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Puras madres, madres puras

Viridiana Gomez

Dom, 05/20/2018 - 19:40

Hace unos años, en medio de una ruptura romántica­; en la que obviamente las cosas no salieron bien, me di cuenta que de manera casi instintiva; las únicas palabras que querían salir de mi boca, no eran las adecuadas para insultar a ese ser que tanto daño me estaba haciendo.

Estaba llena de rabia y la primera frase que se me ocurrió para describir la situación fue “eres un hijo de puta”.

Pronuncié apenas la mitad de la frase, cuando en medio del caos y las emociones del rompimiento recordé a esa señora que siempre me brindó su cariño. Me detuve y le dije “no, tu madre no tiene la culpa de que tú seas así” y lo maticé con un célebre “¡güey!” (risas).

Para escribir este texto me pregunté ¿cuándo fue la primera vez que fui consciente de que estaba nombrando a otras mujeres de manera ofensiva?

Ahora tengo toda la certeza de que en mi muy primitivo estado de consciencia, en aquella discusión, mi ser interno no me permitió terminar la frase porque sentía que algo estaba mal (tache obvio). El punto es que algo despertó en ese momento.

¿Por qué utilizar el término “madre” (con la mágica combinación de “puta”, que no es cosa menor) para insultar? ¡Pues cómo no!, si toda la vida hemos escuchado términos que describen bajezas, faltas de capacidades y una larga lista de etcéteras que siempre tienen como base a una figura femenina.

No hablo de lenguaje sexista únicamente por androcéntrico (¿ejemplos? nosotros, todos, los poderosos, el mundo, el hombre). Hablo de estos términos tan horribles que escuchamos y usamos todos los días (tache nuevamente) y que, si somos un poco cautelosas, podemos ver una clara tendencia que denigra a mujeres que desarrollaron la maternidad:

  • “Ve a chingar a tu madre”, porque claro, una madre está para eso, para aguantar, siempre aguantar lo que sea y de quien sea, eso si le quitamos el carácter sexual que es todavía más ofensivo.
  • “Vale para pura madre” obviamente una madre; ibídem ¿se entiende?
  • Y por si aún no queda claro “esas madrecitas” para terminar de minimizar, como si necesitáramos el golpe de gracia (¡pum!).

Sabemos que las prácticas del lenguaje son culturales, las aprendemos día a día mientras vamos creciendo y nos vamos apropiando de ellas, lo que me parece sumamente preocupante, es que nosotras como mujeres sigamos reproduciendo estas expresiones que metafórica y simbólicamente nos dañan tanto.

A veces pienso (mi esperanza no ha muerto del todo) que de verdad es un acto inconsciente que sólo reproducimos porque son las frases que hemos aprendido para describir ciertas situaciones.

No quisiera ni tocar un término que se ha hecho popular en los últimos tiempos: “perra” (bitch, please) y el sentido hasta de buena ondita que ha adquirido hablando en términos de “estatus”.

Estoy completamente convencida de que el lenguaje es una gran área de oportunidad para generar un cambio, por las implicaciones simbólicas que sistemática e históricamente, invisibilizan y potencian las peores "cualidades" que se han considerado abiertamente femeninas, como la locura o la maternidad.

La clave radica en ser conscientes de nuestras prácticas y modificarlas. Yo llevo algunos meses intentándolo, ¿complicado?, sí bastante. Cuando se me sale “alguna madre” me disculpo en voz alta y la modifico inmediatamente (por ejemplo, tengo una fijación con “el desmadre”, así que intento cambiarlo por relajo o caos según el contexto). Esto genera asombro en mis interlocutorxs e inmediatamente después preguntan el por qué de mis disculpas.

He notado al menos tres tipos de reacciones: lxs que se cuestionan y empiezan también a censurar el término en sus conversaciones, lxs que reflexionan pero no hacen nada por modificarlo y finalmente lxs que creen que me paso de intensa.

La realidad es que ahora, cada que escucho que alguien utiliza el término “madre” en sentido peyorativo, lo noto, se queda en mi cabeza rebotando unos segundos y creo que poco a poco he logrado hacerme consciente de mis palabras y su poder, al menos en relación a este término.

Podemos atajar y combatir de muchas formas las desigualdades y violencias modificando nuestras prácticas, consumiendo responsablemente, replicando las voces de quienes son menos escuchadxs o resistiendo desde el lenguaje y cambiando las cosas de a poquito: nombrándonos sin violentarnos, empezando por nuestras madres.

Imagen miniatura tomada de http://www.capital.com.pe/actualidad/los-millenials-son-mas-propensos-a-... el 20 de mayo de 2018 a las 19:31

Imagen principal tomada de https://www.okchicas.com/salud/beneficios-chica-dice-groserias/ el 20 de mayo de 2018 a las 19:39


Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad del autor o autora y no necesariamente reflejan la postura oficial de Oxfam México


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Tradicionalmente, las tareas de cuidado del hogar, niñxs, ancianxs y enfermxs se atribuyen a las mujeres y no son valoradas ni por su importancia para la sociedad ni por su aporte a la economía.

Es difícil quizás entender lo que significa el término “piso pegajoso” cuando no has vivido en uno. Las mujeres, en las ciudades y en el campo, universitarias y con educación primaria, todas vivimos en ese piso pegajoso provocado por dobles y triples jornadas de trabajo.

Pensemos en una ingeniera que coordina la construcción de un puente; pues bien, pese a que ella hace exactamente lo mismo que un hombre en las mismas horas de trabajo, es común que gane un 15% menos.

Sembrando la tierra para hacer florecer a la comunidad.

A pesar de que la desigualdad ha disminuido en la mayoría de los países, hasta el día de hoy, América Latina es la región más desigual del mundo. En ella, 29.4% de la población vive en condiciones de pobreza, mostrando así las brechas estructurales de desigualdad en la región.

¿Pueden las redes sociales contribuir con la eliminación de las violencias contra las mujeres y niñas?

¿Cuál es el papel de los hombres agresores en el combate a la violencia contra las mujeres y las niñas?, ¿vale la pena realizar intervenciones con ellos?, ¿cambiar las conductas violentas es posible?.

“Para cambiar las actitudes violentas contra las mujeres, tenemos que trabajar con los hombres. Punto. Si no trabajamos en transformar las masculinidades no vamos a lograr erradicar la violencia contra las mujeres”

La obra de Kahlo ha sido tremendamente prolífera e influida por episodios muy diversos de su vida, como un accidente que la dejaría postrada en una cama durante largo tiempo. Pero si pensamos en quién fue esta artista, sin duda nos viene a la cabeza su aspecto físico. ¿Nos equivocamos?

Los foros y congresos en los que se discuten políticas públicas y normatividad en torno al agua están dominados por hombres. Es hora de cambiar las reglas #AllMalePanel

El concepto de ‘ideología de género’, utilizado como eufemismo, advierte indiscriminadamente de toda suerte de nociones como diversidad, inclusividad y hasta feminismo por ser tabúes.

Por qué las herramientas del amo nunca derribarán la casa del amo

Tengo la impresión de que se piensa que el feminismo es algo concreto e inamovible y se nos olvida que eso es justo lo que no es, que cada una de nosotras es libre de pensar, sentir y actuar el feminismo en su propia configuración, en su propio contexto, en su propio entendimiento. Se nos olvida que es precisamente la diversidad en nosotras, más allá de nuestra trinchera, lo que le da fuerza al movimiento.

No hace mucho tiempo, en un espacio compartido por muchas y diferentes personas, se destapó una discusión importante, urgente, y sobre todo necesaria – una discusión sobre feminismo.

La historia real de una trabajadora del hogar

Aunque el trabajo de cuidados y del hogar requiere habilidades e implica esfuerzo como cualquier oficio, persiste la idea de que no se trata de un trabajo en el sentido estricto y que cualquier persona es capaz de hacerlo

Foro consulta indígena

La iniciativa aprobada por nuestros representantes excusa a los profesionales de la salud de la provisión de la Interrupción Legal del Embarazo cuando contravenga su libertad de conciencia. Una crucifixión de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

La cineasta mexicana Lucía Gajá habla sobre sus razones para filmar un documental sobre violencia doméstica

Con las violaciones a los derechos de Yndira Sandoval, quienes buscan mantener el sistema de violencia e impunidad, quisieron hacernos llegar a las defensoras de los derechos de las mujeres un terrible y amenazante mensaje

La figura de la dispensa vulnera a las y los menores al disminuir la edad fijada para contraer matrimonio y al ser otorgada de manera discrecional sin analizar las afectaciones a la vida de las y los jóvenes caso por caso.

¿Que los concursos de belleza están construidos desde el machismo? Sí, pero ¿se puede dialogar con el machismo? El machismo no tiene argumentos. El feminismo sí. Como feministas tenemos que hablarle a aquello que nos incomoda.

La solidaridad y la hermandad que inundaron la ciudad en los días posteriores al 19 de septiembre, no nos alcanzaron a las mujeres

Para terminar con la desigualdad de género se necesitan acciones globales que nos involucren a todxs

Llega de nuevo el 25 de noviembre, día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer, y seguimos de pie en la arena. De antemano reconocemos la labor de las miles de defensoras y pensadoras, de activistas y lideresas, de enseñantes y cuidadoras, de artistas y trabajadoras que nos han dado razón y espíritu de lucha. Tomamos inspiración de su entrega para reafirmar nuestra calidad de movimiento comprometido con la justicia de género.

A lo largo de toda su vida, en todos los ámbitos en los que se desenvuelven, las mujeres son víctimas de un tipo de violencia distinta a la que experimentan los hombres.

#MeToo presenta revelaciones y plantea importantes cuestionamientos, pero más reveladoras son las respuestas que les estamos dando

Nuestro sector no es ajeno ni indiferente al abuso de poder, pero tampoco está condenado a seguir dándole lugar. Si en algo podemos ser categóricas, es que esto no puede continuar con, ni sin nosotras.

De manera cotidiana violentamos de distintas maneras a mujeres cercanas a nosotros, particularmente nuestras parejas íntimas, sea en términos verbales, emocionales, económicos, físicos y/o sexuales. Desafortunadamente, muchos hombres siguen perpetrando estas violencias día tras día sin cuestionárselo

Quisiera aquí compartir la experiencia sobre una dimensión del Primer Encuentro Internacional de Mujeres que Luchan que ocurrió casi en silencio… pero fue evidente para quienes quisimos escuchar

En el actual contexto electoral, no hay propuesta mágica. Necesitamos una transformación verdadera, total y feminista de la economía nacional

Primero está mi familia, en segundo lugar mi trabajo y en tercer lugar yo (una siempre piensa en cuidar a los demás antes de cuidarse a sí misma)

¿Cuántas veces hemos escuchado decir que “lo personal es político”?, ¿cuántas veces hemos pensado en el reto que invita esta frase?

Del miedo de ser la siguiente Mara Castilla, surgió la idea de crear un grupo de mujeres en WhatsApp para reportar ubicación y avisar sobre los traslados inseguros, igual que los chats que tenemos con nuestras amigas o nuestras roomies, pero a gran escala.

No es necesario buscar mucho para encontrar programas de revista donde se ridiculiza al género femenino con chistes sexistas, apariciones frívolas, tontas y poco empoderadas

¿Qué nos detiene?, ¿por qué somos tan buenas para hablar por todas y cuando se trata de interiorizar el discurso, se vuelve tan difícil? He empezado por preguntarme cuáles son los momentos en los que he vivido violencia, porque antes de marchar y pronunciarme por las demás, debo reconocer y modificar el contexto que vivo y dejar de normalizar las actitudes que no son normales.

Yo que soy una mujer cisgénero heterosexual, no tuve que salir del clóset. Y sólo eso ya me vuelve privilegiada

El cuidado del hogar y la familia es un acto de amor, pero sobre todo es tiempo y esfuerzo, es trabajo.

Existen formas de cuidar diferentes a las que conocemos, en las que el componente emocional tiene una presencia más sana en la relación que se establece entre quien cuida y quien recibe los cuidados. Formas en las que se reconoce y se incentiva la labor que se presta.

La masculinidad tóxica que la mayoría de niños está condenado a replicar, comprende todas esas pequeñas actitudes que hemos construido socialmente y que dictan que los hombres son violentos, con deseos sexuales incontrolables, proveedores y no emocionales

Oxfam pone en marcha en todo el mundo sistemas de protección más sólidos

De pronto las cosas cambiaron, le llegó de golpe la madurez que trae consigo la responsabilidad. Su madre enfermó y como hijo único, debió encargarse de llevarla dos veces por semana al hospital, a las revisiones de rutina para la cirugía de corazón

Después de 13 años de ser madre, no dejo de sentirme agredida, amenazada y vulnerada en muchos sentidos

Les sirven de comer a sus esposos, hijos e hijas y al último, si sobra, comen ellas, si no, atajan el hambre con tacos de sal, más o menos 10 por día

Esta medida es la puerta de entrada a una serie de acciones, políticas públicas y programas enfocados en redignificar, revalorar y redistribuir el trabajo de cuidados, y que implican un compromiso serio y, por supuesto, presupuestos bien etiquetados y definidos para este fin.

Una mujer sin redes de apoyo es un víctima fácil de la violencia de género, dimensionar que vivimos en riesgo constante de ser violentadas, exige que todas nosotras luchemos y estemos juntas, por eso uno de mis propósitos de año nuevo es practicar la sororidad

Que una legisladora, que además es secretaria de la comisión para la igualdad de género del congreso de Veracruz, haya propuesto un toque de queda como medida contra el feminicidio es inverosímil

Una decisión de política que apunta a los hogares como los responsables del cuidado no implica flexibilidad, al contrario, reproduce estereotipos de género y profundiza desigualdades

El 8 de marzo se ha vuelto un emblema de lucha de las mujeres. Desde 2017 se ha convocado a una huelga feminista internacional donde participan mujeres tanto de las ciudades como de las comunidades rurales en al menos 60 países.

Conocí el trabajo de cuidados en la infancia porque cuando mi madre y padre murieron, me tocó cuidar a mi abuelo

Las mujeres tienen que trabajar 105 días más, para ganar lo mismo que los hombres en todo 2018.

Las mujeres tienen que trabajar 105 días más, para ganar lo mismo que los hombres en todo 2018.

Nos hemos comprometido a trabajar por una economía más humana, que funcione para las mujeres. No nos conformamos con incorporar a más de ellas a estructuras económicas que las discriminan y explotan, queremos apoyarlas para cambiar estas estructuras que perpetúan y exacerban la desigualdad

Ocho de cada 10 “ninis” en México son mujeres y no están ociosas, trabajan pero sin paga

Oxfam agradece el informe final de la Comisión Independiente de Alto Nivel sobre Conductas Sexuales Ilícitas, Rendición de Cuentas y Cambio Cultural.

Pienso en la costumbre de que las mujeres tengan que estar en la casa llenándose de hijos y atendiéndolos porque son hombres. Pero gracias a lo que nos enseñan las organizaciones que llegan a la colonia, sabemos que esta vida no tiene que ser así.

Saqué el montón de camisetas de algodón y las puse sobre la lavadora. Empecé a colgarlas en ganchos para tenderlas y vi que tenían manchitas pequeñas, le pasé el dedo a una y se extendió sobre la tela blanca dejando un rastro café. Era mugre, tal cual.

No queda claro cómo el programa cumplirá con las expectativas, dada la complejidad del tema

Parvada concentra sus esfuerzos en asentamientos informales de Jalisco, donde muchas de las mujeres se dedican a labores de limpieza y cuidados para terceras personas, lo que implica enfrentar injusticias y precarización

Del total de mujeres que vivieron violencia física y sexual, 88% no acudió a ninguna institución o autoridad a denunciar o pedir ayuda, principalmente porque desestimaron la importancia del evento, por miedo a las consecuencias o amenazas y por falta de confianza en las autoridades

Cualquier mujer con un trabajo precarizado, incluyendo a las trabajadoras del hogar, puede dar fe de lo cansado y desgastante que es no contar con tiempo para una misma. Siempre están disponibles para el otro, sea el patrón o la familia.

Hemos sido testigos desde hace décadas de una tendencia mundial en la redistribución, en la que una élite escandalosamente rica obtiene su fortuna de las personas más pobres, que a su vez son quienes se encargan del trabajo de cuidados en el mundo

Reconozco los privilegios de los que gozo y lassituaciones que me ponen en una posición de ventaja frente a otras personas, entre ellas, otras mujeres que probablemente no podrán participar en el paro de este lunes.

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Ser mamá trabajadora

Joelle Deschamps

Directora de Operación Estratégica

Mié, 05/09/2018 - 00:00

Cuando cumplí el primer trimestre de embarazo y le di la noticia a mi jefa en el trabajo, lo primero que le comenté fue “estoy embarazada pero sí pienso regresar a trabajar después de tener a mi bebé”. Para mí era importante regresar a mis labores profesionales, aunque en México solamente te dan 12 semanas de “incapacidad” y parece surrealista dejar a tu pequeño cuando todavía ni sostiene la cabecita solo, y tener que encargar sus cuidados a terceras personas: en el caso de mi hijo, a las maestras del IMSS.

Mi jefa, que en ese momento ya era mamá de un niño y una niña, me dijo “muy bien, pero te aconsejo regresar a trabajar tiempo parcial los primeros dos meses”. Pensé que probablemente ella dimensionaba mejor que yo lo que estaba por venir, así que le tomé la palabra. Cuando retomé el trabajo mi hijo tenía 10 semanas y cuando regresé de tiempo completo a la oficina, ya tenía 4 meses cumplidos.

Creo que no me fue mal. Tres años después sigo en el mismo trabajo y ya estoy pensando “ahora sí voy a tener otrx bebé”, pero también ha tenido su chiste. El primer año mi hijo se enfermaba muy seguido y aunque en tiempos de paz, mi pareja era el encargado de llevarlo y recogerlo de la guardería la mayoría de las veces, cuando se enfermaba, yo tenía que faltar a la oficina porque mi esposo tan comprometido, no quería dejar plantados a salones de hasta 60 alumnos en la universidad.

Como vivo en Ciudad Nezahualcóyotl, me toma entre dos y tres horas trasladarme de mi casa al trabajo y de regreso. Es tiempo que se resta de mi día y que podría aprovechar para estar con mi familia o hacer algún hobby. Realmente, esto último es a lo que he dedicado menos tiempo en los últimos tres años: primero está mi familia, en segundo lugar mi trabajo y en tercer lugar yo (una siempre piensa en cuidar a los demás antes de cuidarse a sí misma), lo que ha significado menos tiempo para mi cuidado personal (cosas que parecen tan sencillas como cortarme el cabello, pintarme las uñas o ir al dentista) y menos tiempo para actividades de recreo (como ir al cine, hacer ejercicio, ver mis series favoritas, etc).

Salgo a las 6 de la tarde de la oficina y cuando llego a mi casa, dedico tiempo a jugar con mi hijo. Le doy de comer, lo baño, lo cambio y lo preparo para dormir. Termino exhausta. Aunque apenas sean las 10 de la noche, ya me quiero acostar. Por mucho que esté viendo alguna serie entretenida en Netflix, siempre me quedo dormida.

Lo que más me hace reflexionar sobre ser mamá trabajadora, es cuando escucho a mis compañerxs solterxs y sin hijos decir “es que no tengo tiempo para ir al gym”, o “es que no tengo tiempo para cocinar”. Yo pienso “pues menos yo”.

Cuando mis compañerxs faltan a la oficina porque tienen que cuidar de sus mascotas enfermas y llevarlas al veterinario, yo pienso “¡Vaya! y yo me siento mal cuando falto al trabajo porque se enferma mi pequeño”. Pero también comprendo que cada quien tiene sus retos en la vida, sus tiempos, sus rutinas, sus familiares, sus animales; y que los trabajos de cuidados son diversos y significan diferentes cargas para cada quien.

Esta entrada fue publicada originalmente en Mamá Natural

Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad del autor o autora y no necesariamente reflejan la postura oficial de Oxfam México


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La 'mágica' equidad que proponen lxs candidatxs

Kim Piaget

Asesora de Justicia de Género

Mié, 04/18/2018 - 17:10

México es un país altamente desigual, donde los derechos se mantienen incumplidos, y donde hace falta un proyecto integral que transforme esa realidad. Nutrir las propuestas de política pública es vital, pero no podemos caer en la trampa de pensar que lo integral también es inclusivo.

Las propuestas de lxs candidatxs a la presidencia incluyen tanto temas clásicos de infraestructura o salarios e ingresos, como apuestas más valientes de política pública, por ejemplo, el salario básico universal, las economías solidarias y la retórica de empoderamiento económico de las mujeres. Pero entre estas dos narrativas, la de cambio y la de continuidad, se respeta la economía de libre mercado como intocable – lo cual es problemático porque sabemos que esa economía no considera, apoya, ni impulsa a mujeres, y discrimina a personas LGBT.

¿Vamos a seguir justificando que lo que es bueno para el país en general es bueno para todxs? O cuando hablemos del país en general, ¿vamos a hacerlo desde la voz de quienes viven en situación de pobreza? (la mayoría, al final de cuentas). Para quienes trabajamos con un enfoque de derechos, las promesas de cambio sin propuestas serias de transformación, son un arreglo tan malo como la concesión mágica que recibió Cenicienta: préstamo del vestido y la calabaza hasta las 12am, a sabiendas de que regresarás a limpiar ceniza y que el cambio en circunstancias económicas no está garantizado.

Zapatos que no le van a nadie

Es común escuchar a candidatxs promover la inversión y desarrollo de infraestructura como catalizador de crecimiento porque supuestamente beneficia a todxs. En teoría, invertir en un camino bien iluminado genera empleo para quienes lo construyen, y puede mejorar el acceso de mujeres a recursos y oportunidades económicas, así como la seguridad de traslado para quienes lo usan. Pero en términos prácticos, los contratos se asignan frecuentemente al sector privado, dominado por hombres que controlan capital, recursos y propiedad, y que preocupantemente contribuyen o toman parte en agresiones contra mujeres defensoras de los derechos de las comunidades a la tierra y el agua, por ejemplo.

La evidencia indica que para alcanzar equidad, hay que invertir en infraestructura social y del cuidado. Las mujeres y niñas son las principales beneficiarias de este sector porque las expectativas de género les requieren que cuiden de sus familias y comunidades. Una mejor infraestructura social implica ocuparse de garantizar derechos básicos, redistribuir cargas injustas de trabajo no remunerado, contribuir a cerrar la brecha salarial y a eliminar la exclusión. Además de contribuir al fortalecimiento comunitario a largo plazo, la ITUC estima que esto tendría efectos multiplicadores en la generación de empleo e ingresos.

Desafortunadamente, los impactos en justicia de género son frecuentemente accesorios en lugar de deliberados porque las políticas no están diseñadas, intencionadas o adecuadamente financiadas para ese propósito. En México se acumula evidencia sobre la insuficiencia, ineficiencia e inefectividad del gasto para desarrollo social que no demuestra resultados en atención de necesidades urgentes. Por ejemplo, como apunta el Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir, la estrategia para prevenir el embarazo adolescente (ENAPEA) se lanzó como prioritaria pero sin un presupuesto claro. Y aunque la prioridad yacía en dar atención directa a adolescentes, altos porcentajes del presupuesto se gastan en asesorías, conferencias y jardinería. Mientras tanto, México se mantiene como el país número uno de la OCDE en proporción de embarazos adolescentes.

Todas las doncellas del reino (aplican restricciones)

Un llamado interesante pregona dar un salario básico a ‘ninis’ y homologar el salario mínimo en Norteamérica. Enfocarse en el salario mínimo es una estrategia crucial para el combate a la pobreza, sobre todo cuando sabemos que está feminizada. Elevar los salarios mínimos beneficiaría no solo al país en general, sino al 19% de mujeres que ganan menos que eso. Otorgar salarios básicos universales a mujeres jóvenes podría mejorar sus prospectos de inserción laboral, reducir su permanencia en espacios laborales y familiares hostiles, redistribuir el trabajo no remunerado, etc. Estaríamos fortaleciendo las posibilidades y dignidad económica de mujeres, pero también de sus comunidades porque sabemos que las mujeres reinvierten hasta 90% de su ingreso en ellas. Pero esto no se anuncia en el altavoz, ¿omisión deliberada o acostumbrada?

Sería ingenuo pensar que no hay cálculo en la omisión, porque persiste la idea de que el hombre debería de ganar más que la mujer excepto cuando la ganancia de la mujer representa ganancia para otrxs. Por ejemplo, la propuesta para remunerar y dar prestaciones a trabajadorxs domésticas, en su poca seriedad promueve incentivos fiscales a empleadores antes que garantizar el derecho al trabajo digno ratificando el convenio 189 de la OIT, u otorgar presupuesto y mecanismos para su cumplimiento. En una pasada convierte un derecho en un pony para que cabalgue el privilegio.

Como fabulosamente argumentan CTXT y EcoFeminita, la esfera productiva vive de la reproductiva y la brecha salarial es prueba de ello: los penaltis salariales y laborales que persisten para las mujeres derivan del trabajo invisible que realizan. Tan solo en 2017, 38% de las denuncias presentadas por mujeres al COPRED fueron de ‘despido por embarazo’. Nadie disputa que sería un gran logro sacudir la varita mágica y legislar como se hizo en Islandia para eliminar la brecha salarial, pero este logro andaría cojo de no hacer cambios más estructurales.

Al final de las doce campanadas, el tema no es solamente de discriminación por razón de género, sino de retar cómo se balancean las cargas acorde a cualidades y expectativas de género en nuestra economía, tan ortodoxa y patriarcal. La complicidad de quienes no están requeridxs a ver el mundo desde otra perspectiva es la que está ampliamente generalizada – al privilegio tenemos que venderle una visión de ‘beneficios y ganancias’ para México en general, para que se respeten los derechos de grupos específicos.

En el actual contexto electoral, no hay propuesta mágica. Necesitamos una transformación verdadera, total y feminista de la economía nacional.

Yo sólo les recuerdo que en la versión original de los hermanos Grimm, los cuervos de Cenicienta se comen los ojos de sus hermanastras.

Esta entrada fue publicada originalmente en HuffPost México

Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad del autor o autora y no necesariamente reflejan la postura oficial de Oxfam México


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Tradicionalmente, las tareas de cuidado del hogar, niñxs, ancianxs y enfermxs se atribuyen a las mujeres y no son valoradas ni por su importancia para la sociedad ni por su aporte a la economía.

Es difícil quizás entender lo que significa el término “piso pegajoso” cuando no has vivido en uno. Las mujeres, en las ciudades y en el campo, universitarias y con educación primaria, todas vivimos en ese piso pegajoso provocado por dobles y triples jornadas de trabajo.

Pensemos en una ingeniera que coordina la construcción de un puente; pues bien, pese a que ella hace exactamente lo mismo que un hombre en las mismas horas de trabajo, es común que gane un 15% menos.

Sembrando la tierra para hacer florecer a la comunidad.

A pesar de que la desigualdad ha disminuido en la mayoría de los países, hasta el día de hoy, América Latina es la región más desigual del mundo. En ella, 29.4% de la población vive en condiciones de pobreza, mostrando así las brechas estructurales de desigualdad en la región.

¿Pueden las redes sociales contribuir con la eliminación de las violencias contra las mujeres y niñas?

¿Cuál es el papel de los hombres agresores en el combate a la violencia contra las mujeres y las niñas?, ¿vale la pena realizar intervenciones con ellos?, ¿cambiar las conductas violentas es posible?.

“Para cambiar las actitudes violentas contra las mujeres, tenemos que trabajar con los hombres. Punto. Si no trabajamos en transformar las masculinidades no vamos a lograr erradicar la violencia contra las mujeres”

La obra de Kahlo ha sido tremendamente prolífera e influida por episodios muy diversos de su vida, como un accidente que la dejaría postrada en una cama durante largo tiempo. Pero si pensamos en quién fue esta artista, sin duda nos viene a la cabeza su aspecto físico. ¿Nos equivocamos?

Los foros y congresos en los que se discuten políticas públicas y normatividad en torno al agua están dominados por hombres. Es hora de cambiar las reglas #AllMalePanel

El concepto de ‘ideología de género’, utilizado como eufemismo, advierte indiscriminadamente de toda suerte de nociones como diversidad, inclusividad y hasta feminismo por ser tabúes.

Por qué las herramientas del amo nunca derribarán la casa del amo

Tengo la impresión de que se piensa que el feminismo es algo concreto e inamovible y se nos olvida que eso es justo lo que no es, que cada una de nosotras es libre de pensar, sentir y actuar el feminismo en su propia configuración, en su propio contexto, en su propio entendimiento. Se nos olvida que es precisamente la diversidad en nosotras, más allá de nuestra trinchera, lo que le da fuerza al movimiento.

No hace mucho tiempo, en un espacio compartido por muchas y diferentes personas, se destapó una discusión importante, urgente, y sobre todo necesaria – una discusión sobre feminismo.

La historia real de una trabajadora del hogar

Aunque el trabajo de cuidados y del hogar requiere habilidades e implica esfuerzo como cualquier oficio, persiste la idea de que no se trata de un trabajo en el sentido estricto y que cualquier persona es capaz de hacerlo

Foro consulta indígena

La iniciativa aprobada por nuestros representantes excusa a los profesionales de la salud de la provisión de la Interrupción Legal del Embarazo cuando contravenga su libertad de conciencia. Una crucifixión de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

La cineasta mexicana Lucía Gajá habla sobre sus razones para filmar un documental sobre violencia doméstica

Con las violaciones a los derechos de Yndira Sandoval, quienes buscan mantener el sistema de violencia e impunidad, quisieron hacernos llegar a las defensoras de los derechos de las mujeres un terrible y amenazante mensaje

La figura de la dispensa vulnera a las y los menores al disminuir la edad fijada para contraer matrimonio y al ser otorgada de manera discrecional sin analizar las afectaciones a la vida de las y los jóvenes caso por caso.

¿Que los concursos de belleza están construidos desde el machismo? Sí, pero ¿se puede dialogar con el machismo? El machismo no tiene argumentos. El feminismo sí. Como feministas tenemos que hablarle a aquello que nos incomoda.

La solidaridad y la hermandad que inundaron la ciudad en los días posteriores al 19 de septiembre, no nos alcanzaron a las mujeres

Para terminar con la desigualdad de género se necesitan acciones globales que nos involucren a todxs

Llega de nuevo el 25 de noviembre, día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer, y seguimos de pie en la arena. De antemano reconocemos la labor de las miles de defensoras y pensadoras, de activistas y lideresas, de enseñantes y cuidadoras, de artistas y trabajadoras que nos han dado razón y espíritu de lucha. Tomamos inspiración de su entrega para reafirmar nuestra calidad de movimiento comprometido con la justicia de género.

A lo largo de toda su vida, en todos los ámbitos en los que se desenvuelven, las mujeres son víctimas de un tipo de violencia distinta a la que experimentan los hombres.

#MeToo presenta revelaciones y plantea importantes cuestionamientos, pero más reveladoras son las respuestas que les estamos dando

Nuestro sector no es ajeno ni indiferente al abuso de poder, pero tampoco está condenado a seguir dándole lugar. Si en algo podemos ser categóricas, es que esto no puede continuar con, ni sin nosotras.

De manera cotidiana violentamos de distintas maneras a mujeres cercanas a nosotros, particularmente nuestras parejas íntimas, sea en términos verbales, emocionales, económicos, físicos y/o sexuales. Desafortunadamente, muchos hombres siguen perpetrando estas violencias día tras día sin cuestionárselo

Quisiera aquí compartir la experiencia sobre una dimensión del Primer Encuentro Internacional de Mujeres que Luchan que ocurrió casi en silencio… pero fue evidente para quienes quisimos escuchar

Primero está mi familia, en segundo lugar mi trabajo y en tercer lugar yo (una siempre piensa en cuidar a los demás antes de cuidarse a sí misma)

La realidad es que ahora, cada que escucho que alguien utiliza el término “madre” en sentido peyorativo, lo noto, se queda en mi cabeza rebotando unos segundos y creo que poco a poco he logrado hacerme consciente de mis palabras y su poder.

¿Cuántas veces hemos escuchado decir que “lo personal es político”?, ¿cuántas veces hemos pensado en el reto que invita esta frase?

Del miedo de ser la siguiente Mara Castilla, surgió la idea de crear un grupo de mujeres en WhatsApp para reportar ubicación y avisar sobre los traslados inseguros, igual que los chats que tenemos con nuestras amigas o nuestras roomies, pero a gran escala.

No es necesario buscar mucho para encontrar programas de revista donde se ridiculiza al género femenino con chistes sexistas, apariciones frívolas, tontas y poco empoderadas

¿Qué nos detiene?, ¿por qué somos tan buenas para hablar por todas y cuando se trata de interiorizar el discurso, se vuelve tan difícil? He empezado por preguntarme cuáles son los momentos en los que he vivido violencia, porque antes de marchar y pronunciarme por las demás, debo reconocer y modificar el contexto que vivo y dejar de normalizar las actitudes que no son normales.

Yo que soy una mujer cisgénero heterosexual, no tuve que salir del clóset. Y sólo eso ya me vuelve privilegiada

El cuidado del hogar y la familia es un acto de amor, pero sobre todo es tiempo y esfuerzo, es trabajo.

Existen formas de cuidar diferentes a las que conocemos, en las que el componente emocional tiene una presencia más sana en la relación que se establece entre quien cuida y quien recibe los cuidados. Formas en las que se reconoce y se incentiva la labor que se presta.

La masculinidad tóxica que la mayoría de niños está condenado a replicar, comprende todas esas pequeñas actitudes que hemos construido socialmente y que dictan que los hombres son violentos, con deseos sexuales incontrolables, proveedores y no emocionales

Oxfam pone en marcha en todo el mundo sistemas de protección más sólidos

De pronto las cosas cambiaron, le llegó de golpe la madurez que trae consigo la responsabilidad. Su madre enfermó y como hijo único, debió encargarse de llevarla dos veces por semana al hospital, a las revisiones de rutina para la cirugía de corazón

Después de 13 años de ser madre, no dejo de sentirme agredida, amenazada y vulnerada en muchos sentidos

Les sirven de comer a sus esposos, hijos e hijas y al último, si sobra, comen ellas, si no, atajan el hambre con tacos de sal, más o menos 10 por día

Esta medida es la puerta de entrada a una serie de acciones, políticas públicas y programas enfocados en redignificar, revalorar y redistribuir el trabajo de cuidados, y que implican un compromiso serio y, por supuesto, presupuestos bien etiquetados y definidos para este fin.

Una mujer sin redes de apoyo es un víctima fácil de la violencia de género, dimensionar que vivimos en riesgo constante de ser violentadas, exige que todas nosotras luchemos y estemos juntas, por eso uno de mis propósitos de año nuevo es practicar la sororidad

Que una legisladora, que además es secretaria de la comisión para la igualdad de género del congreso de Veracruz, haya propuesto un toque de queda como medida contra el feminicidio es inverosímil

Una decisión de política que apunta a los hogares como los responsables del cuidado no implica flexibilidad, al contrario, reproduce estereotipos de género y profundiza desigualdades

El 8 de marzo se ha vuelto un emblema de lucha de las mujeres. Desde 2017 se ha convocado a una huelga feminista internacional donde participan mujeres tanto de las ciudades como de las comunidades rurales en al menos 60 países.

Conocí el trabajo de cuidados en la infancia porque cuando mi madre y padre murieron, me tocó cuidar a mi abuelo

Las mujeres tienen que trabajar 105 días más, para ganar lo mismo que los hombres en todo 2018.

Las mujeres tienen que trabajar 105 días más, para ganar lo mismo que los hombres en todo 2018.

Nos hemos comprometido a trabajar por una economía más humana, que funcione para las mujeres. No nos conformamos con incorporar a más de ellas a estructuras económicas que las discriminan y explotan, queremos apoyarlas para cambiar estas estructuras que perpetúan y exacerban la desigualdad

Ocho de cada 10 “ninis” en México son mujeres y no están ociosas, trabajan pero sin paga

Oxfam agradece el informe final de la Comisión Independiente de Alto Nivel sobre Conductas Sexuales Ilícitas, Rendición de Cuentas y Cambio Cultural.

Pienso en la costumbre de que las mujeres tengan que estar en la casa llenándose de hijos y atendiéndolos porque son hombres. Pero gracias a lo que nos enseñan las organizaciones que llegan a la colonia, sabemos que esta vida no tiene que ser así.

Saqué el montón de camisetas de algodón y las puse sobre la lavadora. Empecé a colgarlas en ganchos para tenderlas y vi que tenían manchitas pequeñas, le pasé el dedo a una y se extendió sobre la tela blanca dejando un rastro café. Era mugre, tal cual.

No queda claro cómo el programa cumplirá con las expectativas, dada la complejidad del tema

Parvada concentra sus esfuerzos en asentamientos informales de Jalisco, donde muchas de las mujeres se dedican a labores de limpieza y cuidados para terceras personas, lo que implica enfrentar injusticias y precarización

Del total de mujeres que vivieron violencia física y sexual, 88% no acudió a ninguna institución o autoridad a denunciar o pedir ayuda, principalmente porque desestimaron la importancia del evento, por miedo a las consecuencias o amenazas y por falta de confianza en las autoridades

Cualquier mujer con un trabajo precarizado, incluyendo a las trabajadoras del hogar, puede dar fe de lo cansado y desgastante que es no contar con tiempo para una misma. Siempre están disponibles para el otro, sea el patrón o la familia.

Hemos sido testigos desde hace décadas de una tendencia mundial en la redistribución, en la que una élite escandalosamente rica obtiene su fortuna de las personas más pobres, que a su vez son quienes se encargan del trabajo de cuidados en el mundo

Reconozco los privilegios de los que gozo y lassituaciones que me ponen en una posición de ventaja frente a otras personas, entre ellas, otras mujeres que probablemente no podrán participar en el paro de este lunes.

Siguientes

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Nosotras somos nuestro propio cambio

Kim Piaget

Asesora de Justicia de Género

Jue, 03/08/2018 - 00:00

El Día Internacional de la Mujer (Trabajadora) tiene poco más de un siglo reconociendo al movimiento de mujeres como un motor de transformaciones políticas, económicas y sociales para empoderar a un grupo de personas tratado históricamente como una de muchas subclases. El primer 8 de marzo fue en 1909, liderado por mujeres trabajadoras e inmigrantes, pero ya en 1792 Mary Wollestonecraft articulaba la clara y urgente necesidad por “una revolución en los modales de las mujeres”, una devolución de dignidad perdida y, sobretodo, la reivindicación de que “como parte de la especie humana, trabajen para reformar el mundo, mediante su propio cambio”.

Doscientos veintiséis años después, el movimiento de mujeres ha defendido importantes derechos para su lucha y otras relacionadas: derechos civiles, reproductivos y sexuales, de territorio y libertad, entre otros. Sin embargo, la reivindicación sigue pendiente. No hay mayor o mejor prueba de su vigencia que los últimos cinco años, en los que hemos visto a nuevas generaciones apropiarse de la consigna y promover un anclaje tecnológico del movimiento – dándole el potencial de reverberar y resignificar una lucha en entornos laborales, políticos, culturales, discursivos y simbólicos. Somos una nueva voz que, contando su propia historia, denuncia una pandemia de violencia y se rehúsa a guardar silencio.

En 2017, mujeres en más de cincuenta países se movilizaron para unirse a un paro internacional. Durante el último año y en lo que va de 2018, hemos dado nombre y exigido dignidad para las víctimas de feminicidios, presionando para que se introduzcan (insuficientes, pero iniciales) medidas y modelos de atención integral a la violencia en México y Argentina. Hemos reclamado el cierre de la brecha salarial y fin a la precariedad económica, e Islandia se volvió el primer país en declararla ilegal. Hemos ampliado las causales al aborto en Chile y Bolivia, y repelado leyes que perdonaban o permitían violencias de género en Líbano, Túnez y Jordania. Hemos impulsado un número histórico de mujeres candidatas a puestos de representación pública en EUA, y recibido el compromiso de Canadá y Suecia por una política exterior feminista. Hemos destapado una importante discusión sobre la dinámica de abuso y explotación, sexual y no sexual, que permea diferentes industrias. Hemos sacudido la vergüenza impuesta y nombrado agresores, exigiendo fin a la violencia.

Como mujer que trabaja en Oxfam, veo cómo podemos reconocernos en esta lucha y en este crítico momento. He trabajado suficiente tiempo en el sector para identificar el lastre histórico del proyecto ‘civilizador’ para el Desarrollo, y para ver cómo ha mantenido estructuras de privilegio con matices raciales, económicos y de género en las comunidades de las que formamos parte. Como integrante de este sector, lamento que las mujeres mismas no hayan sido debidamente reconocidas como actores del Desarrollo sino hasta hace pocas décadas, y que la desigualdad de género no sea considerada tan o suficientemente opresiva como la desigualdad económica.

Nuestro sector no es ajeno ni indiferente al abuso de poder, pero tampoco está condenado a seguir dándole lugar. Si en algo podemos ser categóricas, es que esto no puede continuar con, ni sin nosotras.

Nosotras movemos el mundo y hoy lo vamos a parar.

Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad del autor o autora y no necesariamente reflejan la postura oficial de Oxfam México


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Tradicionalmente, las tareas de cuidado del hogar, niñxs, ancianxs y enfermxs se atribuyen a las mujeres y no son valoradas ni por su importancia para la sociedad ni por su aporte a la economía.

Es difícil quizás entender lo que significa el término “piso pegajoso” cuando no has vivido en uno. Las mujeres, en las ciudades y en el campo, universitarias y con educación primaria, todas vivimos en ese piso pegajoso provocado por dobles y triples jornadas de trabajo.

Pensemos en una ingeniera que coordina la construcción de un puente; pues bien, pese a que ella hace exactamente lo mismo que un hombre en las mismas horas de trabajo, es común que gane un 15% menos.

Sembrando la tierra para hacer florecer a la comunidad.

A pesar de que la desigualdad ha disminuido en la mayoría de los países, hasta el día de hoy, América Latina es la región más desigual del mundo. En ella, 29.4% de la población vive en condiciones de pobreza, mostrando así las brechas estructurales de desigualdad en la región.

¿Pueden las redes sociales contribuir con la eliminación de las violencias contra las mujeres y niñas?

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“Para cambiar las actitudes violentas contra las mujeres, tenemos que trabajar con los hombres. Punto. Si no trabajamos en transformar las masculinidades no vamos a lograr erradicar la violencia contra las mujeres”

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Por qué las herramientas del amo nunca derribarán la casa del amo

Tengo la impresión de que se piensa que el feminismo es algo concreto e inamovible y se nos olvida que eso es justo lo que no es, que cada una de nosotras es libre de pensar, sentir y actuar el feminismo en su propia configuración, en su propio contexto, en su propio entendimiento. Se nos olvida que es precisamente la diversidad en nosotras, más allá de nuestra trinchera, lo que le da fuerza al movimiento.

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#MeToo: no dejemos pasar este momento

Kim Piaget

Asesora de Justicia de Género

Vie, 01/19/2018 - 16:34

Las perspectivas con respecto al género como la (¿nueva?, ¿actual?, ¿última?) frontera en la lucha por derechos no son pocas, y el espacio en el que interactúan es ideal para llevar el debate hacia adelante, y no en círculos. Entre los distintos feminismos, concepciones de libertad sexual y tormentas mediáticas que han rodeado a movimientos como #MiPrimerAcoso y ahora #MeToo (#YoTambién, en español), tenemos una importante oportunidad para informar nuestra respuesta a la coyuntura.

El movimiento denuncia el abuso de poder que permite o penaliza el éxito y bienestar de mujeres, pero también hombres, en un entorno de oportunidad (usualmente económica). Su carácter sexual nos reclama, además, que las expectativas desiguales de género en las que se envuelve la dinámica, crean interacciones asimétricas que dan lugar al abuso. Lo que Tarana Burke avanzó desde #MeToo fue el poder de agencia, el mismo que aviva a #Time’sUp a enfrentar una conducta generalizada dentro de numerosas industrias (y comunidades) que tolera la imposición de barreras económicas, sociales y políticas que, además de limitar nuestras opciones, nos reducen a objetos sexuales.

En nuestro día y momento, #MeToo tiene resonancia por haber recalcado algo que es indudablemente injusto e insostenible: relegar a mujeres, personas de color o minorías a roles subordinados para satisfacer los intereses de personas en posiciones de poder - personas que pueden decidir si alguien come ese día, si tiene un futuro en una industria o si recibe el trato digno de una comunidad-. Casos en otros sectores e industrias, incluyendo el de Desarrollo, evidencian que la magnitud del problema rebasa al número de espacios y comunidades que lo han reconocido. Es casi como si el problema revelara más sobre nuestra organización social que sobre la definición de libertad sexual.

En realidad, no debería sorprender, porque el empoderamiento de mujeres representa un reto al orden impuesto. Por la vía económica, hemos buscado incrementar el acceso y control de recursos, pero también el poder que detentan las mujeres en sus comunidades. Y la violencia que ha acompañado este proceso, es un posible síntoma y respuesta al cambio pretendido, percibida como un instrumento de control sobre el comportamiento y/o los recursos de las mujeres o personas en desventaja, tanto en lo privado como en lo público.

Parte de las respuestas a la coyuntura se centran en expresar malestar con respecto al ‘destape’, con críticas y cuestionamientos a los motivos y formas del movimiento, pero también mucha ansiedad con respecto a qué sigue y qué (privilegio) se pierde al adoptar compromiso con la equidad. Mientras tanto se acumulan nombres en ‘listas de hombres de mi*rda’ a la par de historias de abuso y agresión, haciendo evidente que no estamos hablando de pocas manzanas podridas. Para un país como México, esto se vuelve evidente cuando consideramos nuestros índices de violencia de género y los bajos números de denuncia que tenemos.

La reflexión es que este vuelco tectónico da entrada a un Movimiento de consecuencia. Como respuesta, nos requiere entender nuestro propio rol en la escala y extensión de las desigualdades de género, y pide replantear las relaciones de poder y de género para asegurar un trato digno a todas las personas que conforman nuestras comunidades. Si esta sacudida se desestima como un simple Momento, veremos un aferramiento a seguir habitando roles de género; a seguir aceptando el trato injusto e importuno; a valorar (las historias, necesidades e intereses de) mujeres, personas de color y minorías como opuestas o antagónicas a las de personas en posiciones de poder.

Si estas últimas inquietudes no encuentran apertura, seguiremos dando tope con pared.

*Este texto fue publicado originalmente en HuffPost México

Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad del autor o autora y no necesariamente reflejan la postura oficial de Oxfam México


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Unidas en el colectivo feminista Ovarian Psycos, mujeres que residen en el este de Los Ángeles se apropian de las calles montadas en sus bicicletas para confrontar y combatir la violencia de género

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Tradicionalmente, las tareas de cuidado del hogar, niñxs, ancianxs y enfermxs se atribuyen a las mujeres y no son valoradas ni por su importancia para la sociedad ni por su aporte a la economía.

Es difícil quizás entender lo que significa el término “piso pegajoso” cuando no has vivido en uno. Las mujeres, en las ciudades y en el campo, universitarias y con educación primaria, todas vivimos en ese piso pegajoso provocado por dobles y triples jornadas de trabajo.

Pensemos en una ingeniera que coordina la construcción de un puente; pues bien, pese a que ella hace exactamente lo mismo que un hombre en las mismas horas de trabajo, es común que gane un 15% menos.

Sembrando la tierra para hacer florecer a la comunidad.

A pesar de que la desigualdad ha disminuido en la mayoría de los países, hasta el día de hoy, América Latina es la región más desigual del mundo. En ella, 29.4% de la población vive en condiciones de pobreza, mostrando así las brechas estructurales de desigualdad en la región.

¿Pueden las redes sociales contribuir con la eliminación de las violencias contra las mujeres y niñas?

¿Cuál es el papel de los hombres agresores en el combate a la violencia contra las mujeres y las niñas?, ¿vale la pena realizar intervenciones con ellos?, ¿cambiar las conductas violentas es posible?.

“Para cambiar las actitudes violentas contra las mujeres, tenemos que trabajar con los hombres. Punto. Si no trabajamos en transformar las masculinidades no vamos a lograr erradicar la violencia contra las mujeres”

La obra de Kahlo ha sido tremendamente prolífera e influida por episodios muy diversos de su vida, como un accidente que la dejaría postrada en una cama durante largo tiempo. Pero si pensamos en quién fue esta artista, sin duda nos viene a la cabeza su aspecto físico. ¿Nos equivocamos?

Los foros y congresos en los que se discuten políticas públicas y normatividad en torno al agua están dominados por hombres. Es hora de cambiar las reglas #AllMalePanel

El concepto de ‘ideología de género’, utilizado como eufemismo, advierte indiscriminadamente de toda suerte de nociones como diversidad, inclusividad y hasta feminismo por ser tabúes.

Por qué las herramientas del amo nunca derribarán la casa del amo

Tengo la impresión de que se piensa que el feminismo es algo concreto e inamovible y se nos olvida que eso es justo lo que no es, que cada una de nosotras es libre de pensar, sentir y actuar el feminismo en su propia configuración, en su propio contexto, en su propio entendimiento. Se nos olvida que es precisamente la diversidad en nosotras, más allá de nuestra trinchera, lo que le da fuerza al movimiento.

No hace mucho tiempo, en un espacio compartido por muchas y diferentes personas, se destapó una discusión importante, urgente, y sobre todo necesaria – una discusión sobre feminismo.

La historia real de una trabajadora del hogar

Aunque el trabajo de cuidados y del hogar requiere habilidades e implica esfuerzo como cualquier oficio, persiste la idea de que no se trata de un trabajo en el sentido estricto y que cualquier persona es capaz de hacerlo

Foro consulta indígena

La iniciativa aprobada por nuestros representantes excusa a los profesionales de la salud de la provisión de la Interrupción Legal del Embarazo cuando contravenga su libertad de conciencia. Una crucifixión de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

La cineasta mexicana Lucía Gajá habla sobre sus razones para filmar un documental sobre violencia doméstica

Con las violaciones a los derechos de Yndira Sandoval, quienes buscan mantener el sistema de violencia e impunidad, quisieron hacernos llegar a las defensoras de los derechos de las mujeres un terrible y amenazante mensaje

La figura de la dispensa vulnera a las y los menores al disminuir la edad fijada para contraer matrimonio y al ser otorgada de manera discrecional sin analizar las afectaciones a la vida de las y los jóvenes caso por caso.

¿Que los concursos de belleza están construidos desde el machismo? Sí, pero ¿se puede dialogar con el machismo? El machismo no tiene argumentos. El feminismo sí. Como feministas tenemos que hablarle a aquello que nos incomoda.

La solidaridad y la hermandad que inundaron la ciudad en los días posteriores al 19 de septiembre, no nos alcanzaron a las mujeres

Para terminar con la desigualdad de género se necesitan acciones globales que nos involucren a todxs

Llega de nuevo el 25 de noviembre, día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer, y seguimos de pie en la arena. De antemano reconocemos la labor de las miles de defensoras y pensadoras, de activistas y lideresas, de enseñantes y cuidadoras, de artistas y trabajadoras que nos han dado razón y espíritu de lucha. Tomamos inspiración de su entrega para reafirmar nuestra calidad de movimiento comprometido con la justicia de género.

A lo largo de toda su vida, en todos los ámbitos en los que se desenvuelven, las mujeres son víctimas de un tipo de violencia distinta a la que experimentan los hombres.

Nuestro sector no es ajeno ni indiferente al abuso de poder, pero tampoco está condenado a seguir dándole lugar. Si en algo podemos ser categóricas, es que esto no puede continuar con, ni sin nosotras.

De manera cotidiana violentamos de distintas maneras a mujeres cercanas a nosotros, particularmente nuestras parejas íntimas, sea en términos verbales, emocionales, económicos, físicos y/o sexuales. Desafortunadamente, muchos hombres siguen perpetrando estas violencias día tras día sin cuestionárselo

Quisiera aquí compartir la experiencia sobre una dimensión del Primer Encuentro Internacional de Mujeres que Luchan que ocurrió casi en silencio… pero fue evidente para quienes quisimos escuchar

En el actual contexto electoral, no hay propuesta mágica. Necesitamos una transformación verdadera, total y feminista de la economía nacional

Primero está mi familia, en segundo lugar mi trabajo y en tercer lugar yo (una siempre piensa en cuidar a los demás antes de cuidarse a sí misma)

La realidad es que ahora, cada que escucho que alguien utiliza el término “madre” en sentido peyorativo, lo noto, se queda en mi cabeza rebotando unos segundos y creo que poco a poco he logrado hacerme consciente de mis palabras y su poder.

¿Cuántas veces hemos escuchado decir que “lo personal es político”?, ¿cuántas veces hemos pensado en el reto que invita esta frase?

Del miedo de ser la siguiente Mara Castilla, surgió la idea de crear un grupo de mujeres en WhatsApp para reportar ubicación y avisar sobre los traslados inseguros, igual que los chats que tenemos con nuestras amigas o nuestras roomies, pero a gran escala.

No es necesario buscar mucho para encontrar programas de revista donde se ridiculiza al género femenino con chistes sexistas, apariciones frívolas, tontas y poco empoderadas

¿Qué nos detiene?, ¿por qué somos tan buenas para hablar por todas y cuando se trata de interiorizar el discurso, se vuelve tan difícil? He empezado por preguntarme cuáles son los momentos en los que he vivido violencia, porque antes de marchar y pronunciarme por las demás, debo reconocer y modificar el contexto que vivo y dejar de normalizar las actitudes que no son normales.

Yo que soy una mujer cisgénero heterosexual, no tuve que salir del clóset. Y sólo eso ya me vuelve privilegiada

El cuidado del hogar y la familia es un acto de amor, pero sobre todo es tiempo y esfuerzo, es trabajo.

Existen formas de cuidar diferentes a las que conocemos, en las que el componente emocional tiene una presencia más sana en la relación que se establece entre quien cuida y quien recibe los cuidados. Formas en las que se reconoce y se incentiva la labor que se presta.

La masculinidad tóxica que la mayoría de niños está condenado a replicar, comprende todas esas pequeñas actitudes que hemos construido socialmente y que dictan que los hombres son violentos, con deseos sexuales incontrolables, proveedores y no emocionales

Oxfam pone en marcha en todo el mundo sistemas de protección más sólidos

De pronto las cosas cambiaron, le llegó de golpe la madurez que trae consigo la responsabilidad. Su madre enfermó y como hijo único, debió encargarse de llevarla dos veces por semana al hospital, a las revisiones de rutina para la cirugía de corazón

Después de 13 años de ser madre, no dejo de sentirme agredida, amenazada y vulnerada en muchos sentidos

Les sirven de comer a sus esposos, hijos e hijas y al último, si sobra, comen ellas, si no, atajan el hambre con tacos de sal, más o menos 10 por día

Esta medida es la puerta de entrada a una serie de acciones, políticas públicas y programas enfocados en redignificar, revalorar y redistribuir el trabajo de cuidados, y que implican un compromiso serio y, por supuesto, presupuestos bien etiquetados y definidos para este fin.

Una mujer sin redes de apoyo es un víctima fácil de la violencia de género, dimensionar que vivimos en riesgo constante de ser violentadas, exige que todas nosotras luchemos y estemos juntas, por eso uno de mis propósitos de año nuevo es practicar la sororidad

Que una legisladora, que además es secretaria de la comisión para la igualdad de género del congreso de Veracruz, haya propuesto un toque de queda como medida contra el feminicidio es inverosímil

Una decisión de política que apunta a los hogares como los responsables del cuidado no implica flexibilidad, al contrario, reproduce estereotipos de género y profundiza desigualdades

El 8 de marzo se ha vuelto un emblema de lucha de las mujeres. Desde 2017 se ha convocado a una huelga feminista internacional donde participan mujeres tanto de las ciudades como de las comunidades rurales en al menos 60 países.

Conocí el trabajo de cuidados en la infancia porque cuando mi madre y padre murieron, me tocó cuidar a mi abuelo

Las mujeres tienen que trabajar 105 días más, para ganar lo mismo que los hombres en todo 2018.

Las mujeres tienen que trabajar 105 días más, para ganar lo mismo que los hombres en todo 2018.

Nos hemos comprometido a trabajar por una economía más humana, que funcione para las mujeres. No nos conformamos con incorporar a más de ellas a estructuras económicas que las discriminan y explotan, queremos apoyarlas para cambiar estas estructuras que perpetúan y exacerban la desigualdad

Ocho de cada 10 “ninis” en México son mujeres y no están ociosas, trabajan pero sin paga

Oxfam agradece el informe final de la Comisión Independiente de Alto Nivel sobre Conductas Sexuales Ilícitas, Rendición de Cuentas y Cambio Cultural.

Pienso en la costumbre de que las mujeres tengan que estar en la casa llenándose de hijos y atendiéndolos porque son hombres. Pero gracias a lo que nos enseñan las organizaciones que llegan a la colonia, sabemos que esta vida no tiene que ser así.

Saqué el montón de camisetas de algodón y las puse sobre la lavadora. Empecé a colgarlas en ganchos para tenderlas y vi que tenían manchitas pequeñas, le pasé el dedo a una y se extendió sobre la tela blanca dejando un rastro café. Era mugre, tal cual.

No queda claro cómo el programa cumplirá con las expectativas, dada la complejidad del tema

Parvada concentra sus esfuerzos en asentamientos informales de Jalisco, donde muchas de las mujeres se dedican a labores de limpieza y cuidados para terceras personas, lo que implica enfrentar injusticias y precarización

Del total de mujeres que vivieron violencia física y sexual, 88% no acudió a ninguna institución o autoridad a denunciar o pedir ayuda, principalmente porque desestimaron la importancia del evento, por miedo a las consecuencias o amenazas y por falta de confianza en las autoridades

Cualquier mujer con un trabajo precarizado, incluyendo a las trabajadoras del hogar, puede dar fe de lo cansado y desgastante que es no contar con tiempo para una misma. Siempre están disponibles para el otro, sea el patrón o la familia.

Hemos sido testigos desde hace décadas de una tendencia mundial en la redistribución, en la que una élite escandalosamente rica obtiene su fortuna de las personas más pobres, que a su vez son quienes se encargan del trabajo de cuidados en el mundo

Reconozco los privilegios de los que gozo y lassituaciones que me ponen en una posición de ventaja frente a otras personas, entre ellas, otras mujeres que probablemente no podrán participar en el paro de este lunes.

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Violencia contra mujeres: una biografía

A lo largo de toda su vida, en todos los ámbitos en los que se desenvuelven, las mujeres son víctimas de un tipo de violencia distinta a la que experimentan los hombres.


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Es difícil quizás entender lo que significa el término “piso pegajoso” cuando no has vivido en uno. Las mujeres, en las ciudades y en el campo, universitarias y con educación primaria, todas vivimos en ese piso pegajoso provocado por dobles y triples jornadas de trabajo.

Pensemos en una ingeniera que coordina la construcción de un puente; pues bien, pese a que ella hace exactamente lo mismo que un hombre en las mismas horas de trabajo, es común que gane un 15% menos.

Sembrando la tierra para hacer florecer a la comunidad.

A pesar de que la desigualdad ha disminuido en la mayoría de los países, hasta el día de hoy, América Latina es la región más desigual del mundo. En ella, 29.4% de la población vive en condiciones de pobreza, mostrando así las brechas estructurales de desigualdad en la región.

¿Pueden las redes sociales contribuir con la eliminación de las violencias contra las mujeres y niñas?

¿Cuál es el papel de los hombres agresores en el combate a la violencia contra las mujeres y las niñas?, ¿vale la pena realizar intervenciones con ellos?, ¿cambiar las conductas violentas es posible?.

“Para cambiar las actitudes violentas contra las mujeres, tenemos que trabajar con los hombres. Punto. Si no trabajamos en transformar las masculinidades no vamos a lograr erradicar la violencia contra las mujeres”

La obra de Kahlo ha sido tremendamente prolífera e influida por episodios muy diversos de su vida, como un accidente que la dejaría postrada en una cama durante largo tiempo. Pero si pensamos en quién fue esta artista, sin duda nos viene a la cabeza su aspecto físico. ¿Nos equivocamos?

Los foros y congresos en los que se discuten políticas públicas y normatividad en torno al agua están dominados por hombres. Es hora de cambiar las reglas #AllMalePanel

El concepto de ‘ideología de género’, utilizado como eufemismo, advierte indiscriminadamente de toda suerte de nociones como diversidad, inclusividad y hasta feminismo por ser tabúes.

Por qué las herramientas del amo nunca derribarán la casa del amo

Tengo la impresión de que se piensa que el feminismo es algo concreto e inamovible y se nos olvida que eso es justo lo que no es, que cada una de nosotras es libre de pensar, sentir y actuar el feminismo en su propia configuración, en su propio contexto, en su propio entendimiento. Se nos olvida que es precisamente la diversidad en nosotras, más allá de nuestra trinchera, lo que le da fuerza al movimiento.

No hace mucho tiempo, en un espacio compartido por muchas y diferentes personas, se destapó una discusión importante, urgente, y sobre todo necesaria – una discusión sobre feminismo.

La historia real de una trabajadora del hogar

Aunque el trabajo de cuidados y del hogar requiere habilidades e implica esfuerzo como cualquier oficio, persiste la idea de que no se trata de un trabajo en el sentido estricto y que cualquier persona es capaz de hacerlo

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La iniciativa aprobada por nuestros representantes excusa a los profesionales de la salud de la provisión de la Interrupción Legal del Embarazo cuando contravenga su libertad de conciencia. Una crucifixión de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

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¿Que los concursos de belleza están construidos desde el machismo? Sí, pero ¿se puede dialogar con el machismo? El machismo no tiene argumentos. El feminismo sí. Como feministas tenemos que hablarle a aquello que nos incomoda.

La solidaridad y la hermandad que inundaron la ciudad en los días posteriores al 19 de septiembre, no nos alcanzaron a las mujeres

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Llega de nuevo el 25 de noviembre, día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer, y seguimos de pie en la arena. De antemano reconocemos la labor de las miles de defensoras y pensadoras, de activistas y lideresas, de enseñantes y cuidadoras, de artistas y trabajadoras que nos han dado razón y espíritu de lucha. Tomamos inspiración de su entrega para reafirmar nuestra calidad de movimiento comprometido con la justicia de género.

#MeToo presenta revelaciones y plantea importantes cuestionamientos, pero más reveladoras son las respuestas que les estamos dando

Nuestro sector no es ajeno ni indiferente al abuso de poder, pero tampoco está condenado a seguir dándole lugar. Si en algo podemos ser categóricas, es que esto no puede continuar con, ni sin nosotras.

De manera cotidiana violentamos de distintas maneras a mujeres cercanas a nosotros, particularmente nuestras parejas íntimas, sea en términos verbales, emocionales, económicos, físicos y/o sexuales. Desafortunadamente, muchos hombres siguen perpetrando estas violencias día tras día sin cuestionárselo

Quisiera aquí compartir la experiencia sobre una dimensión del Primer Encuentro Internacional de Mujeres que Luchan que ocurrió casi en silencio… pero fue evidente para quienes quisimos escuchar

En el actual contexto electoral, no hay propuesta mágica. Necesitamos una transformación verdadera, total y feminista de la economía nacional

Primero está mi familia, en segundo lugar mi trabajo y en tercer lugar yo (una siempre piensa en cuidar a los demás antes de cuidarse a sí misma)

La realidad es que ahora, cada que escucho que alguien utiliza el término “madre” en sentido peyorativo, lo noto, se queda en mi cabeza rebotando unos segundos y creo que poco a poco he logrado hacerme consciente de mis palabras y su poder.

¿Cuántas veces hemos escuchado decir que “lo personal es político”?, ¿cuántas veces hemos pensado en el reto que invita esta frase?

Del miedo de ser la siguiente Mara Castilla, surgió la idea de crear un grupo de mujeres en WhatsApp para reportar ubicación y avisar sobre los traslados inseguros, igual que los chats que tenemos con nuestras amigas o nuestras roomies, pero a gran escala.

No es necesario buscar mucho para encontrar programas de revista donde se ridiculiza al género femenino con chistes sexistas, apariciones frívolas, tontas y poco empoderadas

¿Qué nos detiene?, ¿por qué somos tan buenas para hablar por todas y cuando se trata de interiorizar el discurso, se vuelve tan difícil? He empezado por preguntarme cuáles son los momentos en los que he vivido violencia, porque antes de marchar y pronunciarme por las demás, debo reconocer y modificar el contexto que vivo y dejar de normalizar las actitudes que no son normales.

Yo que soy una mujer cisgénero heterosexual, no tuve que salir del clóset. Y sólo eso ya me vuelve privilegiada

El cuidado del hogar y la familia es un acto de amor, pero sobre todo es tiempo y esfuerzo, es trabajo.

Existen formas de cuidar diferentes a las que conocemos, en las que el componente emocional tiene una presencia más sana en la relación que se establece entre quien cuida y quien recibe los cuidados. Formas en las que se reconoce y se incentiva la labor que se presta.

La masculinidad tóxica que la mayoría de niños está condenado a replicar, comprende todas esas pequeñas actitudes que hemos construido socialmente y que dictan que los hombres son violentos, con deseos sexuales incontrolables, proveedores y no emocionales

Oxfam pone en marcha en todo el mundo sistemas de protección más sólidos

De pronto las cosas cambiaron, le llegó de golpe la madurez que trae consigo la responsabilidad. Su madre enfermó y como hijo único, debió encargarse de llevarla dos veces por semana al hospital, a las revisiones de rutina para la cirugía de corazón

Después de 13 años de ser madre, no dejo de sentirme agredida, amenazada y vulnerada en muchos sentidos

Les sirven de comer a sus esposos, hijos e hijas y al último, si sobra, comen ellas, si no, atajan el hambre con tacos de sal, más o menos 10 por día

Esta medida es la puerta de entrada a una serie de acciones, políticas públicas y programas enfocados en redignificar, revalorar y redistribuir el trabajo de cuidados, y que implican un compromiso serio y, por supuesto, presupuestos bien etiquetados y definidos para este fin.

Una mujer sin redes de apoyo es un víctima fácil de la violencia de género, dimensionar que vivimos en riesgo constante de ser violentadas, exige que todas nosotras luchemos y estemos juntas, por eso uno de mis propósitos de año nuevo es practicar la sororidad

Que una legisladora, que además es secretaria de la comisión para la igualdad de género del congreso de Veracruz, haya propuesto un toque de queda como medida contra el feminicidio es inverosímil

Una decisión de política que apunta a los hogares como los responsables del cuidado no implica flexibilidad, al contrario, reproduce estereotipos de género y profundiza desigualdades

El 8 de marzo se ha vuelto un emblema de lucha de las mujeres. Desde 2017 se ha convocado a una huelga feminista internacional donde participan mujeres tanto de las ciudades como de las comunidades rurales en al menos 60 países.

Conocí el trabajo de cuidados en la infancia porque cuando mi madre y padre murieron, me tocó cuidar a mi abuelo

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Nos hemos comprometido a trabajar por una economía más humana, que funcione para las mujeres. No nos conformamos con incorporar a más de ellas a estructuras económicas que las discriminan y explotan, queremos apoyarlas para cambiar estas estructuras que perpetúan y exacerban la desigualdad

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Pienso en la costumbre de que las mujeres tengan que estar en la casa llenándose de hijos y atendiéndolos porque son hombres. Pero gracias a lo que nos enseñan las organizaciones que llegan a la colonia, sabemos que esta vida no tiene que ser así.

Saqué el montón de camisetas de algodón y las puse sobre la lavadora. Empecé a colgarlas en ganchos para tenderlas y vi que tenían manchitas pequeñas, le pasé el dedo a una y se extendió sobre la tela blanca dejando un rastro café. Era mugre, tal cual.

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Del total de mujeres que vivieron violencia física y sexual, 88% no acudió a ninguna institución o autoridad a denunciar o pedir ayuda, principalmente porque desestimaron la importancia del evento, por miedo a las consecuencias o amenazas y por falta de confianza en las autoridades

Cualquier mujer con un trabajo precarizado, incluyendo a las trabajadoras del hogar, puede dar fe de lo cansado y desgastante que es no contar con tiempo para una misma. Siempre están disponibles para el otro, sea el patrón o la familia.

Hemos sido testigos desde hace décadas de una tendencia mundial en la redistribución, en la que una élite escandalosamente rica obtiene su fortuna de las personas más pobres, que a su vez son quienes se encargan del trabajo de cuidados en el mundo

Reconozco los privilegios de los que gozo y lassituaciones que me ponen en una posición de ventaja frente a otras personas, entre ellas, otras mujeres que probablemente no podrán participar en el paro de este lunes.

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Siempre en pugna

Kim Piaget

Asesora de Justicia de Género

Jue, 11/23/2017 - 16:10

"Nada traduce toda la tempestad de mi alma”

Minerva Mirabal

Llega de nuevo el 25 de noviembre, día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer, y seguimos de pie en la arena. De antemano reconocemos la labor de las miles de defensoras y pensadoras, de activistas y lideresas, de enseñantes y cuidadoras, de artistas y trabajadoras que nos han dado razón y espíritu de lucha. Tomamos inspiración de su entrega para reafirmar nuestra calidad de movimiento comprometido con la justicia de género.



¿Por qué marchamos?

Tres hermanas en República Dominicana construyeron un legado de activismo y resistencia política, denunciando a una dictadura que por 31 años suspendió libertades civiles y derechos a costos humanos muy altos. Minerva, Patria y María Teresa Mirabal fueron cruelmente asesinadas el 25 de noviembre de 1960 por oponerse a Rafael Trujillo y levantar un reclamo político hacia la vida libre de violencia.


Días antes del asesinato, Minerva declaró "si me matan, sacaré los brazos de la tumba y seré más fuerte". En Latinoamérica, el 25 de noviembre se conmemora desde los años 80 por feministas y sociedad civil con una fuerte denuncia al abuso de poder, el acoso y la violencia que viven las mujeres por parte de los Estados. Es por eso que salimos a marchar: nosotras somos los brazos de las Mirabal y venimos a fortalecer la misma lucha histórica.



¿Para qué salir a gritar si todo sigue igual?



El Estado tiene una responsabilidad positiva para garantizar los derechos de todxs sus ciudadanxs y, sin embargo, vivimos una dura y prolongada batalla por el derecho a una vida libre de violencia. La raya en la arena retrocede conforme a la debilidad de las agendas de nuestros representantes; y avanza sólo a través del fuerte y constante empuje de la sociedad civil por políticas incluyentes, representación justa, derechos irrevocables y acciones corresponsables. Ésta es la consigna y la gritamos para reclamar la indiferente memoria de nuestra clase política.

La ONU convirtió el 25N en una fecha internacional en 1999 y aunque la causa ha ganado reconocimiento, la violencia contra mujeres y niñas continúa en México y Latinoamérica. Las Mirabal vivían una violencia estructural que, como a 8 de cada 10 mujeres en México, nos hace sentir inseguras en nuestro propio país, ¿por qué?

Porque en este país, siete de las que salimos de casa por la mañana no regresamos con vida en la noche. Porque 2.6 millones de nosotras hemos sido degradadas con el insulto de ‘las mujeres no deberían estudiar’[1].Porque las que podemos trabajamos, pero 62% sin remuneración, y seguimos haciendo el 80% de la labor de cuidado[2]. Porque antes de ser mujeres en nuestro propio derecho, nos dicen que debemos ser hijas, esposas o abuelas de alguien más[3]. Porque seguimos peleando por participación en la vida política mayor al 14% a nivel municipal, o a las siete gobernadoras que hemos tenido, y por una presidencia que nunca hemos liderado. Porque cuando defendemos la comunidad, la vida o nuestros derechos somos brutalizadas y calificadas como ‘criminales’[4]. Porque nuestros cuerpos piden autonomía y dignidad – pero se coloca a debate nacional el cómo y cuándo hacer uso público de nuestro sistema reproductivo, a costo de nuestra salud y vida[5]. 



¿Por qué tomamos el espacio público?



A las mujeres nos ‘ceden’ el espacio doméstico. Nos ‘han hecho’ reinas de su corazón y de su cocina. Nos ‘dejan’ ocupar espacio público siempre y cuando sea poco (tengan su equipo femenil de fut, igual que a nadie le importa); de manera modesta (tampoco se vistan provocativamente, que distraen); sin provocar a nadie (mejor hazle pensar que es su idea, para no antagonizar); sin causar revuelo (es que intimidas, tu sinceridad es agresiva). Nuestra comunidad, nuestra economía y los valores que las sostienen nos disminuyen en cada instancia.

Tomar las calles -una, en realidad- el 25N -sólo unas horas- implica romper con la rutina, las estructuras y las prácticas que normalizan la violencia de todos los días. Nos sumamos a esta disrupción y aprovechamos la pausa para reflexionar sobre cómo en nuestro día a día toleramos y contribuímos a las violencias: diciendo que lo urgente sobrepasa lo importante, riéndonos de chistes machistas porque es ‘cultural’, humillando a las víctimas por ‘haberse puesto en riesgo’, silenciando a las que hablan verdad para incomodarnos, pregonando que es mejor agachar la cabeza que reclamar justicia.



En vez de ‘ceder’ el espacio público, reconozcamos la importancia de que todxs tengamos libre acceso a él, y el valor de contar con tantas voces en libre ejercicio de pensamiento y capacidad.  



¿Qué tiene que ver Oxfam con todo esto?

Oxfam es un movimiento global que busca eliminar la desigualdad - y la desigualdad no sólo es económica, sino de género también. Todos los días ejercemos y participamos en dinámicas de poder desiguales y la de género relega a mujeres y niñas, así como a la personas LGBTIQ, a la violencia de otrxs. Más aún, la discriminación sistemática contra mujeres y niñas es causa y consecuencia de la desigualdad económica que nos ocupa a todxs. La columnista Lindy West  lo explica de manera simple y contundente: negarle a las personas acceso a su propio valor es una forma insidiosa de violencia, una que nuestra cultura ejercita de manera agresiva y liberal para mantener a grupos marginados callados y disminuidos  (Shrill, 2016).

Este 25N Oxfam México reafirma su compromiso con la justicia de género, dirigiendo nuestro actuar hacia las áreas donde sabemos que podemos lograr transformaciones, de la mano de ustedes nuestrxs aliadxs:

[1] ENDIREH 2016

[2] https://www.weforum.org/reports/the-global-gender-gap-report-2017

[3]http://insad.com.mx/site/wp-content/uploads/2017/08/Informe-sobre-Unione...

[4]http://im-defensoras.org/2017/03/informe-agresiones-contra-defensoras-de...

[5] http://www.animalpolitico.com/2017/10/diputados-objecion-conciencia-medi...

Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad del autor o autora y no necesariamente reflejan la postura oficial de Oxfam México


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Tradicionalmente, las tareas de cuidado del hogar, niñxs, ancianxs y enfermxs se atribuyen a las mujeres y no son valoradas ni por su importancia para la sociedad ni por su aporte a la economía.

Es difícil quizás entender lo que significa el término “piso pegajoso” cuando no has vivido en uno. Las mujeres, en las ciudades y en el campo, universitarias y con educación primaria, todas vivimos en ese piso pegajoso provocado por dobles y triples jornadas de trabajo.

Pensemos en una ingeniera que coordina la construcción de un puente; pues bien, pese a que ella hace exactamente lo mismo que un hombre en las mismas horas de trabajo, es común que gane un 15% menos.

Sembrando la tierra para hacer florecer a la comunidad.

A pesar de que la desigualdad ha disminuido en la mayoría de los países, hasta el día de hoy, América Latina es la región más desigual del mundo. En ella, 29.4% de la población vive en condiciones de pobreza, mostrando así las brechas estructurales de desigualdad en la región.

¿Pueden las redes sociales contribuir con la eliminación de las violencias contra las mujeres y niñas?

¿Cuál es el papel de los hombres agresores en el combate a la violencia contra las mujeres y las niñas?, ¿vale la pena realizar intervenciones con ellos?, ¿cambiar las conductas violentas es posible?.

“Para cambiar las actitudes violentas contra las mujeres, tenemos que trabajar con los hombres. Punto. Si no trabajamos en transformar las masculinidades no vamos a lograr erradicar la violencia contra las mujeres”

La obra de Kahlo ha sido tremendamente prolífera e influida por episodios muy diversos de su vida, como un accidente que la dejaría postrada en una cama durante largo tiempo. Pero si pensamos en quién fue esta artista, sin duda nos viene a la cabeza su aspecto físico. ¿Nos equivocamos?

Los foros y congresos en los que se discuten políticas públicas y normatividad en torno al agua están dominados por hombres. Es hora de cambiar las reglas #AllMalePanel

El concepto de ‘ideología de género’, utilizado como eufemismo, advierte indiscriminadamente de toda suerte de nociones como diversidad, inclusividad y hasta feminismo por ser tabúes.

Por qué las herramientas del amo nunca derribarán la casa del amo

Tengo la impresión de que se piensa que el feminismo es algo concreto e inamovible y se nos olvida que eso es justo lo que no es, que cada una de nosotras es libre de pensar, sentir y actuar el feminismo en su propia configuración, en su propio contexto, en su propio entendimiento. Se nos olvida que es precisamente la diversidad en nosotras, más allá de nuestra trinchera, lo que le da fuerza al movimiento.

No hace mucho tiempo, en un espacio compartido por muchas y diferentes personas, se destapó una discusión importante, urgente, y sobre todo necesaria – una discusión sobre feminismo.

La historia real de una trabajadora del hogar

Aunque el trabajo de cuidados y del hogar requiere habilidades e implica esfuerzo como cualquier oficio, persiste la idea de que no se trata de un trabajo en el sentido estricto y que cualquier persona es capaz de hacerlo

Foro consulta indígena

La iniciativa aprobada por nuestros representantes excusa a los profesionales de la salud de la provisión de la Interrupción Legal del Embarazo cuando contravenga su libertad de conciencia. Una crucifixión de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

La cineasta mexicana Lucía Gajá habla sobre sus razones para filmar un documental sobre violencia doméstica

Con las violaciones a los derechos de Yndira Sandoval, quienes buscan mantener el sistema de violencia e impunidad, quisieron hacernos llegar a las defensoras de los derechos de las mujeres un terrible y amenazante mensaje

La figura de la dispensa vulnera a las y los menores al disminuir la edad fijada para contraer matrimonio y al ser otorgada de manera discrecional sin analizar las afectaciones a la vida de las y los jóvenes caso por caso.

¿Que los concursos de belleza están construidos desde el machismo? Sí, pero ¿se puede dialogar con el machismo? El machismo no tiene argumentos. El feminismo sí. Como feministas tenemos que hablarle a aquello que nos incomoda.

La solidaridad y la hermandad que inundaron la ciudad en los días posteriores al 19 de septiembre, no nos alcanzaron a las mujeres

Para terminar con la desigualdad de género se necesitan acciones globales que nos involucren a todxs

A lo largo de toda su vida, en todos los ámbitos en los que se desenvuelven, las mujeres son víctimas de un tipo de violencia distinta a la que experimentan los hombres.

#MeToo presenta revelaciones y plantea importantes cuestionamientos, pero más reveladoras son las respuestas que les estamos dando

Nuestro sector no es ajeno ni indiferente al abuso de poder, pero tampoco está condenado a seguir dándole lugar. Si en algo podemos ser categóricas, es que esto no puede continuar con, ni sin nosotras.

De manera cotidiana violentamos de distintas maneras a mujeres cercanas a nosotros, particularmente nuestras parejas íntimas, sea en términos verbales, emocionales, económicos, físicos y/o sexuales. Desafortunadamente, muchos hombres siguen perpetrando estas violencias día tras día sin cuestionárselo

Quisiera aquí compartir la experiencia sobre una dimensión del Primer Encuentro Internacional de Mujeres que Luchan que ocurrió casi en silencio… pero fue evidente para quienes quisimos escuchar

En el actual contexto electoral, no hay propuesta mágica. Necesitamos una transformación verdadera, total y feminista de la economía nacional

Primero está mi familia, en segundo lugar mi trabajo y en tercer lugar yo (una siempre piensa en cuidar a los demás antes de cuidarse a sí misma)

La realidad es que ahora, cada que escucho que alguien utiliza el término “madre” en sentido peyorativo, lo noto, se queda en mi cabeza rebotando unos segundos y creo que poco a poco he logrado hacerme consciente de mis palabras y su poder.

¿Cuántas veces hemos escuchado decir que “lo personal es político”?, ¿cuántas veces hemos pensado en el reto que invita esta frase?

Del miedo de ser la siguiente Mara Castilla, surgió la idea de crear un grupo de mujeres en WhatsApp para reportar ubicación y avisar sobre los traslados inseguros, igual que los chats que tenemos con nuestras amigas o nuestras roomies, pero a gran escala.

No es necesario buscar mucho para encontrar programas de revista donde se ridiculiza al género femenino con chistes sexistas, apariciones frívolas, tontas y poco empoderadas

¿Qué nos detiene?, ¿por qué somos tan buenas para hablar por todas y cuando se trata de interiorizar el discurso, se vuelve tan difícil? He empezado por preguntarme cuáles son los momentos en los que he vivido violencia, porque antes de marchar y pronunciarme por las demás, debo reconocer y modificar el contexto que vivo y dejar de normalizar las actitudes que no son normales.

Yo que soy una mujer cisgénero heterosexual, no tuve que salir del clóset. Y sólo eso ya me vuelve privilegiada

El cuidado del hogar y la familia es un acto de amor, pero sobre todo es tiempo y esfuerzo, es trabajo.

Existen formas de cuidar diferentes a las que conocemos, en las que el componente emocional tiene una presencia más sana en la relación que se establece entre quien cuida y quien recibe los cuidados. Formas en las que se reconoce y se incentiva la labor que se presta.

La masculinidad tóxica que la mayoría de niños está condenado a replicar, comprende todas esas pequeñas actitudes que hemos construido socialmente y que dictan que los hombres son violentos, con deseos sexuales incontrolables, proveedores y no emocionales

Oxfam pone en marcha en todo el mundo sistemas de protección más sólidos

De pronto las cosas cambiaron, le llegó de golpe la madurez que trae consigo la responsabilidad. Su madre enfermó y como hijo único, debió encargarse de llevarla dos veces por semana al hospital, a las revisiones de rutina para la cirugía de corazón

Después de 13 años de ser madre, no dejo de sentirme agredida, amenazada y vulnerada en muchos sentidos

Les sirven de comer a sus esposos, hijos e hijas y al último, si sobra, comen ellas, si no, atajan el hambre con tacos de sal, más o menos 10 por día

Esta medida es la puerta de entrada a una serie de acciones, políticas públicas y programas enfocados en redignificar, revalorar y redistribuir el trabajo de cuidados, y que implican un compromiso serio y, por supuesto, presupuestos bien etiquetados y definidos para este fin.

Una mujer sin redes de apoyo es un víctima fácil de la violencia de género, dimensionar que vivimos en riesgo constante de ser violentadas, exige que todas nosotras luchemos y estemos juntas, por eso uno de mis propósitos de año nuevo es practicar la sororidad

Que una legisladora, que además es secretaria de la comisión para la igualdad de género del congreso de Veracruz, haya propuesto un toque de queda como medida contra el feminicidio es inverosímil

Una decisión de política que apunta a los hogares como los responsables del cuidado no implica flexibilidad, al contrario, reproduce estereotipos de género y profundiza desigualdades

El 8 de marzo se ha vuelto un emblema de lucha de las mujeres. Desde 2017 se ha convocado a una huelga feminista internacional donde participan mujeres tanto de las ciudades como de las comunidades rurales en al menos 60 países.

Conocí el trabajo de cuidados en la infancia porque cuando mi madre y padre murieron, me tocó cuidar a mi abuelo

Las mujeres tienen que trabajar 105 días más, para ganar lo mismo que los hombres en todo 2018.

Las mujeres tienen que trabajar 105 días más, para ganar lo mismo que los hombres en todo 2018.

Nos hemos comprometido a trabajar por una economía más humana, que funcione para las mujeres. No nos conformamos con incorporar a más de ellas a estructuras económicas que las discriminan y explotan, queremos apoyarlas para cambiar estas estructuras que perpetúan y exacerban la desigualdad

Ocho de cada 10 “ninis” en México son mujeres y no están ociosas, trabajan pero sin paga

Oxfam agradece el informe final de la Comisión Independiente de Alto Nivel sobre Conductas Sexuales Ilícitas, Rendición de Cuentas y Cambio Cultural.

Pienso en la costumbre de que las mujeres tengan que estar en la casa llenándose de hijos y atendiéndolos porque son hombres. Pero gracias a lo que nos enseñan las organizaciones que llegan a la colonia, sabemos que esta vida no tiene que ser así.

Saqué el montón de camisetas de algodón y las puse sobre la lavadora. Empecé a colgarlas en ganchos para tenderlas y vi que tenían manchitas pequeñas, le pasé el dedo a una y se extendió sobre la tela blanca dejando un rastro café. Era mugre, tal cual.

No queda claro cómo el programa cumplirá con las expectativas, dada la complejidad del tema

Parvada concentra sus esfuerzos en asentamientos informales de Jalisco, donde muchas de las mujeres se dedican a labores de limpieza y cuidados para terceras personas, lo que implica enfrentar injusticias y precarización

Del total de mujeres que vivieron violencia física y sexual, 88% no acudió a ninguna institución o autoridad a denunciar o pedir ayuda, principalmente porque desestimaron la importancia del evento, por miedo a las consecuencias o amenazas y por falta de confianza en las autoridades

Cualquier mujer con un trabajo precarizado, incluyendo a las trabajadoras del hogar, puede dar fe de lo cansado y desgastante que es no contar con tiempo para una misma. Siempre están disponibles para el otro, sea el patrón o la familia.

Hemos sido testigos desde hace décadas de una tendencia mundial en la redistribución, en la que una élite escandalosamente rica obtiene su fortuna de las personas más pobres, que a su vez son quienes se encargan del trabajo de cuidados en el mundo

Reconozco los privilegios de los que gozo y lassituaciones que me ponen en una posición de ventaja frente a otras personas, entre ellas, otras mujeres que probablemente no podrán participar en el paro de este lunes.

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Cooperar para la igualdad de género

Carolina Maldonado

Coordinadora del proyecto Economías Inclusivas Puebla

Mar, 11/21/2017 - 18:12

Con la colaboración de Thalía Aguilar

[Primer Acto] Una trabajadora del hogar mexicana ha pasado 37 años trabajando en condiciones parecidas a la esclavitud, con jornadas de más de 15 horas, sin contrato ni días de descanso y sin posibilidad de negociar su salario.

[Segundo Acto] Una mujer agricultora en Ghana produce 20 o 30 por ciento menos que sus contrapartes hombres porque, además de ser discriminada por ser pequeña agricultora y por ser mujer, recibe menos apoyos financieros que los hombres, tiene que cumplir con las tareas del hogar y se ve afectada de manera desproporcionada por el cambio climático.

[Tercer Acto] Una mujer en Suecia goza de políticas de protección social progresistas que permiten que el cuidado de lxs hijxs no recaiga sólo en las mujeres sino que se reparta de forma equitativa con los hombres; sin embargo, tiene una probabilidad de vivir violencia machista muy por encima de la media europea.

¿Cómo se llamó la obra?

Es un hecho que los problemas más grandes de nuestro tiempo, como la desigualdad extrema, el cambio climático y la violencia contra las mujeres, no reconocen fronteras, afectan a toda la humanidad y ningún país los puede resolver por sí solo. En particular, la discriminación sistémica de las mujeres en todas las esferas de la sociedad es un problema que los países deben enfrentar en conjunto, por la obligación de asegurar los derechos de las mujeres y por el bien común global.

Un vehículo importante para encontrar soluciones a la desigualdad de género es la cooperación internacional para el desarrollo. A través de la cooperación es posible encontrar soluciones comunes, canalizar recursos y experiencia a los lugares que más lo necesiten y aprender lecciones de casos de éxito. Países como Canadá han anunciado recientemente que su política de cooperación para el desarrollo tendrá un enfoque abiertamente feminista, convirtiendo en política pública lo que sabemos desde hace décadas: sin igualdad de género no habrá desarrollo.

Desde México, esto plantea varias interrogantes. ¿Cómo un país de renta media como México, y con un problema tan grave de feminicidios, puede aprovechar la cooperación internacional para avanzar hacia la igualdad de género? Si la cooperación de Canadá es feminista, pero la de México no pone al centro los derechos de las mujeres, ¿significa que tenemos una política de cooperación machista?. ¿Cómo se explica que la igualdad de género sea reconocida como un ideal en casi todos los países, pero que al mismo tiempo estemos viendo tantos retrocesos en la materia?

Para tratar de responder a estas preguntas, Oxfam México organizó una mesa redonda en la que participaron representantes de organizaciones de la sociedad civil, academia, gobierno, organismos internacionales y agencias de desarrollo. Fueron muchos temas los que se hablaron en este espacio de debate, muchas ideas, inquietudes y hasta frustraciones. Nosotras nos llevamos tres puntos clave de la discusión:

1. Hay que perderle el miedo a los términos. Si bien la palabra “feminista” sigue causando resistencia en muchos espacios, si lo que buscamos cambiar son las estructuras de poder, es necesario que los grupos feministas lideren la conversación.

2. La participación de la sociedad civil es fundamental. Fortalecer el trabajo en redes y crear espacios para escuchar todas las voces nos ayudará a entender las prioridades del feminismo desde el Sur global.

3. Esta es una conversación que va al corazón de los debates sobre desarrollo. Si la cooperación internacional realmente quiere contribuir a la igualdad de género, necesita cuestionar los modelos económicos y de desarrollo existentes. Sigamos avanzando juntxs en la reflexión, cuestionando, exigiendo, proponiendo, actuando y cooperando.

Crédito de la imagen: Peter Caton/Oxfam Australia 

 

Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad del autor o autora y no necesariamente reflejan la postura oficial de Oxfam México


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Tradicionalmente, las tareas de cuidado del hogar, niñxs, ancianxs y enfermxs se atribuyen a las mujeres y no son valoradas ni por su importancia para la sociedad ni por su aporte a la economía.

Es difícil quizás entender lo que significa el término “piso pegajoso” cuando no has vivido en uno. Las mujeres, en las ciudades y en el campo, universitarias y con educación primaria, todas vivimos en ese piso pegajoso provocado por dobles y triples jornadas de trabajo.

Pensemos en una ingeniera que coordina la construcción de un puente; pues bien, pese a que ella hace exactamente lo mismo que un hombre en las mismas horas de trabajo, es común que gane un 15% menos.

Sembrando la tierra para hacer florecer a la comunidad.

A pesar de que la desigualdad ha disminuido en la mayoría de los países, hasta el día de hoy, América Latina es la región más desigual del mundo. En ella, 29.4% de la población vive en condiciones de pobreza, mostrando así las brechas estructurales de desigualdad en la región.

¿Pueden las redes sociales contribuir con la eliminación de las violencias contra las mujeres y niñas?

¿Cuál es el papel de los hombres agresores en el combate a la violencia contra las mujeres y las niñas?, ¿vale la pena realizar intervenciones con ellos?, ¿cambiar las conductas violentas es posible?.

“Para cambiar las actitudes violentas contra las mujeres, tenemos que trabajar con los hombres. Punto. Si no trabajamos en transformar las masculinidades no vamos a lograr erradicar la violencia contra las mujeres”

La obra de Kahlo ha sido tremendamente prolífera e influida por episodios muy diversos de su vida, como un accidente que la dejaría postrada en una cama durante largo tiempo. Pero si pensamos en quién fue esta artista, sin duda nos viene a la cabeza su aspecto físico. ¿Nos equivocamos?

Los foros y congresos en los que se discuten políticas públicas y normatividad en torno al agua están dominados por hombres. Es hora de cambiar las reglas #AllMalePanel

El concepto de ‘ideología de género’, utilizado como eufemismo, advierte indiscriminadamente de toda suerte de nociones como diversidad, inclusividad y hasta feminismo por ser tabúes.

Por qué las herramientas del amo nunca derribarán la casa del amo

Tengo la impresión de que se piensa que el feminismo es algo concreto e inamovible y se nos olvida que eso es justo lo que no es, que cada una de nosotras es libre de pensar, sentir y actuar el feminismo en su propia configuración, en su propio contexto, en su propio entendimiento. Se nos olvida que es precisamente la diversidad en nosotras, más allá de nuestra trinchera, lo que le da fuerza al movimiento.

No hace mucho tiempo, en un espacio compartido por muchas y diferentes personas, se destapó una discusión importante, urgente, y sobre todo necesaria – una discusión sobre feminismo.

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Aunque el trabajo de cuidados y del hogar requiere habilidades e implica esfuerzo como cualquier oficio, persiste la idea de que no se trata de un trabajo en el sentido estricto y que cualquier persona es capaz de hacerlo

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La iniciativa aprobada por nuestros representantes excusa a los profesionales de la salud de la provisión de la Interrupción Legal del Embarazo cuando contravenga su libertad de conciencia. Una crucifixión de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

La cineasta mexicana Lucía Gajá habla sobre sus razones para filmar un documental sobre violencia doméstica

Con las violaciones a los derechos de Yndira Sandoval, quienes buscan mantener el sistema de violencia e impunidad, quisieron hacernos llegar a las defensoras de los derechos de las mujeres un terrible y amenazante mensaje

La figura de la dispensa vulnera a las y los menores al disminuir la edad fijada para contraer matrimonio y al ser otorgada de manera discrecional sin analizar las afectaciones a la vida de las y los jóvenes caso por caso.

¿Que los concursos de belleza están construidos desde el machismo? Sí, pero ¿se puede dialogar con el machismo? El machismo no tiene argumentos. El feminismo sí. Como feministas tenemos que hablarle a aquello que nos incomoda.

La solidaridad y la hermandad que inundaron la ciudad en los días posteriores al 19 de septiembre, no nos alcanzaron a las mujeres

Llega de nuevo el 25 de noviembre, día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer, y seguimos de pie en la arena. De antemano reconocemos la labor de las miles de defensoras y pensadoras, de activistas y lideresas, de enseñantes y cuidadoras, de artistas y trabajadoras que nos han dado razón y espíritu de lucha. Tomamos inspiración de su entrega para reafirmar nuestra calidad de movimiento comprometido con la justicia de género.

A lo largo de toda su vida, en todos los ámbitos en los que se desenvuelven, las mujeres son víctimas de un tipo de violencia distinta a la que experimentan los hombres.

#MeToo presenta revelaciones y plantea importantes cuestionamientos, pero más reveladoras son las respuestas que les estamos dando

Nuestro sector no es ajeno ni indiferente al abuso de poder, pero tampoco está condenado a seguir dándole lugar. Si en algo podemos ser categóricas, es que esto no puede continuar con, ni sin nosotras.

De manera cotidiana violentamos de distintas maneras a mujeres cercanas a nosotros, particularmente nuestras parejas íntimas, sea en términos verbales, emocionales, económicos, físicos y/o sexuales. Desafortunadamente, muchos hombres siguen perpetrando estas violencias día tras día sin cuestionárselo

Quisiera aquí compartir la experiencia sobre una dimensión del Primer Encuentro Internacional de Mujeres que Luchan que ocurrió casi en silencio… pero fue evidente para quienes quisimos escuchar

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Primero está mi familia, en segundo lugar mi trabajo y en tercer lugar yo (una siempre piensa en cuidar a los demás antes de cuidarse a sí misma)

La realidad es que ahora, cada que escucho que alguien utiliza el término “madre” en sentido peyorativo, lo noto, se queda en mi cabeza rebotando unos segundos y creo que poco a poco he logrado hacerme consciente de mis palabras y su poder.

¿Cuántas veces hemos escuchado decir que “lo personal es político”?, ¿cuántas veces hemos pensado en el reto que invita esta frase?

Del miedo de ser la siguiente Mara Castilla, surgió la idea de crear un grupo de mujeres en WhatsApp para reportar ubicación y avisar sobre los traslados inseguros, igual que los chats que tenemos con nuestras amigas o nuestras roomies, pero a gran escala.

No es necesario buscar mucho para encontrar programas de revista donde se ridiculiza al género femenino con chistes sexistas, apariciones frívolas, tontas y poco empoderadas

¿Qué nos detiene?, ¿por qué somos tan buenas para hablar por todas y cuando se trata de interiorizar el discurso, se vuelve tan difícil? He empezado por preguntarme cuáles son los momentos en los que he vivido violencia, porque antes de marchar y pronunciarme por las demás, debo reconocer y modificar el contexto que vivo y dejar de normalizar las actitudes que no son normales.

Yo que soy una mujer cisgénero heterosexual, no tuve que salir del clóset. Y sólo eso ya me vuelve privilegiada

El cuidado del hogar y la familia es un acto de amor, pero sobre todo es tiempo y esfuerzo, es trabajo.

Existen formas de cuidar diferentes a las que conocemos, en las que el componente emocional tiene una presencia más sana en la relación que se establece entre quien cuida y quien recibe los cuidados. Formas en las que se reconoce y se incentiva la labor que se presta.

La masculinidad tóxica que la mayoría de niños está condenado a replicar, comprende todas esas pequeñas actitudes que hemos construido socialmente y que dictan que los hombres son violentos, con deseos sexuales incontrolables, proveedores y no emocionales

Oxfam pone en marcha en todo el mundo sistemas de protección más sólidos

De pronto las cosas cambiaron, le llegó de golpe la madurez que trae consigo la responsabilidad. Su madre enfermó y como hijo único, debió encargarse de llevarla dos veces por semana al hospital, a las revisiones de rutina para la cirugía de corazón

Después de 13 años de ser madre, no dejo de sentirme agredida, amenazada y vulnerada en muchos sentidos

Les sirven de comer a sus esposos, hijos e hijas y al último, si sobra, comen ellas, si no, atajan el hambre con tacos de sal, más o menos 10 por día

Esta medida es la puerta de entrada a una serie de acciones, políticas públicas y programas enfocados en redignificar, revalorar y redistribuir el trabajo de cuidados, y que implican un compromiso serio y, por supuesto, presupuestos bien etiquetados y definidos para este fin.

Una mujer sin redes de apoyo es un víctima fácil de la violencia de género, dimensionar que vivimos en riesgo constante de ser violentadas, exige que todas nosotras luchemos y estemos juntas, por eso uno de mis propósitos de año nuevo es practicar la sororidad

Que una legisladora, que además es secretaria de la comisión para la igualdad de género del congreso de Veracruz, haya propuesto un toque de queda como medida contra el feminicidio es inverosímil

Una decisión de política que apunta a los hogares como los responsables del cuidado no implica flexibilidad, al contrario, reproduce estereotipos de género y profundiza desigualdades

El 8 de marzo se ha vuelto un emblema de lucha de las mujeres. Desde 2017 se ha convocado a una huelga feminista internacional donde participan mujeres tanto de las ciudades como de las comunidades rurales en al menos 60 países.

Conocí el trabajo de cuidados en la infancia porque cuando mi madre y padre murieron, me tocó cuidar a mi abuelo

Las mujeres tienen que trabajar 105 días más, para ganar lo mismo que los hombres en todo 2018.

Las mujeres tienen que trabajar 105 días más, para ganar lo mismo que los hombres en todo 2018.

Nos hemos comprometido a trabajar por una economía más humana, que funcione para las mujeres. No nos conformamos con incorporar a más de ellas a estructuras económicas que las discriminan y explotan, queremos apoyarlas para cambiar estas estructuras que perpetúan y exacerban la desigualdad

Ocho de cada 10 “ninis” en México son mujeres y no están ociosas, trabajan pero sin paga

Oxfam agradece el informe final de la Comisión Independiente de Alto Nivel sobre Conductas Sexuales Ilícitas, Rendición de Cuentas y Cambio Cultural.

Pienso en la costumbre de que las mujeres tengan que estar en la casa llenándose de hijos y atendiéndolos porque son hombres. Pero gracias a lo que nos enseñan las organizaciones que llegan a la colonia, sabemos que esta vida no tiene que ser así.

Saqué el montón de camisetas de algodón y las puse sobre la lavadora. Empecé a colgarlas en ganchos para tenderlas y vi que tenían manchitas pequeñas, le pasé el dedo a una y se extendió sobre la tela blanca dejando un rastro café. Era mugre, tal cual.

No queda claro cómo el programa cumplirá con las expectativas, dada la complejidad del tema

Parvada concentra sus esfuerzos en asentamientos informales de Jalisco, donde muchas de las mujeres se dedican a labores de limpieza y cuidados para terceras personas, lo que implica enfrentar injusticias y precarización

Del total de mujeres que vivieron violencia física y sexual, 88% no acudió a ninguna institución o autoridad a denunciar o pedir ayuda, principalmente porque desestimaron la importancia del evento, por miedo a las consecuencias o amenazas y por falta de confianza en las autoridades

Cualquier mujer con un trabajo precarizado, incluyendo a las trabajadoras del hogar, puede dar fe de lo cansado y desgastante que es no contar con tiempo para una misma. Siempre están disponibles para el otro, sea el patrón o la familia.

Hemos sido testigos desde hace décadas de una tendencia mundial en la redistribución, en la que una élite escandalosamente rica obtiene su fortuna de las personas más pobres, que a su vez son quienes se encargan del trabajo de cuidados en el mundo

Reconozco los privilegios de los que gozo y lassituaciones que me ponen en una posición de ventaja frente a otras personas, entre ellas, otras mujeres que probablemente no podrán participar en el paro de este lunes.

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El sismo que sacó lo mejor...y lo peor de nosotrxs

Paloma Villanueva

Coordinadora de Contenidos

Lun, 11/06/2017 - 12:25

Sí, como hace 32 años, mujeres y hombres volvieron a salir a la calle para echarle la mano a las personas que no alcanzaron a salir de los edificios, a las que escarbaban en busca de vida, a las que se quedaron sin casa y a las que lloraban la pérdida de alguien. Pero no sólo salieron quienes querían ayudar, también estuvieron ahí quienes se aferran a relegar a las mujeres a los espacios domésticos y no soportan vernos cargando herramienta, salieron los que nos acosan y los que nos violentan en la calle sistemáticamente. A ellos el sismo tampoco los detuvo.

En el segundo encuentro de Órbita Feminista en Impact Hub, hablamos sobre cómo vivimos la emergencia y cómo vamos a reconstruir ¿o deconstruir? a partir de ahora.

Porque claro que hay mucho trabajo por delante para volver a levantar las casas y los edificios, pero también tenemos una oportunidad para derribar los estereotipos y los roles de género culpables de que más mujeres murieran aplastadas porque, a la hora del sismo, estaban trabajando en casa -con salario o sin él- o estaban hacinadas en una fábrica textil, laborando en la informalidad y sin protección social.

Con esos mismos estereotipos de género se topó Jules, quien llegó a una zona de derrumbe con casco, guantes y pico para apoyar en las labores de remoción de escombros y un militar le arrebató su herramienta y le negó el paso, al tiempo que permitía el ingreso de hombres sin equipo de protección, sin herramienta y con la misma carencia de instrucción en protección civil que ella.

O Alejandra, quien lideró al equipo humanitario de Oxfam México en Oaxaca, Puebla y Morelos; y se encontró con personas que le cuestionaron “¿tú eres la jefa de misión?, ¿tú vas a manejar?, pero ¿has manejado una camioneta antes?, ¿vas a poder con las curvas?”. Sobra decir que a ninguno de sus colegas hombres le hicieron esa clase de preguntas.

Escuchando a las demás, dolorosamente nos dimos cuenta de que la solidaridad y la hermandad que inundaron la ciudad en los días posteriores al 19 de septiembre, no nos alcanzaron a las mujeres.

Una de las asistentes nos compartió que la organización para la que trabaja necesitaba voluntarias y voluntarios para atender la emergencia, así que se publicó en redes sociales una postal con sus datos de contacto para convocar a las personas que quisieran ayudar. Cuando entró una llamada a su celular y una voz masculina le gritó “pinche puerca, te voy a coger y te voy a dar por atrás”, ella se dió cuenta de que la buena onda ya había pasado y algún acosador había guardado su número telefónico.

Hubo relatos de mujeres que al estar apoyando como voluntarias en las zonas de desastre, escucharon a los militares decir cosas como “que rica estás flaquita”; y de otras a quienes se les hizo de noche en la calle y, aunque no se quebraron al ver la desesperación de la gente buscando a sus familiares en los edificios derrumbados, no pudieron contener el llanto ante el miedo fundado de que alguien las siguiera en la oscuridad para violarlas y luego matarlas, como a las 7 mujeres que siguen asesinando cada día en este país.

La misma persona que en la cadena humana recibía un bote lleno de escombros del compañero que estaba a su derecha, podía ser quien aprovechara el caos para violentar a la mujer que estaba a su izquierda. Ni en medio del desastre paró el acoso.

Que el sismo nos haga más feministas

Los estereotipos de género y la violencia contra las mujeres están tan arraigados, que necesitamos mantener y hacer crecer las redes que creamos en esta emergencia para dar la batalla.

Reproduzcamos la iniciativa de Sandra y Mónica, quienes no permitieron que les ganara la culpa de no estar levantando escombros y concentraron su esfuerzo en #Verificado19s para confirmar que la información que se difundía sin control en redes sociales, fuese verídica y confiable; y la ayuda llegara a donde realmente se necesitaba.

Aprendamos del liderazgo de las mujeres que dirigieron la organización de uno de los centros de acopio de la colonia Roma y lo hicieron tan bien, que incluso elementos de la Marina se integraron a la orquesta de voluntarios y voluntarias que ellas dirigían.

No olvidemos que los equipos de evaluación que Oxfam México envió a las zonas de desastre en Morelos y Puebla, estuvieron conformados mayoritariamente por mujeres.

Rescatemos lo reconfortante que fue compartir todo este trabajo con nuestra red de amigas, de familiares, de colegas y de desconocidas que se volvieron aliadas; y reconozcamos el valor de esta forma de hacer política para decidir si queremos recuperar lo que teníamos antes o si queremos cambiarlo.

Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad del autor o autora y no necesariamente reflejan la postura oficial de Oxfam México


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Tradicionalmente, las tareas de cuidado del hogar, niñxs, ancianxs y enfermxs se atribuyen a las mujeres y no son valoradas ni por su importancia para la sociedad ni por su aporte a la economía.

Es difícil quizás entender lo que significa el término “piso pegajoso” cuando no has vivido en uno. Las mujeres, en las ciudades y en el campo, universitarias y con educación primaria, todas vivimos en ese piso pegajoso provocado por dobles y triples jornadas de trabajo.

Pensemos en una ingeniera que coordina la construcción de un puente; pues bien, pese a que ella hace exactamente lo mismo que un hombre en las mismas horas de trabajo, es común que gane un 15% menos.

Sembrando la tierra para hacer florecer a la comunidad.

A pesar de que la desigualdad ha disminuido en la mayoría de los países, hasta el día de hoy, América Latina es la región más desigual del mundo. En ella, 29.4% de la población vive en condiciones de pobreza, mostrando así las brechas estructurales de desigualdad en la región.

¿Pueden las redes sociales contribuir con la eliminación de las violencias contra las mujeres y niñas?

¿Cuál es el papel de los hombres agresores en el combate a la violencia contra las mujeres y las niñas?, ¿vale la pena realizar intervenciones con ellos?, ¿cambiar las conductas violentas es posible?.

“Para cambiar las actitudes violentas contra las mujeres, tenemos que trabajar con los hombres. Punto. Si no trabajamos en transformar las masculinidades no vamos a lograr erradicar la violencia contra las mujeres”

La obra de Kahlo ha sido tremendamente prolífera e influida por episodios muy diversos de su vida, como un accidente que la dejaría postrada en una cama durante largo tiempo. Pero si pensamos en quién fue esta artista, sin duda nos viene a la cabeza su aspecto físico. ¿Nos equivocamos?

Los foros y congresos en los que se discuten políticas públicas y normatividad en torno al agua están dominados por hombres. Es hora de cambiar las reglas #AllMalePanel

El concepto de ‘ideología de género’, utilizado como eufemismo, advierte indiscriminadamente de toda suerte de nociones como diversidad, inclusividad y hasta feminismo por ser tabúes.

Por qué las herramientas del amo nunca derribarán la casa del amo

Tengo la impresión de que se piensa que el feminismo es algo concreto e inamovible y se nos olvida que eso es justo lo que no es, que cada una de nosotras es libre de pensar, sentir y actuar el feminismo en su propia configuración, en su propio contexto, en su propio entendimiento. Se nos olvida que es precisamente la diversidad en nosotras, más allá de nuestra trinchera, lo que le da fuerza al movimiento.

No hace mucho tiempo, en un espacio compartido por muchas y diferentes personas, se destapó una discusión importante, urgente, y sobre todo necesaria – una discusión sobre feminismo.

La historia real de una trabajadora del hogar

Aunque el trabajo de cuidados y del hogar requiere habilidades e implica esfuerzo como cualquier oficio, persiste la idea de que no se trata de un trabajo en el sentido estricto y que cualquier persona es capaz de hacerlo

Foro consulta indígena

La iniciativa aprobada por nuestros representantes excusa a los profesionales de la salud de la provisión de la Interrupción Legal del Embarazo cuando contravenga su libertad de conciencia. Una crucifixión de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

La cineasta mexicana Lucía Gajá habla sobre sus razones para filmar un documental sobre violencia doméstica

Con las violaciones a los derechos de Yndira Sandoval, quienes buscan mantener el sistema de violencia e impunidad, quisieron hacernos llegar a las defensoras de los derechos de las mujeres un terrible y amenazante mensaje

La figura de la dispensa vulnera a las y los menores al disminuir la edad fijada para contraer matrimonio y al ser otorgada de manera discrecional sin analizar las afectaciones a la vida de las y los jóvenes caso por caso.

¿Que los concursos de belleza están construidos desde el machismo? Sí, pero ¿se puede dialogar con el machismo? El machismo no tiene argumentos. El feminismo sí. Como feministas tenemos que hablarle a aquello que nos incomoda.

Para terminar con la desigualdad de género se necesitan acciones globales que nos involucren a todxs

Llega de nuevo el 25 de noviembre, día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer, y seguimos de pie en la arena. De antemano reconocemos la labor de las miles de defensoras y pensadoras, de activistas y lideresas, de enseñantes y cuidadoras, de artistas y trabajadoras que nos han dado razón y espíritu de lucha. Tomamos inspiración de su entrega para reafirmar nuestra calidad de movimiento comprometido con la justicia de género.

A lo largo de toda su vida, en todos los ámbitos en los que se desenvuelven, las mujeres son víctimas de un tipo de violencia distinta a la que experimentan los hombres.

#MeToo presenta revelaciones y plantea importantes cuestionamientos, pero más reveladoras son las respuestas que les estamos dando

Nuestro sector no es ajeno ni indiferente al abuso de poder, pero tampoco está condenado a seguir dándole lugar. Si en algo podemos ser categóricas, es que esto no puede continuar con, ni sin nosotras.

De manera cotidiana violentamos de distintas maneras a mujeres cercanas a nosotros, particularmente nuestras parejas íntimas, sea en términos verbales, emocionales, económicos, físicos y/o sexuales. Desafortunadamente, muchos hombres siguen perpetrando estas violencias día tras día sin cuestionárselo

Quisiera aquí compartir la experiencia sobre una dimensión del Primer Encuentro Internacional de Mujeres que Luchan que ocurrió casi en silencio… pero fue evidente para quienes quisimos escuchar

En el actual contexto electoral, no hay propuesta mágica. Necesitamos una transformación verdadera, total y feminista de la economía nacional

Primero está mi familia, en segundo lugar mi trabajo y en tercer lugar yo (una siempre piensa en cuidar a los demás antes de cuidarse a sí misma)

La realidad es que ahora, cada que escucho que alguien utiliza el término “madre” en sentido peyorativo, lo noto, se queda en mi cabeza rebotando unos segundos y creo que poco a poco he logrado hacerme consciente de mis palabras y su poder.

¿Cuántas veces hemos escuchado decir que “lo personal es político”?, ¿cuántas veces hemos pensado en el reto que invita esta frase?

Del miedo de ser la siguiente Mara Castilla, surgió la idea de crear un grupo de mujeres en WhatsApp para reportar ubicación y avisar sobre los traslados inseguros, igual que los chats que tenemos con nuestras amigas o nuestras roomies, pero a gran escala.

No es necesario buscar mucho para encontrar programas de revista donde se ridiculiza al género femenino con chistes sexistas, apariciones frívolas, tontas y poco empoderadas

¿Qué nos detiene?, ¿por qué somos tan buenas para hablar por todas y cuando se trata de interiorizar el discurso, se vuelve tan difícil? He empezado por preguntarme cuáles son los momentos en los que he vivido violencia, porque antes de marchar y pronunciarme por las demás, debo reconocer y modificar el contexto que vivo y dejar de normalizar las actitudes que no son normales.

Yo que soy una mujer cisgénero heterosexual, no tuve que salir del clóset. Y sólo eso ya me vuelve privilegiada

El cuidado del hogar y la familia es un acto de amor, pero sobre todo es tiempo y esfuerzo, es trabajo.

Existen formas de cuidar diferentes a las que conocemos, en las que el componente emocional tiene una presencia más sana en la relación que se establece entre quien cuida y quien recibe los cuidados. Formas en las que se reconoce y se incentiva la labor que se presta.

La masculinidad tóxica que la mayoría de niños está condenado a replicar, comprende todas esas pequeñas actitudes que hemos construido socialmente y que dictan que los hombres son violentos, con deseos sexuales incontrolables, proveedores y no emocionales

Oxfam pone en marcha en todo el mundo sistemas de protección más sólidos

De pronto las cosas cambiaron, le llegó de golpe la madurez que trae consigo la responsabilidad. Su madre enfermó y como hijo único, debió encargarse de llevarla dos veces por semana al hospital, a las revisiones de rutina para la cirugía de corazón

Después de 13 años de ser madre, no dejo de sentirme agredida, amenazada y vulnerada en muchos sentidos

Les sirven de comer a sus esposos, hijos e hijas y al último, si sobra, comen ellas, si no, atajan el hambre con tacos de sal, más o menos 10 por día

Esta medida es la puerta de entrada a una serie de acciones, políticas públicas y programas enfocados en redignificar, revalorar y redistribuir el trabajo de cuidados, y que implican un compromiso serio y, por supuesto, presupuestos bien etiquetados y definidos para este fin.

Una mujer sin redes de apoyo es un víctima fácil de la violencia de género, dimensionar que vivimos en riesgo constante de ser violentadas, exige que todas nosotras luchemos y estemos juntas, por eso uno de mis propósitos de año nuevo es practicar la sororidad

Que una legisladora, que además es secretaria de la comisión para la igualdad de género del congreso de Veracruz, haya propuesto un toque de queda como medida contra el feminicidio es inverosímil

Una decisión de política que apunta a los hogares como los responsables del cuidado no implica flexibilidad, al contrario, reproduce estereotipos de género y profundiza desigualdades

El 8 de marzo se ha vuelto un emblema de lucha de las mujeres. Desde 2017 se ha convocado a una huelga feminista internacional donde participan mujeres tanto de las ciudades como de las comunidades rurales en al menos 60 países.

Conocí el trabajo de cuidados en la infancia porque cuando mi madre y padre murieron, me tocó cuidar a mi abuelo

Las mujeres tienen que trabajar 105 días más, para ganar lo mismo que los hombres en todo 2018.

Las mujeres tienen que trabajar 105 días más, para ganar lo mismo que los hombres en todo 2018.

Nos hemos comprometido a trabajar por una economía más humana, que funcione para las mujeres. No nos conformamos con incorporar a más de ellas a estructuras económicas que las discriminan y explotan, queremos apoyarlas para cambiar estas estructuras que perpetúan y exacerban la desigualdad

Ocho de cada 10 “ninis” en México son mujeres y no están ociosas, trabajan pero sin paga

Oxfam agradece el informe final de la Comisión Independiente de Alto Nivel sobre Conductas Sexuales Ilícitas, Rendición de Cuentas y Cambio Cultural.

Pienso en la costumbre de que las mujeres tengan que estar en la casa llenándose de hijos y atendiéndolos porque son hombres. Pero gracias a lo que nos enseñan las organizaciones que llegan a la colonia, sabemos que esta vida no tiene que ser así.

Saqué el montón de camisetas de algodón y las puse sobre la lavadora. Empecé a colgarlas en ganchos para tenderlas y vi que tenían manchitas pequeñas, le pasé el dedo a una y se extendió sobre la tela blanca dejando un rastro café. Era mugre, tal cual.

No queda claro cómo el programa cumplirá con las expectativas, dada la complejidad del tema

Parvada concentra sus esfuerzos en asentamientos informales de Jalisco, donde muchas de las mujeres se dedican a labores de limpieza y cuidados para terceras personas, lo que implica enfrentar injusticias y precarización

Del total de mujeres que vivieron violencia física y sexual, 88% no acudió a ninguna institución o autoridad a denunciar o pedir ayuda, principalmente porque desestimaron la importancia del evento, por miedo a las consecuencias o amenazas y por falta de confianza en las autoridades

Cualquier mujer con un trabajo precarizado, incluyendo a las trabajadoras del hogar, puede dar fe de lo cansado y desgastante que es no contar con tiempo para una misma. Siempre están disponibles para el otro, sea el patrón o la familia.

Hemos sido testigos desde hace décadas de una tendencia mundial en la redistribución, en la que una élite escandalosamente rica obtiene su fortuna de las personas más pobres, que a su vez son quienes se encargan del trabajo de cuidados en el mundo

Reconozco los privilegios de los que gozo y lassituaciones que me ponen en una posición de ventaja frente a otras personas, entre ellas, otras mujeres que probablemente no podrán participar en el paro de este lunes.

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Concursos de belleza ¿feministas?

Rocío Stevens

Directora de Public Engagement

Mié, 11/01/2017 - 09:04

En días pasados, el concurso de belleza Miss Perú inició una polémica que se ha extendido a varios países porque las concursantes hicieron un llamado a terminar con la violencia de género. El certamen de belleza, similar a Nuestra Belleza México, tiene el objetivo de encontrar a “la mujer más guapa”, pero este año se utilizó como plataforma para llamar la atención sobre los feminicidios y los miles de casos de violencia contra las mujeres que aquejan a Perú.

Así, mientras las participantes desfilaban – sí, en traje de baño –  en lugar de decir sus medidas físicas, decían, “mis medidas son 2 mil 202 casos de feminicidio en mi país” y similares. El hashtag #mismedidas fue trending topic nacional.

El debate está dividido. Algunas feministas argumentan que mujeres en traje de baño, en un concurso que las clasifica por su físico, luchando contra la violencia de género es un contrasentido. Otros consideran que fue una estrategia de marketing y otros más, que fue una buena manera de poner a la violencia de género en el debate nacional. Todos podrían tener razón, pero lo que sería más interesante es que esto abra la puerta al debate real del problema, no sólo entre feministas “de credencial”, sino entre la población en general.

Desde mi rol a cargo de Campañas y Comunicación en Oxfam México puedo intuir los argumentos a favor de esta estrategia: usar una plataforma mainstream para llevar un problema grave a una gran audiencia. El público al que va dirigido este mensaje no son las organizaciones de la sociedad civil, las organizaciones feministas o de derechos humanos que por años han luchado contra este problema. Son hombres y mujeres que probablemente desconocen o niegan la magnitud y naturaleza de la violencia contra las mujeres.

En nuestro país, donde nos gusta apelar a conservadurismos de mil tipos, nunca se ha pensado que un certamen de belleza pueda ser diseñado como plataforma de activismo. En el caso peruano, jugó un rol clave tanto la televisora, como lxs propios organizadores del evento. En un escenario imaginario en México, mejor ni hablamos. En parte, por eso la lucha feminista sigue en las calles. No me malentiendan, las marchas son buenas, son catárticas, son nuestro derecho y son necesarias. Pero mientras la conversación siga en ese espacio, que no se escapa de cooptaciones ideológicas, políticas, de clase y más; la lucha feminista seguirá siendo la lucha de unas cuantas. Cuando debería ser la lucha de todxs. Son muchísimas las marchas feministas en México – y en el mundo - donde he visto mujeres desfilando con los pechos descubiertos. Pero nos agrede que las mujeres desfilen en traje de baño en un certamen de belleza y encima se atrevan a hablar de feminicidio al mismo tiempo.

¿Que los concursos de belleza están construidos desde el machismo? Sí, pero ¿se puede dialogar con el machismo? El machismo no tiene argumentos. El feminismo sí. Como feministas tenemos que hablarle a aquello que nos incomoda. Ya se acerca el 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer y seguro saldremos a las calles.

Ojalá pronto, en este país y en otros, podamos empezar a hablar de estos temas desde mil formas diferentes y causar polémica por el mensaje, no sólo por la estrategia. Hay mucho que hacer, pero a veces nos enseñan el sol y nos quedamos viendo el dedo.

*Con agradecimiento a Kim Piaget por su ojo crítico.

Fotografía principal tomada de http://www.20minutos.es/noticia/3174765/0/aspirantes-miss-peru-cambian-cifras-de-sus-medidas-por-casos-de-feminicidio/ el 31 de octubre 2017 a las 6:45 pm

Fotografía miniatura tomada de http://www.prensalibre.com/vida/escenario/miss-peru-2018-candidatas-se-pronuncian-en-contra-de-la-violencia-hacia-las-mujeres el 1 de noviembre a las 10:29 am 

Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad del autor o autora y no necesariamente reflejan la postura oficial de Oxfam México


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Tradicionalmente, las tareas de cuidado del hogar, niñxs, ancianxs y enfermxs se atribuyen a las mujeres y no son valoradas ni por su importancia para la sociedad ni por su aporte a la economía.

Es difícil quizás entender lo que significa el término “piso pegajoso” cuando no has vivido en uno. Las mujeres, en las ciudades y en el campo, universitarias y con educación primaria, todas vivimos en ese piso pegajoso provocado por dobles y triples jornadas de trabajo.

Pensemos en una ingeniera que coordina la construcción de un puente; pues bien, pese a que ella hace exactamente lo mismo que un hombre en las mismas horas de trabajo, es común que gane un 15% menos.

Sembrando la tierra para hacer florecer a la comunidad.

A pesar de que la desigualdad ha disminuido en la mayoría de los países, hasta el día de hoy, América Latina es la región más desigual del mundo. En ella, 29.4% de la población vive en condiciones de pobreza, mostrando así las brechas estructurales de desigualdad en la región.

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¿Cuál es el papel de los hombres agresores en el combate a la violencia contra las mujeres y las niñas?, ¿vale la pena realizar intervenciones con ellos?, ¿cambiar las conductas violentas es posible?.

“Para cambiar las actitudes violentas contra las mujeres, tenemos que trabajar con los hombres. Punto. Si no trabajamos en transformar las masculinidades no vamos a lograr erradicar la violencia contra las mujeres”

La obra de Kahlo ha sido tremendamente prolífera e influida por episodios muy diversos de su vida, como un accidente que la dejaría postrada en una cama durante largo tiempo. Pero si pensamos en quién fue esta artista, sin duda nos viene a la cabeza su aspecto físico. ¿Nos equivocamos?

Los foros y congresos en los que se discuten políticas públicas y normatividad en torno al agua están dominados por hombres. Es hora de cambiar las reglas #AllMalePanel

El concepto de ‘ideología de género’, utilizado como eufemismo, advierte indiscriminadamente de toda suerte de nociones como diversidad, inclusividad y hasta feminismo por ser tabúes.

Por qué las herramientas del amo nunca derribarán la casa del amo

Tengo la impresión de que se piensa que el feminismo es algo concreto e inamovible y se nos olvida que eso es justo lo que no es, que cada una de nosotras es libre de pensar, sentir y actuar el feminismo en su propia configuración, en su propio contexto, en su propio entendimiento. Se nos olvida que es precisamente la diversidad en nosotras, más allá de nuestra trinchera, lo que le da fuerza al movimiento.

No hace mucho tiempo, en un espacio compartido por muchas y diferentes personas, se destapó una discusión importante, urgente, y sobre todo necesaria – una discusión sobre feminismo.

La historia real de una trabajadora del hogar

Aunque el trabajo de cuidados y del hogar requiere habilidades e implica esfuerzo como cualquier oficio, persiste la idea de que no se trata de un trabajo en el sentido estricto y que cualquier persona es capaz de hacerlo

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La cineasta mexicana Lucía Gajá habla sobre sus razones para filmar un documental sobre violencia doméstica

Con las violaciones a los derechos de Yndira Sandoval, quienes buscan mantener el sistema de violencia e impunidad, quisieron hacernos llegar a las defensoras de los derechos de las mujeres un terrible y amenazante mensaje

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A lo largo de toda su vida, en todos los ámbitos en los que se desenvuelven, las mujeres son víctimas de un tipo de violencia distinta a la que experimentan los hombres.

#MeToo presenta revelaciones y plantea importantes cuestionamientos, pero más reveladoras son las respuestas que les estamos dando

Nuestro sector no es ajeno ni indiferente al abuso de poder, pero tampoco está condenado a seguir dándole lugar. Si en algo podemos ser categóricas, es que esto no puede continuar con, ni sin nosotras.

De manera cotidiana violentamos de distintas maneras a mujeres cercanas a nosotros, particularmente nuestras parejas íntimas, sea en términos verbales, emocionales, económicos, físicos y/o sexuales. Desafortunadamente, muchos hombres siguen perpetrando estas violencias día tras día sin cuestionárselo

Quisiera aquí compartir la experiencia sobre una dimensión del Primer Encuentro Internacional de Mujeres que Luchan que ocurrió casi en silencio… pero fue evidente para quienes quisimos escuchar

En el actual contexto electoral, no hay propuesta mágica. Necesitamos una transformación verdadera, total y feminista de la economía nacional

Primero está mi familia, en segundo lugar mi trabajo y en tercer lugar yo (una siempre piensa en cuidar a los demás antes de cuidarse a sí misma)

La realidad es que ahora, cada que escucho que alguien utiliza el término “madre” en sentido peyorativo, lo noto, se queda en mi cabeza rebotando unos segundos y creo que poco a poco he logrado hacerme consciente de mis palabras y su poder.

¿Cuántas veces hemos escuchado decir que “lo personal es político”?, ¿cuántas veces hemos pensado en el reto que invita esta frase?

Del miedo de ser la siguiente Mara Castilla, surgió la idea de crear un grupo de mujeres en WhatsApp para reportar ubicación y avisar sobre los traslados inseguros, igual que los chats que tenemos con nuestras amigas o nuestras roomies, pero a gran escala.

No es necesario buscar mucho para encontrar programas de revista donde se ridiculiza al género femenino con chistes sexistas, apariciones frívolas, tontas y poco empoderadas

¿Qué nos detiene?, ¿por qué somos tan buenas para hablar por todas y cuando se trata de interiorizar el discurso, se vuelve tan difícil? He empezado por preguntarme cuáles son los momentos en los que he vivido violencia, porque antes de marchar y pronunciarme por las demás, debo reconocer y modificar el contexto que vivo y dejar de normalizar las actitudes que no son normales.

Yo que soy una mujer cisgénero heterosexual, no tuve que salir del clóset. Y sólo eso ya me vuelve privilegiada

El cuidado del hogar y la familia es un acto de amor, pero sobre todo es tiempo y esfuerzo, es trabajo.

Existen formas de cuidar diferentes a las que conocemos, en las que el componente emocional tiene una presencia más sana en la relación que se establece entre quien cuida y quien recibe los cuidados. Formas en las que se reconoce y se incentiva la labor que se presta.

La masculinidad tóxica que la mayoría de niños está condenado a replicar, comprende todas esas pequeñas actitudes que hemos construido socialmente y que dictan que los hombres son violentos, con deseos sexuales incontrolables, proveedores y no emocionales

Oxfam pone en marcha en todo el mundo sistemas de protección más sólidos

De pronto las cosas cambiaron, le llegó de golpe la madurez que trae consigo la responsabilidad. Su madre enfermó y como hijo único, debió encargarse de llevarla dos veces por semana al hospital, a las revisiones de rutina para la cirugía de corazón

Después de 13 años de ser madre, no dejo de sentirme agredida, amenazada y vulnerada en muchos sentidos

Les sirven de comer a sus esposos, hijos e hijas y al último, si sobra, comen ellas, si no, atajan el hambre con tacos de sal, más o menos 10 por día

Esta medida es la puerta de entrada a una serie de acciones, políticas públicas y programas enfocados en redignificar, revalorar y redistribuir el trabajo de cuidados, y que implican un compromiso serio y, por supuesto, presupuestos bien etiquetados y definidos para este fin.

Una mujer sin redes de apoyo es un víctima fácil de la violencia de género, dimensionar que vivimos en riesgo constante de ser violentadas, exige que todas nosotras luchemos y estemos juntas, por eso uno de mis propósitos de año nuevo es practicar la sororidad

Que una legisladora, que además es secretaria de la comisión para la igualdad de género del congreso de Veracruz, haya propuesto un toque de queda como medida contra el feminicidio es inverosímil

Una decisión de política que apunta a los hogares como los responsables del cuidado no implica flexibilidad, al contrario, reproduce estereotipos de género y profundiza desigualdades

El 8 de marzo se ha vuelto un emblema de lucha de las mujeres. Desde 2017 se ha convocado a una huelga feminista internacional donde participan mujeres tanto de las ciudades como de las comunidades rurales en al menos 60 países.

Conocí el trabajo de cuidados en la infancia porque cuando mi madre y padre murieron, me tocó cuidar a mi abuelo

Las mujeres tienen que trabajar 105 días más, para ganar lo mismo que los hombres en todo 2018.

Las mujeres tienen que trabajar 105 días más, para ganar lo mismo que los hombres en todo 2018.

Nos hemos comprometido a trabajar por una economía más humana, que funcione para las mujeres. No nos conformamos con incorporar a más de ellas a estructuras económicas que las discriminan y explotan, queremos apoyarlas para cambiar estas estructuras que perpetúan y exacerban la desigualdad

Ocho de cada 10 “ninis” en México son mujeres y no están ociosas, trabajan pero sin paga

Oxfam agradece el informe final de la Comisión Independiente de Alto Nivel sobre Conductas Sexuales Ilícitas, Rendición de Cuentas y Cambio Cultural.

Pienso en la costumbre de que las mujeres tengan que estar en la casa llenándose de hijos y atendiéndolos porque son hombres. Pero gracias a lo que nos enseñan las organizaciones que llegan a la colonia, sabemos que esta vida no tiene que ser así.

Saqué el montón de camisetas de algodón y las puse sobre la lavadora. Empecé a colgarlas en ganchos para tenderlas y vi que tenían manchitas pequeñas, le pasé el dedo a una y se extendió sobre la tela blanca dejando un rastro café. Era mugre, tal cual.

No queda claro cómo el programa cumplirá con las expectativas, dada la complejidad del tema

Parvada concentra sus esfuerzos en asentamientos informales de Jalisco, donde muchas de las mujeres se dedican a labores de limpieza y cuidados para terceras personas, lo que implica enfrentar injusticias y precarización

Del total de mujeres que vivieron violencia física y sexual, 88% no acudió a ninguna institución o autoridad a denunciar o pedir ayuda, principalmente porque desestimaron la importancia del evento, por miedo a las consecuencias o amenazas y por falta de confianza en las autoridades

Cualquier mujer con un trabajo precarizado, incluyendo a las trabajadoras del hogar, puede dar fe de lo cansado y desgastante que es no contar con tiempo para una misma. Siempre están disponibles para el otro, sea el patrón o la familia.

Hemos sido testigos desde hace décadas de una tendencia mundial en la redistribución, en la que una élite escandalosamente rica obtiene su fortuna de las personas más pobres, que a su vez son quienes se encargan del trabajo de cuidados en el mundo

Reconozco los privilegios de los que gozo y lassituaciones que me ponen en una posición de ventaja frente a otras personas, entre ellas, otras mujeres que probablemente no podrán participar en el paro de este lunes.

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