México requiere un gobierno defienda los intereses de nuestra gran nación

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Fecha de publicación: 29/01/2017

Posicionamiento de Oxfam México sobre los recientes acontecimientos políticos en la relación bilateral México-Estados Unidos

Los recientes eventos en Estados Unidos representan un reto significativo para México pues impactan la larga relación comercial, de seguridad y migratoria entre ambos países, así como el bienestar de los mexicanos en todo el mundo. Oxfam México reitera su compromiso de luchar por una sociedad más equitativa y justa, en nuestro país y en el resto del mundo. Hoy más que nunca refrendamos nuestra misión a largo plazo de construir una sociedad en donde exista respeto a los derechos humanos de todas las personas y en donde luchemos por la erradicación de la pobreza y la exclusión social. México requiere que el gobierno defienda los intereses de nuestra gran nación y que haga frente, enérgica y responsablemente, a toda acción externa basada en la intimidación. Con base en nuestros valores y tomando en cuenta los retos del actual entorno internacional, creemos que existen cinco prioridades que el Gobierno mexicano debe de atender urgentemente para enfrentar una potencial crisis económica y humanitaria derivada de estos acontecimientos:

1)Trabajar para construir una economía que funcione para el 99%

Un factor estructural que contribuye al fenómeno de la migración de México a Estados Unidos es la falta de oportunidades de desarrollo que permitan a las familias mexicanas acceder a un mejor futuro. Así mismo, la violencia generalizada en nuestro país y al sur de nuestra frontera ha obligado a familias enteras a desplazarse para escapar de contextos violentos. Es responsabilidad del Estado brindar un entorno más seguro, más justo y más equitativo, donde la corrupción y la impunidad dejen de ser la norma; para todxs, pensando prioritariamente en las 55.3 millones de personas que actualmente viven en pobreza. Los tiempos de crisis también representan oportunidades para reevaluar las prioridades nacionales, con una visión de generar un mercado interno más fuerte y donde exista una visión de futuro digno para todas las personas.

2) Robustecer las estrategias de protección a migrantes mexicanos que actualmente residen en Estados Unidos sin documentos y que pueden ser afectados en el corto plazo.

De acuerdo al Centro de Estudios para la Migración de Nueva York, existen alrededor de 6 millones de mexicanxs en situación migratoria irregular en Estados Unidos. En este contexto, es indispensable dotar de los recursos necesarios a los más de 70 consulados mexicanos en pos de vigilar y garantizar el respeto a sus derechos humanos y asegurar la efectividad de la asesoría legal para regularizar su estatus.

3) Tomar las medidas necesarias en materia presupuestal.

Una de las potenciales consecuencias de las recientes medidas es la entrada o retorno a México de millones de personas originarias tanto de México como de Centroamérica. El Estado mexicano debe de prepararse para destinar los recursos presupuestales necesarios y programas para asegurar que se respeten sus derechos humanos así como proveer satisfactores básicos a esta población.

4) Redirigir la política migratoria de México hacia Centroamérica con un enfoque de derechos humanos y establecer una política de refugiados.

Es indispensable que el Gobierno mexicano tenga consistencia entre su política exterior y su agenda nacional. Si bien el foco de atención recientemente se ha centrado en los problemas en el norte de la frontera de México, muchos migrantes centroamericanos que entran al país por su frontera sur siguen viviendo una situación de violación a sus derechos humanos. Es obligación del gobierno mexicano respetar y garantizar los derechos de todas las personas sin distinción de nacionalidad. Asimismo, México debe abrir sus puertas a los refugiados de otros países que no puedan entrar en Estados Unidos.

5) Promover un acercamiento y diversificación de las relaciones exteriores con otros países de la región.

Fortalecer relaciones bilaterales, comerciales y diplomáticas con otros países, incluyendo Centro y Sudamérica. Hoy más que nunca, es necesario que México reevalúe su relación con América Latina con miras a construir una agenda en común para acabar con los problemas de exclusión y desigualdad comunes en la región. Así mismo, el gobierno mexicano debe utilizar todos los foros a su disposición (G20, OMC y Naciones Unidas) para denunciar la política discriminatoria del la actual administración buscando aliados estratégicos en otros países.