han tachado de putas por tener sexo sin compromiso o nos han asestado un chiste machista en una reunión familiar de domingo. A todas.

Tamara de Anda (@plaqueta) tuvo el primer turno y lo aprovechó para criticar que mientras en otros países hay actrices y cantantes que aprovechan su fama para abanderar el feminismo –para muestra Scarlett Johansson, Madonna y Alicia Keys en la “Marcha de las mujeres” en Estados Unidos-, en México las pocas que se asumen feministas, prefieren no decirlo en público para no desatar el enojo de sus fans y evitar el mote de feminazis.

“Cuando tienes el poder de acercarte a la gente, tendrías que leer un poquito y, aunque sea con un discurso light, entrarle al tema. Tendrías que convertir el feminismo en algo cool para que los chavos y las chavas se sientan identificados”, dijo.

Sobre la experiencia que vivió tras denunciar a un conductor de un taxi que la acosó en la calle, lo que le valió el apodo de “Lady Plaqueta”, Tamara recalcó que lejos de manifestar solidaridad, muchas personas, en su mayoría hombres, la tacharon de clasista e hipócrita, e incluso amenazaron con violarla y matarla.

Conforme nos fuimos pasando el micrófono, quedó claro que el caso de Tamara no es un asunto aislado.

Una joven compartió que fue acosada por su tío a los 17 años y cuando se lo contó a sus padres, simplemente no le creyeron. Otra mujer contó que un colega le mostró el pene a ella y a otras mujeres en un evento social del trabajo. Una tercera dijo que ha tenido compañeros que prefieren renunciar para no recibir instrucciones de ella, que tiene un puesto de mayor jerarquía.

Así fuimos descargando la rabia, el miedo, el asco, la inconformidad y el coraje. Así nos fuimos dando cuenta de que la Misión JSG (Justicia Social y de Género) exige que dejemos de ver a las otras mujeres como competencia y empecemos a construir comunidad.

Y, ¿cómo lo hacemos? Podemos empezar por replicar la estrategia de Rocío, quien cada vez que alguien en la comida familiar del domingo hace un comentario machista, alza bien alto la mano y grita “¡PEEEP! Chiste sexista”; o de Adriana, quien logró que la empresa donde trabaja quitara de las vacantes el campo de “sexo” porque no hace falta ser mujer para ser recepcionista o ser hombre para trabajar en el área de sistemas. También podemos hacer lo que hace Sandra cuando una mujer denuncia en redes sociales que ha sido víctima de acoso o abuso sexual: ser solidarias y escribirle un mensaje que diga “Yo te creo. Yo te apoyo. Yo también exijo justicia por ti”.

Para recordarnos el tamaño de la misión, Kim Piaget, asesora en Justicia de Género de Oxfam México nos dio un dato: de acuerdo a la calculadora del Foro Económico Mundial, a una niña que nace en México en 2017 no le va a alcanzar la vida para tener las mismas oportunidades que un niño. Al paso que vamos, nos tardaríamos 169 años para llegar a ese punto.

Necesitamos más feministas dispuestas a cambiar el mundo. ¿Te unes a la próxima misión de Órbita Feminista?

Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad del autor o autora y no necesariamente reflejan la postura oficial de Oxfam México


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Pensemos en una ingeniera que coordina la construcción de un puente; pues bien, pese a que ella hace exactamente lo mismo que un hombre en las mismas horas de trabajo, es común que gane un 15% menos.

Sembrando la tierra para hacer florecer a la comunidad.

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¿Que los concursos de belleza están construidos desde el machismo? Sí, pero ¿se puede dialogar con el machismo? El machismo no tiene argumentos. El feminismo sí. Como feministas tenemos que hablarle a aquello que nos incomoda.

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Les sirven de comer a sus esposos, hijos e hijas y al último, si sobra, comen ellas, si no, atajan el hambre con tacos de sal, más o menos 10 por día

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Una mujer sin redes de apoyo es un víctima fácil de la violencia de género, dimensionar que vivimos en riesgo constante de ser violentadas, exige que todas nosotras luchemos y estemos juntas, por eso uno de mis propósitos de año nuevo es practicar la sororidad

Que una legisladora, que además es secretaria de la comisión para la igualdad de género del congreso de Veracruz, haya propuesto un toque de queda como medida contra el feminicidio es inverosímil

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Abraza a tu Frida

Indra Rubio

Coordinadora del programa de Trabajo de Cuidado

Mié, 08/23/2017 - 11:36

Desde hace unas semanas aparecía en mi timeline de Facebook un artículo llamado "Abandona a tu Diego"(1). No me había interesado leerlo pues el título me hacía referencia a una guía o texto de autoayuda para evitar las relaciones de pareja violentas, sin embargo, después de más de cinco apariciones decidí leerlo.

El artículo cuestiona y niega la figura de Frida Kahlo como emblema feminista porque "permitió" la infidelidad y el maltrato de su pareja, ¿y eso es inaceptable? Al parecer, para la autora, ser feminista depende de una especie de norma con la que se te pueden restar o sumar puntos de acuerdo a cierto “mandato feminista”. En este sentido, a todas las mujeres que hemos padecido alguna relación de violencia se nos retiraría la "licencia de feminista" porque es inaceptable y fue nuestra responsabilidad. Porque no importa si Frida Kahlo fue una mujer que asumió una postura política revolucionaria, no importa si rompió las heteronormatividades de la época, ni la fama mundial de su pintura, supongo que nada de eso importa y no puede ser un referente del feminismo.

No es la primera vez que veo a feministas negando el feminismo de otras; que si eres heterosexual, que si te arreglas, que si bailas reggaeton, que si te depilas, que si no has leído a Simone de Beauvoir, en fin.

Tengo la impresión de que se piensa que el feminismo es algo concreto e inamovible y se nos olvida que eso es justo lo que no es, que cada una de nosotras es libre de pensar, sentir y actuar el feminismo en su propia configuración, en su propio contexto, en su propio entendimiento. Se nos olvida que es precisamente la diversidad en nosotras, más allá de nuestra trinchera, lo que le da fuerza al movimiento.

En lo personal, abracé el feminismo cuando conocí el significado de sororidad. Pensar que en cada mujer puede haber una aliada y percibirnos iguales es más que un acto fraternal, es un acto político. Porque la violencia contra las mujeres no es un problema de clase, etnia, edad u orientación sexual. Considero que si la violencia es transversal, la lucha no puede ser de otra manera.

No sé si vas a abandonar a tu Diego pero estaría bueno que abrazaras a tu Frida.

(1) “Abandona a tu Diego Rivera: por qué Frida Kahlo no es un icono feminista” por Lorena G. Maldonado en http://www.elespanol.com/cultura/20170706/229227629_0.html. Consultado el 17 de julio del 2017 18:35 hrs.

Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad del autor o autora y no necesariamente reflejan la postura oficial de Oxfam México


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Tradicionalmente, las tareas de cuidado del hogar, niñxs, ancianxs y enfermxs se atribuyen a las mujeres y no son valoradas ni por su importancia para la sociedad ni por su aporte a la economía.

Es difícil quizás entender lo que significa el término “piso pegajoso” cuando no has vivido en uno. Las mujeres, en las ciudades y en el campo, universitarias y con educación primaria, todas vivimos en ese piso pegajoso provocado por dobles y triples jornadas de trabajo.

Pensemos en una ingeniera que coordina la construcción de un puente; pues bien, pese a que ella hace exactamente lo mismo que un hombre en las mismas horas de trabajo, es común que gane un 15% menos.

Sembrando la tierra para hacer florecer a la comunidad.

A pesar de que la desigualdad ha disminuido en la mayoría de los países, hasta el día de hoy, América Latina es la región más desigual del mundo. En ella, 29.4% de la población vive en condiciones de pobreza, mostrando así las brechas estructurales de desigualdad en la región.

¿Pueden las redes sociales contribuir con la eliminación de las violencias contra las mujeres y niñas?

¿Cuál es el papel de los hombres agresores en el combate a la violencia contra las mujeres y las niñas?, ¿vale la pena realizar intervenciones con ellos?, ¿cambiar las conductas violentas es posible?.

“Para cambiar las actitudes violentas contra las mujeres, tenemos que trabajar con los hombres. Punto. Si no trabajamos en transformar las masculinidades no vamos a lograr erradicar la violencia contra las mujeres”

La obra de Kahlo ha sido tremendamente prolífera e influida por episodios muy diversos de su vida, como un accidente que la dejaría postrada en una cama durante largo tiempo. Pero si pensamos en quién fue esta artista, sin duda nos viene a la cabeza su aspecto físico. ¿Nos equivocamos?

Los foros y congresos en los que se discuten políticas públicas y normatividad en torno al agua están dominados por hombres. Es hora de cambiar las reglas #AllMalePanel

El concepto de ‘ideología de género’, utilizado como eufemismo, advierte indiscriminadamente de toda suerte de nociones como diversidad, inclusividad y hasta feminismo por ser tabúes.

Por qué las herramientas del amo nunca derribarán la casa del amo

No hace mucho tiempo, en un espacio compartido por muchas y diferentes personas, se destapó una discusión importante, urgente, y sobre todo necesaria – una discusión sobre feminismo.

La historia real de una trabajadora del hogar

Aunque el trabajo de cuidados y del hogar requiere habilidades e implica esfuerzo como cualquier oficio, persiste la idea de que no se trata de un trabajo en el sentido estricto y que cualquier persona es capaz de hacerlo

Foro consulta indígena

La iniciativa aprobada por nuestros representantes excusa a los profesionales de la salud de la provisión de la Interrupción Legal del Embarazo cuando contravenga su libertad de conciencia. Una crucifixión de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

La cineasta mexicana Lucía Gajá habla sobre sus razones para filmar un documental sobre violencia doméstica

Con las violaciones a los derechos de Yndira Sandoval, quienes buscan mantener el sistema de violencia e impunidad, quisieron hacernos llegar a las defensoras de los derechos de las mujeres un terrible y amenazante mensaje

La figura de la dispensa vulnera a las y los menores al disminuir la edad fijada para contraer matrimonio y al ser otorgada de manera discrecional sin analizar las afectaciones a la vida de las y los jóvenes caso por caso.

¿Que los concursos de belleza están construidos desde el machismo? Sí, pero ¿se puede dialogar con el machismo? El machismo no tiene argumentos. El feminismo sí. Como feministas tenemos que hablarle a aquello que nos incomoda.

La solidaridad y la hermandad que inundaron la ciudad en los días posteriores al 19 de septiembre, no nos alcanzaron a las mujeres

Para terminar con la desigualdad de género se necesitan acciones globales que nos involucren a todxs

Llega de nuevo el 25 de noviembre, día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer, y seguimos de pie en la arena. De antemano reconocemos la labor de las miles de defensoras y pensadoras, de activistas y lideresas, de enseñantes y cuidadoras, de artistas y trabajadoras que nos han dado razón y espíritu de lucha. Tomamos inspiración de su entrega para reafirmar nuestra calidad de movimiento comprometido con la justicia de género.

A lo largo de toda su vida, en todos los ámbitos en los que se desenvuelven, las mujeres son víctimas de un tipo de violencia distinta a la que experimentan los hombres.

#MeToo presenta revelaciones y plantea importantes cuestionamientos, pero más reveladoras son las respuestas que les estamos dando

Nuestro sector no es ajeno ni indiferente al abuso de poder, pero tampoco está condenado a seguir dándole lugar. Si en algo podemos ser categóricas, es que esto no puede continuar con, ni sin nosotras.

De manera cotidiana violentamos de distintas maneras a mujeres cercanas a nosotros, particularmente nuestras parejas íntimas, sea en términos verbales, emocionales, económicos, físicos y/o sexuales. Desafortunadamente, muchos hombres siguen perpetrando estas violencias día tras día sin cuestionárselo

Quisiera aquí compartir la experiencia sobre una dimensión del Primer Encuentro Internacional de Mujeres que Luchan que ocurrió casi en silencio… pero fue evidente para quienes quisimos escuchar

En el actual contexto electoral, no hay propuesta mágica. Necesitamos una transformación verdadera, total y feminista de la economía nacional

Primero está mi familia, en segundo lugar mi trabajo y en tercer lugar yo (una siempre piensa en cuidar a los demás antes de cuidarse a sí misma)

La realidad es que ahora, cada que escucho que alguien utiliza el término “madre” en sentido peyorativo, lo noto, se queda en mi cabeza rebotando unos segundos y creo que poco a poco he logrado hacerme consciente de mis palabras y su poder.

¿Cuántas veces hemos escuchado decir que “lo personal es político”?, ¿cuántas veces hemos pensado en el reto que invita esta frase?

Del miedo de ser la siguiente Mara Castilla, surgió la idea de crear un grupo de mujeres en WhatsApp para reportar ubicación y avisar sobre los traslados inseguros, igual que los chats que tenemos con nuestras amigas o nuestras roomies, pero a gran escala.

No es necesario buscar mucho para encontrar programas de revista donde se ridiculiza al género femenino con chistes sexistas, apariciones frívolas, tontas y poco empoderadas

¿Qué nos detiene?, ¿por qué somos tan buenas para hablar por todas y cuando se trata de interiorizar el discurso, se vuelve tan difícil? He empezado por preguntarme cuáles son los momentos en los que he vivido violencia, porque antes de marchar y pronunciarme por las demás, debo reconocer y modificar el contexto que vivo y dejar de normalizar las actitudes que no son normales.

Yo que soy una mujer cisgénero heterosexual, no tuve que salir del clóset. Y sólo eso ya me vuelve privilegiada

El cuidado del hogar y la familia es un acto de amor, pero sobre todo es tiempo y esfuerzo, es trabajo.

Existen formas de cuidar diferentes a las que conocemos, en las que el componente emocional tiene una presencia más sana en la relación que se establece entre quien cuida y quien recibe los cuidados. Formas en las que se reconoce y se incentiva la labor que se presta.

La masculinidad tóxica que la mayoría de niños está condenado a replicar, comprende todas esas pequeñas actitudes que hemos construido socialmente y que dictan que los hombres son violentos, con deseos sexuales incontrolables, proveedores y no emocionales

Oxfam pone en marcha en todo el mundo sistemas de protección más sólidos

De pronto las cosas cambiaron, le llegó de golpe la madurez que trae consigo la responsabilidad. Su madre enfermó y como hijo único, debió encargarse de llevarla dos veces por semana al hospital, a las revisiones de rutina para la cirugía de corazón

Después de 13 años de ser madre, no dejo de sentirme agredida, amenazada y vulnerada en muchos sentidos

Les sirven de comer a sus esposos, hijos e hijas y al último, si sobra, comen ellas, si no, atajan el hambre con tacos de sal, más o menos 10 por día

Esta medida es la puerta de entrada a una serie de acciones, políticas públicas y programas enfocados en redignificar, revalorar y redistribuir el trabajo de cuidados, y que implican un compromiso serio y, por supuesto, presupuestos bien etiquetados y definidos para este fin.

Una mujer sin redes de apoyo es un víctima fácil de la violencia de género, dimensionar que vivimos en riesgo constante de ser violentadas, exige que todas nosotras luchemos y estemos juntas, por eso uno de mis propósitos de año nuevo es practicar la sororidad

Que una legisladora, que además es secretaria de la comisión para la igualdad de género del congreso de Veracruz, haya propuesto un toque de queda como medida contra el feminicidio es inverosímil

Una decisión de política que apunta a los hogares como los responsables del cuidado no implica flexibilidad, al contrario, reproduce estereotipos de género y profundiza desigualdades

El 8 de marzo se ha vuelto un emblema de lucha de las mujeres. Desde 2017 se ha convocado a una huelga feminista internacional donde participan mujeres tanto de las ciudades como de las comunidades rurales en al menos 60 países.

Conocí el trabajo de cuidados en la infancia porque cuando mi madre y padre murieron, me tocó cuidar a mi abuelo

Las mujeres tienen que trabajar 105 días más, para ganar lo mismo que los hombres en todo 2018.

Las mujeres tienen que trabajar 105 días más, para ganar lo mismo que los hombres en todo 2018.

Nos hemos comprometido a trabajar por una economía más humana, que funcione para las mujeres. No nos conformamos con incorporar a más de ellas a estructuras económicas que las discriminan y explotan, queremos apoyarlas para cambiar estas estructuras que perpetúan y exacerban la desigualdad

Ocho de cada 10 “ninis” en México son mujeres y no están ociosas, trabajan pero sin paga

Oxfam agradece el informe final de la Comisión Independiente de Alto Nivel sobre Conductas Sexuales Ilícitas, Rendición de Cuentas y Cambio Cultural.

Pienso en la costumbre de que las mujeres tengan que estar en la casa llenándose de hijos y atendiéndolos porque son hombres. Pero gracias a lo que nos enseñan las organizaciones que llegan a la colonia, sabemos que esta vida no tiene que ser así.

Saqué el montón de camisetas de algodón y las puse sobre la lavadora. Empecé a colgarlas en ganchos para tenderlas y vi que tenían manchitas pequeñas, le pasé el dedo a una y se extendió sobre la tela blanca dejando un rastro café. Era mugre, tal cual.

No queda claro cómo el programa cumplirá con las expectativas, dada la complejidad del tema

Parvada concentra sus esfuerzos en asentamientos informales de Jalisco, donde muchas de las mujeres se dedican a labores de limpieza y cuidados para terceras personas, lo que implica enfrentar injusticias y precarización

Del total de mujeres que vivieron violencia física y sexual, 88% no acudió a ninguna institución o autoridad a denunciar o pedir ayuda, principalmente porque desestimaron la importancia del evento, por miedo a las consecuencias o amenazas y por falta de confianza en las autoridades

Cualquier mujer con un trabajo precarizado, incluyendo a las trabajadoras del hogar, puede dar fe de lo cansado y desgastante que es no contar con tiempo para una misma. Siempre están disponibles para el otro, sea el patrón o la familia.

Hemos sido testigos desde hace décadas de una tendencia mundial en la redistribución, en la que una élite escandalosamente rica obtiene su fortuna de las personas más pobres, que a su vez son quienes se encargan del trabajo de cuidados en el mundo

Reconozco los privilegios de los que gozo y lassituaciones que me ponen en una posición de ventaja frente a otras personas, entre ellas, otras mujeres que probablemente no podrán participar en el paro de este lunes.

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¿Un G20 feminista?

Carolina Maldonado

Coordinadora del proyecto Economías Inclusivas Puebla

7 de agosto de 2017.- Después de una semana de protestas en las calles de Hamburgo, gifs de Angela Merkel siendo víctima del mansplaining y un sinfín de memes sobre Trump, Peña Nieto y otros líderes mundiales, la Cumbre de Líderes del G20 llegó a su fin el 8 de julio.

El G20 es el foro económico más importante a nivel mundial y está formado por las 19 economías más grandes del mundo y la Unión Europea.

Este espacio, que alguna vez estuvo dedicado exclusivamente a temas financieros, se ha vuelto hoy una especie de árbol de navidad en donde todos colgamos nuestra carta a Santa Claus. Este año parece que hemos pedido que, encima de todo, el G20 acabe también con la desigualdad de género.

Si bien ahora se discuten temas como la inclusión económica, la seguridad alimentaria y la crisis de refugiados, la naturaleza del G20 es preservar el statu quo. Querer que sea el lugar en donde le pongamos fin a la desigualdad de género es como esperar que las películas de Hollywood acaben con la guerra civil en Siria.

Como parte de los esfuerzos del G20 por integrar los temas de género se creó el Women 20 (W20), el grupo de vinculación para mujeres del G20 cuya mera existencia es considerada un logro frente a un espacio que tradicionalmente ha sido ciego al género.

Este año, el W20 sesionó por tercera vez en la historia. Muchxs vimos el video de Ivanka Trump siendo abucheada en una de esas reuniones mientras la audaz moderadora le pedía que explicara por qué una empresaria mediocre y sin experiencia política representaba al presidente de Estados Unidos, que casualmente es su padre.

Lo que seguramente pocos vieron es que las asistentes menos famosas del W20 presentaron un plan de acción de 18 páginas que pretende ser una guía para que los países del G20 pongan en marcha estrategias para fortalecer a las mujeres.

El plan del W20 abarca temas como empoderamiento económico, acceso al mercado laboral, disminución de la brecha salarial y digital de género, y redistribución del trabajo de cuidados no remunerado. ¿Todo bien hasta ahí, no? Pues sí, las recomendaciones del W20, como incluir más mujeres en empleos formales, incrementar el acceso a recursos financieros y facilitar el camino a las mujeres empresarias, son ideas nobles. No obstante, no modifican las desigualdades estructurales que dejan a las mujeres pobres en extrema vulnerabilidad.

Jessa Crispin escribe en su polémico libro Why I am not a feminist (Estados Unidos, 2017) que para que el feminismo tenga un impacto verdadero, necesita hacer propuestas que cambien el sistema, y no que simplemente permitan que las mujeres participen y se beneficien del sistema actual. Esto quiere decir que no basta con crear espacios para mujeres en las dinámicas capitalistas que explotan y excluyen a la mayoría y que están basadas en el beneficio individual.

Un feminismo que permita a las mujeres pensar alternativas a este sistema no nacerá del G20 –un espacio cerrado, exclusivo y que defiende un mundo patriarcal y corrupto.

Alternativas que busquen revalorar el trabajo de cuidados, que piensen en sistemas comunitarios en vez de buscar el empoderamiento individual y que impulsen trabajos decentes para mujeres y hombres cuyo fin último no sea la acumulación del dinero; no vendrán de feminismos light ni de burocracias internacionales, sino de un feminismo mucho más radical, que lejos de procurar la participación de las mujeres en el sistema, deshaga el sistema actual y lo reemplace por uno más empático, incluyente y diverso.

Imagen principal tomada de: https://www.youtube.com/watch?v=h64QaR7LYeI el 6 de agosto de 2017

Imagen miniatura tomada de: http://www.europeanyoungfeminists.eu/wp-content/uploads/2015/07/we- all-can- do- it1.png el 6 de agosto de 2017

Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad del autor o autora y no necesariamente reflejan la postura oficial de Oxfam México


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¿IDEOLOGÍA DE GÉNERO? Esa no es la pregunta

Kim Piaget

Asesora de Justicia de Género

2 de agosto de 2017.- Entre líneas existe suficiente espacio para decir lo que realmente se piensa, trazando trincheras para el encuentro de argumentos. Como por ejemplo, cuando se dice que a los hombres se les paga más bajo el pretexto de que (sos)tienen familias, pero realmente se quiere negar reconocimiento a la mujer como el ser autogobernado, productivo y económicamente activo que es. En realidad, se lee claramente cuando el bienestar, dignidad y oportunidad de *ciertas* personas no es importante. El problema es que, una vez vestida de opinión, libertad de pensamiento o derecho de expresión, esta discriminación deja de ser cuestionada.

Uno de los frentes más complejos que enfrentamos como sociedad civil es tener que dar respuesta a la supuesta ‘ideología de género’, en el mismo plano en el defendemos derechos sexuales y reproductivos, identidad de género, derechos de las mujeres, etc. Este concepto de ‘ideología de género’ es impulsado por grupos conservadores incluyendo pero no limitado a grupos machistas, neo-fascistas, fiscalmente regresivos y de corte religioso- que, utilizado como eufemismo, advierte indiscriminadamente de toda suerte de nociones como diversidad, inclusividad y hasta feminismo por ser tabúes. El reclamo de estos grupos se centra en la supuesta imposición de ideas anti-naturales (que nosotrxs reconocemos como principios de respeto, tolerancia, diversidad y justicia social) que causarían el derrumbe de la moral social (o de las prácticas, actitudes y relaciones desiguales de poder que inhiben nuestras capacidades, oportunidades y derechos como individuxs).

De inicio, pareciera difícil refutar esta caracterización que denuncian grupos religiosos y conservadores: una ideología es un término que engloba absolutos, un sistema de valores que acomoda una identidad auto-percibida. Como movimiento social, incurrimos a veces en esta falsa conciencia, actuando como ideólogxs de las más populares o más recientes teorías. En el peor de los casos, reflejamos un nivel de dogmatismo en nuestros principios y denuncia de malas prácticas. Pero fuera de la revolución francesa, por mencionar una, ¿qué poder y ocasión ha tenido el movimiento de derechos para normalizar su perspectiva como la dominante y en detrimento de una gran mayoría?

La ‘imposición’ entonces se vuelve necesariamente el eje de este debate, particularmente cuando estos grupos religiosos y conservadores se posicionan como minorías con derechos bajo amenaza. Sabemos con suficiente certeza que en México la violencia está dirigida hacia mujeres por su género, de parte de sus propias parejas, y ocurriendo en sus propios hogares. Sabemos que estereotipos sobre roles de género les generan cargas de trabajo no remunerado mayores a las de hombres, y que su salud reproductiva y sexual se relega a segundo plano según el criterio de política pública del estado. De igual manera, la comunidad LGBTIQ se encuentra en alto riesgo de abuso y violencia, así como de discriminación laboral y educativa, y con bajos índices de denuncias dado el estigma que se les proyecta.

¿Cómo es posible entonces conciliar este reclamo ‘de derechos’ y valores tradicionales, defendido con un lenguaje oportuno e instrumental, con la propuesta de abuso, precariedad, violencia y discriminación que contiene? ¿Cómo podríamos justificar una suerte de apartheid que garantice el privilegio de unxs sobre de las autonomías de otrxs? Esto implicaría reducir nuestra convivencia social alrededor de la reproducción como el único y último propósito para ciertas personas, quitándole a otras su razón de ser (así, tipo The Handmaids’ Tale).

El género, con su enfoque y perspectiva aplicados a nuestro ejercicio de derechos, no constituye una ideología. Más bien nos presenta con una obligada pregunta hacia nuestra forma de percibirnos, posicionarnos, relacionarnos, liberarnos, y respetarnos. La pregunta que realmente nos distingue de ideólogos es: Desde distintas identidades, ¿cómo podemos retar a las prácticas, actitudes, creencias y estructuras que nos impiden vernos y tratarnos como igualxs?

Crédito de la imagen: Graciela Iturbide. Magnolia (1), Juchitán, Oaxaca, detalle, 1986. De la serie Juchitán. Plata sobre gelatina; 24 x 20 pulgadas.© Graciela Iturbide

Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad del autor o autora y no necesariamente reflejan la postura oficial de Oxfam México


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Es difícil quizás entender lo que significa el término “piso pegajoso” cuando no has vivido en uno. Las mujeres, en las ciudades y en el campo, universitarias y con educación primaria, todas vivimos en ese piso pegajoso provocado por dobles y triples jornadas de trabajo.

Pensemos en una ingeniera que coordina la construcción de un puente; pues bien, pese a que ella hace exactamente lo mismo que un hombre en las mismas horas de trabajo, es común que gane un 15% menos.

Sembrando la tierra para hacer florecer a la comunidad.

A pesar de que la desigualdad ha disminuido en la mayoría de los países, hasta el día de hoy, América Latina es la región más desigual del mundo. En ella, 29.4% de la población vive en condiciones de pobreza, mostrando así las brechas estructurales de desigualdad en la región.

¿Pueden las redes sociales contribuir con la eliminación de las violencias contra las mujeres y niñas?

¿Cuál es el papel de los hombres agresores en el combate a la violencia contra las mujeres y las niñas?, ¿vale la pena realizar intervenciones con ellos?, ¿cambiar las conductas violentas es posible?.

“Para cambiar las actitudes violentas contra las mujeres, tenemos que trabajar con los hombres. Punto. Si no trabajamos en transformar las masculinidades no vamos a lograr erradicar la violencia contra las mujeres”

La obra de Kahlo ha sido tremendamente prolífera e influida por episodios muy diversos de su vida, como un accidente que la dejaría postrada en una cama durante largo tiempo. Pero si pensamos en quién fue esta artista, sin duda nos viene a la cabeza su aspecto físico. ¿Nos equivocamos?

Los foros y congresos en los que se discuten políticas públicas y normatividad en torno al agua están dominados por hombres. Es hora de cambiar las reglas #AllMalePanel

Por qué las herramientas del amo nunca derribarán la casa del amo

Tengo la impresión de que se piensa que el feminismo es algo concreto e inamovible y se nos olvida que eso es justo lo que no es, que cada una de nosotras es libre de pensar, sentir y actuar el feminismo en su propia configuración, en su propio contexto, en su propio entendimiento. Se nos olvida que es precisamente la diversidad en nosotras, más allá de nuestra trinchera, lo que le da fuerza al movimiento.

No hace mucho tiempo, en un espacio compartido por muchas y diferentes personas, se destapó una discusión importante, urgente, y sobre todo necesaria – una discusión sobre feminismo.

La historia real de una trabajadora del hogar

Aunque el trabajo de cuidados y del hogar requiere habilidades e implica esfuerzo como cualquier oficio, persiste la idea de que no se trata de un trabajo en el sentido estricto y que cualquier persona es capaz de hacerlo

Foro consulta indígena

La iniciativa aprobada por nuestros representantes excusa a los profesionales de la salud de la provisión de la Interrupción Legal del Embarazo cuando contravenga su libertad de conciencia. Una crucifixión de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

La cineasta mexicana Lucía Gajá habla sobre sus razones para filmar un documental sobre violencia doméstica

Con las violaciones a los derechos de Yndira Sandoval, quienes buscan mantener el sistema de violencia e impunidad, quisieron hacernos llegar a las defensoras de los derechos de las mujeres un terrible y amenazante mensaje

La figura de la dispensa vulnera a las y los menores al disminuir la edad fijada para contraer matrimonio y al ser otorgada de manera discrecional sin analizar las afectaciones a la vida de las y los jóvenes caso por caso.

¿Que los concursos de belleza están construidos desde el machismo? Sí, pero ¿se puede dialogar con el machismo? El machismo no tiene argumentos. El feminismo sí. Como feministas tenemos que hablarle a aquello que nos incomoda.

La solidaridad y la hermandad que inundaron la ciudad en los días posteriores al 19 de septiembre, no nos alcanzaron a las mujeres

Para terminar con la desigualdad de género se necesitan acciones globales que nos involucren a todxs

Llega de nuevo el 25 de noviembre, día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer, y seguimos de pie en la arena. De antemano reconocemos la labor de las miles de defensoras y pensadoras, de activistas y lideresas, de enseñantes y cuidadoras, de artistas y trabajadoras que nos han dado razón y espíritu de lucha. Tomamos inspiración de su entrega para reafirmar nuestra calidad de movimiento comprometido con la justicia de género.

A lo largo de toda su vida, en todos los ámbitos en los que se desenvuelven, las mujeres son víctimas de un tipo de violencia distinta a la que experimentan los hombres.

#MeToo presenta revelaciones y plantea importantes cuestionamientos, pero más reveladoras son las respuestas que les estamos dando

Nuestro sector no es ajeno ni indiferente al abuso de poder, pero tampoco está condenado a seguir dándole lugar. Si en algo podemos ser categóricas, es que esto no puede continuar con, ni sin nosotras.

De manera cotidiana violentamos de distintas maneras a mujeres cercanas a nosotros, particularmente nuestras parejas íntimas, sea en términos verbales, emocionales, económicos, físicos y/o sexuales. Desafortunadamente, muchos hombres siguen perpetrando estas violencias día tras día sin cuestionárselo

Quisiera aquí compartir la experiencia sobre una dimensión del Primer Encuentro Internacional de Mujeres que Luchan que ocurrió casi en silencio… pero fue evidente para quienes quisimos escuchar

En el actual contexto electoral, no hay propuesta mágica. Necesitamos una transformación verdadera, total y feminista de la economía nacional

Primero está mi familia, en segundo lugar mi trabajo y en tercer lugar yo (una siempre piensa en cuidar a los demás antes de cuidarse a sí misma)

La realidad es que ahora, cada que escucho que alguien utiliza el término “madre” en sentido peyorativo, lo noto, se queda en mi cabeza rebotando unos segundos y creo que poco a poco he logrado hacerme consciente de mis palabras y su poder.

¿Cuántas veces hemos escuchado decir que “lo personal es político”?, ¿cuántas veces hemos pensado en el reto que invita esta frase?

Del miedo de ser la siguiente Mara Castilla, surgió la idea de crear un grupo de mujeres en WhatsApp para reportar ubicación y avisar sobre los traslados inseguros, igual que los chats que tenemos con nuestras amigas o nuestras roomies, pero a gran escala.

No es necesario buscar mucho para encontrar programas de revista donde se ridiculiza al género femenino con chistes sexistas, apariciones frívolas, tontas y poco empoderadas

¿Qué nos detiene?, ¿por qué somos tan buenas para hablar por todas y cuando se trata de interiorizar el discurso, se vuelve tan difícil? He empezado por preguntarme cuáles son los momentos en los que he vivido violencia, porque antes de marchar y pronunciarme por las demás, debo reconocer y modificar el contexto que vivo y dejar de normalizar las actitudes que no son normales.

Yo que soy una mujer cisgénero heterosexual, no tuve que salir del clóset. Y sólo eso ya me vuelve privilegiada

El cuidado del hogar y la familia es un acto de amor, pero sobre todo es tiempo y esfuerzo, es trabajo.

Existen formas de cuidar diferentes a las que conocemos, en las que el componente emocional tiene una presencia más sana en la relación que se establece entre quien cuida y quien recibe los cuidados. Formas en las que se reconoce y se incentiva la labor que se presta.

La masculinidad tóxica que la mayoría de niños está condenado a replicar, comprende todas esas pequeñas actitudes que hemos construido socialmente y que dictan que los hombres son violentos, con deseos sexuales incontrolables, proveedores y no emocionales

Oxfam pone en marcha en todo el mundo sistemas de protección más sólidos

De pronto las cosas cambiaron, le llegó de golpe la madurez que trae consigo la responsabilidad. Su madre enfermó y como hijo único, debió encargarse de llevarla dos veces por semana al hospital, a las revisiones de rutina para la cirugía de corazón

Después de 13 años de ser madre, no dejo de sentirme agredida, amenazada y vulnerada en muchos sentidos

Les sirven de comer a sus esposos, hijos e hijas y al último, si sobra, comen ellas, si no, atajan el hambre con tacos de sal, más o menos 10 por día

Esta medida es la puerta de entrada a una serie de acciones, políticas públicas y programas enfocados en redignificar, revalorar y redistribuir el trabajo de cuidados, y que implican un compromiso serio y, por supuesto, presupuestos bien etiquetados y definidos para este fin.

Una mujer sin redes de apoyo es un víctima fácil de la violencia de género, dimensionar que vivimos en riesgo constante de ser violentadas, exige que todas nosotras luchemos y estemos juntas, por eso uno de mis propósitos de año nuevo es practicar la sororidad

Que una legisladora, que además es secretaria de la comisión para la igualdad de género del congreso de Veracruz, haya propuesto un toque de queda como medida contra el feminicidio es inverosímil

Una decisión de política que apunta a los hogares como los responsables del cuidado no implica flexibilidad, al contrario, reproduce estereotipos de género y profundiza desigualdades

El 8 de marzo se ha vuelto un emblema de lucha de las mujeres. Desde 2017 se ha convocado a una huelga feminista internacional donde participan mujeres tanto de las ciudades como de las comunidades rurales en al menos 60 países.

Conocí el trabajo de cuidados en la infancia porque cuando mi madre y padre murieron, me tocó cuidar a mi abuelo

Las mujeres tienen que trabajar 105 días más, para ganar lo mismo que los hombres en todo 2018.

Las mujeres tienen que trabajar 105 días más, para ganar lo mismo que los hombres en todo 2018.

Nos hemos comprometido a trabajar por una economía más humana, que funcione para las mujeres. No nos conformamos con incorporar a más de ellas a estructuras económicas que las discriminan y explotan, queremos apoyarlas para cambiar estas estructuras que perpetúan y exacerban la desigualdad

Ocho de cada 10 “ninis” en México son mujeres y no están ociosas, trabajan pero sin paga

Oxfam agradece el informe final de la Comisión Independiente de Alto Nivel sobre Conductas Sexuales Ilícitas, Rendición de Cuentas y Cambio Cultural.

Pienso en la costumbre de que las mujeres tengan que estar en la casa llenándose de hijos y atendiéndolos porque son hombres. Pero gracias a lo que nos enseñan las organizaciones que llegan a la colonia, sabemos que esta vida no tiene que ser así.

Saqué el montón de camisetas de algodón y las puse sobre la lavadora. Empecé a colgarlas en ganchos para tenderlas y vi que tenían manchitas pequeñas, le pasé el dedo a una y se extendió sobre la tela blanca dejando un rastro café. Era mugre, tal cual.

No queda claro cómo el programa cumplirá con las expectativas, dada la complejidad del tema

Parvada concentra sus esfuerzos en asentamientos informales de Jalisco, donde muchas de las mujeres se dedican a labores de limpieza y cuidados para terceras personas, lo que implica enfrentar injusticias y precarización

Del total de mujeres que vivieron violencia física y sexual, 88% no acudió a ninguna institución o autoridad a denunciar o pedir ayuda, principalmente porque desestimaron la importancia del evento, por miedo a las consecuencias o amenazas y por falta de confianza en las autoridades

Cualquier mujer con un trabajo precarizado, incluyendo a las trabajadoras del hogar, puede dar fe de lo cansado y desgastante que es no contar con tiempo para una misma. Siempre están disponibles para el otro, sea el patrón o la familia.

Hemos sido testigos desde hace décadas de una tendencia mundial en la redistribución, en la que una élite escandalosamente rica obtiene su fortuna de las personas más pobres, que a su vez son quienes se encargan del trabajo de cuidados en el mundo

Reconozco los privilegios de los que gozo y lassituaciones que me ponen en una posición de ventaja frente a otras personas, entre ellas, otras mujeres que probablemente no podrán participar en el paro de este lunes.

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¿Y la voz de las mujeres?

En México prevalece una situación de desigualdad constante en la participación de las mujeres en eventos como foros y congresos en la última década.

Esta fue la conclusión de Mónica Olvera, coordinadora del proyecto Acceso Equitativo al Agua en México, que realizó un análisis de más de 100 eventos (congresos, foros, talleres, etc.) y expuso los resultados en el 11º Congreso Nacional Marejadas rurales y luchas por la vida, organizado del 20 al 23 de junio en Nayarit.

Durante su ponencia titulada “La participación de las mujeres en los eventos sobre el agua 2005-2017” dio a conocer que el papel de las mujeres en los eventos más importantes acerca del agua en el país no es equitativa respecto a la de los hombres.

Cifras que alertan

Tan sólo en los congresos, la participación de mujeres no supera el 50 por ciento, y en su rol como parte convocante o comité organizador, la carga de trabajo puede ser mayor en comparación con las ocasiones en que estas tareas están a cargo de hombres.

En el caso de los foros, de 12 en total, tan sólo en tres la mayoría de ponentes fueron mujeres. Asimismo, es menos frecuente que las mujeres estén en los paneles inaugurales y de clausura, además de que en la dinámica prevalece que sean moderadoras de mesas en las que sólo exponen hombres.

Sin embargo, las mujeres se organizan cada vez más para abrir sus propios espacios al interior de los eventos con el objetivo de reconocer y visibilizar su experiencia, lo cual es fundamental puesto que dichos foros tienen el propósito de incidir en la realidad social y agenda política.

Este estudio forma parte de las acciones de Oxfam México en contra de los manels* y seguiremos alzando la voz; como muestra, estas conclusiones serán enviadas a los comités organizadores de los eventos y servirán como base para seguir impulsando la igualdad de género y la apertura de espacios para las mujeres.

¿Así o más claro?

Echa un vistazo al blog “Felicidades, tienes un panel totalmente masculino” (Congrats, you have an all male panel). Este espacio recopila fotografías y agendas de distintos eventos, pero todos coinciden en que cuentan solo con la opinión de hombres.

Te darás cuenta que la desigualdad en eventos es más común de lo que piensas.

¿Qué puedo hacer?

Si ves algún manel, hazlo público en tus redes sociales con los hashtags #AllMalePanel, #DemosElPaso e #Igualdad y denúncialo ante los organizadores de los eventos. Entre más hagamos notar esta situación lograremos un cambio.

“Nunca más voy a asistir a un panel donde selectivamente se excluya a las mujeres” -Giorgio Jackson, político chileno.

* Expresión inglesa para los debates sólo con hombres, derivada de man y panel.


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Tradicionalmente, las tareas de cuidado del hogar, niñxs, ancianxs y enfermxs se atribuyen a las mujeres y no son valoradas ni por su importancia para la sociedad ni por su aporte a la economía.

Es difícil quizás entender lo que significa el término “piso pegajoso” cuando no has vivido en uno. Las mujeres, en las ciudades y en el campo, universitarias y con educación primaria, todas vivimos en ese piso pegajoso provocado por dobles y triples jornadas de trabajo.

Pensemos en una ingeniera que coordina la construcción de un puente; pues bien, pese a que ella hace exactamente lo mismo que un hombre en las mismas horas de trabajo, es común que gane un 15% menos.

Sembrando la tierra para hacer florecer a la comunidad.

A pesar de que la desigualdad ha disminuido en la mayoría de los países, hasta el día de hoy, América Latina es la región más desigual del mundo. En ella, 29.4% de la población vive en condiciones de pobreza, mostrando así las brechas estructurales de desigualdad en la región.

¿Pueden las redes sociales contribuir con la eliminación de las violencias contra las mujeres y niñas?

¿Cuál es el papel de los hombres agresores en el combate a la violencia contra las mujeres y las niñas?, ¿vale la pena realizar intervenciones con ellos?, ¿cambiar las conductas violentas es posible?.

“Para cambiar las actitudes violentas contra las mujeres, tenemos que trabajar con los hombres. Punto. Si no trabajamos en transformar las masculinidades no vamos a lograr erradicar la violencia contra las mujeres”

La obra de Kahlo ha sido tremendamente prolífera e influida por episodios muy diversos de su vida, como un accidente que la dejaría postrada en una cama durante largo tiempo. Pero si pensamos en quién fue esta artista, sin duda nos viene a la cabeza su aspecto físico. ¿Nos equivocamos?

El concepto de ‘ideología de género’, utilizado como eufemismo, advierte indiscriminadamente de toda suerte de nociones como diversidad, inclusividad y hasta feminismo por ser tabúes.

Por qué las herramientas del amo nunca derribarán la casa del amo

Tengo la impresión de que se piensa que el feminismo es algo concreto e inamovible y se nos olvida que eso es justo lo que no es, que cada una de nosotras es libre de pensar, sentir y actuar el feminismo en su propia configuración, en su propio contexto, en su propio entendimiento. Se nos olvida que es precisamente la diversidad en nosotras, más allá de nuestra trinchera, lo que le da fuerza al movimiento.

No hace mucho tiempo, en un espacio compartido por muchas y diferentes personas, se destapó una discusión importante, urgente, y sobre todo necesaria – una discusión sobre feminismo.

La historia real de una trabajadora del hogar

Aunque el trabajo de cuidados y del hogar requiere habilidades e implica esfuerzo como cualquier oficio, persiste la idea de que no se trata de un trabajo en el sentido estricto y que cualquier persona es capaz de hacerlo

Foro consulta indígena

La iniciativa aprobada por nuestros representantes excusa a los profesionales de la salud de la provisión de la Interrupción Legal del Embarazo cuando contravenga su libertad de conciencia. Una crucifixión de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

La cineasta mexicana Lucía Gajá habla sobre sus razones para filmar un documental sobre violencia doméstica

Con las violaciones a los derechos de Yndira Sandoval, quienes buscan mantener el sistema de violencia e impunidad, quisieron hacernos llegar a las defensoras de los derechos de las mujeres un terrible y amenazante mensaje

La figura de la dispensa vulnera a las y los menores al disminuir la edad fijada para contraer matrimonio y al ser otorgada de manera discrecional sin analizar las afectaciones a la vida de las y los jóvenes caso por caso.

¿Que los concursos de belleza están construidos desde el machismo? Sí, pero ¿se puede dialogar con el machismo? El machismo no tiene argumentos. El feminismo sí. Como feministas tenemos que hablarle a aquello que nos incomoda.

La solidaridad y la hermandad que inundaron la ciudad en los días posteriores al 19 de septiembre, no nos alcanzaron a las mujeres

Para terminar con la desigualdad de género se necesitan acciones globales que nos involucren a todxs

Llega de nuevo el 25 de noviembre, día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer, y seguimos de pie en la arena. De antemano reconocemos la labor de las miles de defensoras y pensadoras, de activistas y lideresas, de enseñantes y cuidadoras, de artistas y trabajadoras que nos han dado razón y espíritu de lucha. Tomamos inspiración de su entrega para reafirmar nuestra calidad de movimiento comprometido con la justicia de género.

A lo largo de toda su vida, en todos los ámbitos en los que se desenvuelven, las mujeres son víctimas de un tipo de violencia distinta a la que experimentan los hombres.

#MeToo presenta revelaciones y plantea importantes cuestionamientos, pero más reveladoras son las respuestas que les estamos dando

Nuestro sector no es ajeno ni indiferente al abuso de poder, pero tampoco está condenado a seguir dándole lugar. Si en algo podemos ser categóricas, es que esto no puede continuar con, ni sin nosotras.

De manera cotidiana violentamos de distintas maneras a mujeres cercanas a nosotros, particularmente nuestras parejas íntimas, sea en términos verbales, emocionales, económicos, físicos y/o sexuales. Desafortunadamente, muchos hombres siguen perpetrando estas violencias día tras día sin cuestionárselo

Quisiera aquí compartir la experiencia sobre una dimensión del Primer Encuentro Internacional de Mujeres que Luchan que ocurrió casi en silencio… pero fue evidente para quienes quisimos escuchar

En el actual contexto electoral, no hay propuesta mágica. Necesitamos una transformación verdadera, total y feminista de la economía nacional

Primero está mi familia, en segundo lugar mi trabajo y en tercer lugar yo (una siempre piensa en cuidar a los demás antes de cuidarse a sí misma)

La realidad es que ahora, cada que escucho que alguien utiliza el término “madre” en sentido peyorativo, lo noto, se queda en mi cabeza rebotando unos segundos y creo que poco a poco he logrado hacerme consciente de mis palabras y su poder.

¿Cuántas veces hemos escuchado decir que “lo personal es político”?, ¿cuántas veces hemos pensado en el reto que invita esta frase?

Del miedo de ser la siguiente Mara Castilla, surgió la idea de crear un grupo de mujeres en WhatsApp para reportar ubicación y avisar sobre los traslados inseguros, igual que los chats que tenemos con nuestras amigas o nuestras roomies, pero a gran escala.

No es necesario buscar mucho para encontrar programas de revista donde se ridiculiza al género femenino con chistes sexistas, apariciones frívolas, tontas y poco empoderadas

¿Qué nos detiene?, ¿por qué somos tan buenas para hablar por todas y cuando se trata de interiorizar el discurso, se vuelve tan difícil? He empezado por preguntarme cuáles son los momentos en los que he vivido violencia, porque antes de marchar y pronunciarme por las demás, debo reconocer y modificar el contexto que vivo y dejar de normalizar las actitudes que no son normales.

Yo que soy una mujer cisgénero heterosexual, no tuve que salir del clóset. Y sólo eso ya me vuelve privilegiada

El cuidado del hogar y la familia es un acto de amor, pero sobre todo es tiempo y esfuerzo, es trabajo.

Existen formas de cuidar diferentes a las que conocemos, en las que el componente emocional tiene una presencia más sana en la relación que se establece entre quien cuida y quien recibe los cuidados. Formas en las que se reconoce y se incentiva la labor que se presta.

La masculinidad tóxica que la mayoría de niños está condenado a replicar, comprende todas esas pequeñas actitudes que hemos construido socialmente y que dictan que los hombres son violentos, con deseos sexuales incontrolables, proveedores y no emocionales

Oxfam pone en marcha en todo el mundo sistemas de protección más sólidos

De pronto las cosas cambiaron, le llegó de golpe la madurez que trae consigo la responsabilidad. Su madre enfermó y como hijo único, debió encargarse de llevarla dos veces por semana al hospital, a las revisiones de rutina para la cirugía de corazón

Después de 13 años de ser madre, no dejo de sentirme agredida, amenazada y vulnerada en muchos sentidos

Les sirven de comer a sus esposos, hijos e hijas y al último, si sobra, comen ellas, si no, atajan el hambre con tacos de sal, más o menos 10 por día

Esta medida es la puerta de entrada a una serie de acciones, políticas públicas y programas enfocados en redignificar, revalorar y redistribuir el trabajo de cuidados, y que implican un compromiso serio y, por supuesto, presupuestos bien etiquetados y definidos para este fin.

Una mujer sin redes de apoyo es un víctima fácil de la violencia de género, dimensionar que vivimos en riesgo constante de ser violentadas, exige que todas nosotras luchemos y estemos juntas, por eso uno de mis propósitos de año nuevo es practicar la sororidad

Que una legisladora, que además es secretaria de la comisión para la igualdad de género del congreso de Veracruz, haya propuesto un toque de queda como medida contra el feminicidio es inverosímil

Una decisión de política que apunta a los hogares como los responsables del cuidado no implica flexibilidad, al contrario, reproduce estereotipos de género y profundiza desigualdades

El 8 de marzo se ha vuelto un emblema de lucha de las mujeres. Desde 2017 se ha convocado a una huelga feminista internacional donde participan mujeres tanto de las ciudades como de las comunidades rurales en al menos 60 países.

Conocí el trabajo de cuidados en la infancia porque cuando mi madre y padre murieron, me tocó cuidar a mi abuelo

Las mujeres tienen que trabajar 105 días más, para ganar lo mismo que los hombres en todo 2018.

Las mujeres tienen que trabajar 105 días más, para ganar lo mismo que los hombres en todo 2018.

Nos hemos comprometido a trabajar por una economía más humana, que funcione para las mujeres. No nos conformamos con incorporar a más de ellas a estructuras económicas que las discriminan y explotan, queremos apoyarlas para cambiar estas estructuras que perpetúan y exacerban la desigualdad

Ocho de cada 10 “ninis” en México son mujeres y no están ociosas, trabajan pero sin paga

Oxfam agradece el informe final de la Comisión Independiente de Alto Nivel sobre Conductas Sexuales Ilícitas, Rendición de Cuentas y Cambio Cultural.

Pienso en la costumbre de que las mujeres tengan que estar en la casa llenándose de hijos y atendiéndolos porque son hombres. Pero gracias a lo que nos enseñan las organizaciones que llegan a la colonia, sabemos que esta vida no tiene que ser así.

Saqué el montón de camisetas de algodón y las puse sobre la lavadora. Empecé a colgarlas en ganchos para tenderlas y vi que tenían manchitas pequeñas, le pasé el dedo a una y se extendió sobre la tela blanca dejando un rastro café. Era mugre, tal cual.

No queda claro cómo el programa cumplirá con las expectativas, dada la complejidad del tema

Parvada concentra sus esfuerzos en asentamientos informales de Jalisco, donde muchas de las mujeres se dedican a labores de limpieza y cuidados para terceras personas, lo que implica enfrentar injusticias y precarización

Del total de mujeres que vivieron violencia física y sexual, 88% no acudió a ninguna institución o autoridad a denunciar o pedir ayuda, principalmente porque desestimaron la importancia del evento, por miedo a las consecuencias o amenazas y por falta de confianza en las autoridades

Cualquier mujer con un trabajo precarizado, incluyendo a las trabajadoras del hogar, puede dar fe de lo cansado y desgastante que es no contar con tiempo para una misma. Siempre están disponibles para el otro, sea el patrón o la familia.

Hemos sido testigos desde hace décadas de una tendencia mundial en la redistribución, en la que una élite escandalosamente rica obtiene su fortuna de las personas más pobres, que a su vez son quienes se encargan del trabajo de cuidados en el mundo

Reconozco los privilegios de los que gozo y lassituaciones que me ponen en una posición de ventaja frente a otras personas, entre ellas, otras mujeres que probablemente no podrán participar en el paro de este lunes.

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